Liberados los nueve chiitas libaneses secuestrados en Siria, según Catar

El canal catarí Al Yazira informó de la liberación, lograda gracias a la mediación del emirato.

El Cairo, Beirut

El ministro catarí de Exteriores, Jalid bin Mohamed al Atiya, anunció hoy la liberación de los nueve chiitas libaneses secuestrados en Siria en mayo de 2012, según el canal de información catarí "Al Yazira".

En un breve rótulo, la televisión se limitó a señalar que la liberación de los rehenes, cuya situación había desatado enfrentamientos y violencia dentro del Líbano, se logró "gracias a la mediación de Catar". El ministro saliente libanés del Interior, Maruan Charbel, confirmó en declaraciones al periódico [i]Daily Star[/i] que los nueve libaneses ya han sido liberados en Siria.

Sin embargo, las familias de los secuestrados no han recibido la notificación oficial, y están esperando hacerlo en las próximas horas de manos del director de la Seguridad General del país, el general Abas Ibrahim, quien ha viajado esta tarde a Turquía.

Según la televisión libanesa LBC, Ibrahim, que hoy se había desplazado previamente a Siria para abordar el asunto con las autoridades de Damasco, espera en Turquía a que los rehenes crucen la frontera en las próximas horas.

Los nueve libaneses fueron secuestrados, junto a otros dos compatriotas que ya fueron liberados, por rebeldes sirios en las cercanías de la ciudad de Azaz, en la provincia septentrional de Alepo, cuando volvían supuestamente de una peregrinación en Irán.

Su captura provocó a lo largo de estos meses represalias por parte de los clanes a los que pertenecen los rehenes, que cortaron carreteras a modo de protesta, y alentó el secuestro en agosto de dos pilotos turcos de Turkish Airlines, retenidos cuando se dirigían desde el aeropuerto a un hotel de la capital libanesa.

El rapto fue reivindicado por un grupo desconocido autodenominado "Visitantes del Imán Reza", que aseguró que no serían liberados hasta "el regreso de los rehenes libaneses en Siria".

De otra parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) rogó hoy por la liberación de sus tres empleados secuestrados en Siria hace cinco días y de cuya suerte no se sabe nada, y señaló que si esta situación persiste podría afectar negativamente sus actividades en este país.

Los tres cooperantes fueron secuestrados junto con otros tres colegas de la misma organización y un voluntario de la Media Luna Roja Siria -la sociedad nacional de socorro- el pasado día 13, pero estos cuatro últimos fueron liberados al día siguiente en buen estado.

"Esta es una invocación muy simple. Pido con el corazón, en el nombre de la humanidad y en representación de las familias la liberación de nuestros colegas, sanos y salvos", dijo el jefe de la oficina del CICR en Siria, Magne Barth.

Sostuvo que si esta situación sigue sin resolverse "afectará negativamente a la ayuda que intentamos aportar al pueblo sirio. Necesitamos seguridad para que nuestro personal pueda llevar adonde se necesita agua, alimentos y atención médica". Barth dijo también que las familias están muy afectadas y piden información sobre sus seres queridos, pero que en las circunstancias actuales no hay respuestas que darles.

"Están sufriendo porque no tienen información sobre ellos y les he prometido, personalmente y como institución, que haremos todo lo que podamos para que sus familiares regresen sanos y salvos, y esta es la razón por la que hago esta súplica hoy", agregó.

El equipo que sufrió el secuestro había viajado a la gobernación de Idlib (noroeste de Siria) para evaluar el estado de las infraestructuras de salud y llevar material médico. El vehículo en el que se desplazaba estaba claramente identificado con el emblema del CICR, sin connotación religiosa alguna.