Legisladores demócratas, irritados con discurso de Netanyahu ante el Congreso

Decenas de legisladores demócratas boicotearon el discurso del primer ministro israelí, el tercero desde 1996, bien ausentándose de la cámara o escuchando sin aplaudir.
Manifestantes protestan contra Netanyahu ante el consulado de Israel en Manhattan, Nueva York
Manifestantes protestan contra Netanyahu ante el consulado de Israel en Manhattan, Nueva York (AFP)

Washington

Decenas de legisladores demócratas boicotearon hoy el discurso de Benjamin Netanyahu sobre Irán en el Congreso estadunidense, mientras que otros, presentes en el hemiciclo, manifestaron ostensiblemente su irritación ante lo que consideran un golpe político y partidario.

Los 40 minutos del discurso del primer ministro israelí, el tercero suyo desde 1996 -- tantos como los que pronunció Winston Churchill--, provocaron una sutil batalla entre los dos grandes partidos en el Congreso, donde muchos de los asientos abandonados por legisladores demócratas fueron ocupados por republicanos para disimular el vacío. Legisladores republicanos se pusieron de pie en múltiples ocasiones para ovacionar a su huésped.

La líder de los demócratas de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, presente, mostró su disgusto sacudiendo su cabeza, levantando los ojos al cielo y comentando en alta voz varios pasajes del discurso de Netanyahu.

"Como persona que aprecia la relación israelo-estadounidense y que ama a Israel, estoy triste por el insulto proferido contra la inteligencia de Estados Unidos en tanto que miembro del grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania, que negocian con Irán un acuerdo sobre su programa nuclear), y triste por el paternalismo respecto de nuestros conocimientos sobre la amenaza que supone Irán", declaró en un comunicado, inédito por su severidad contra un dirigente extranjero y en particular israelí.

Algunos demócratas, como los senadores Robert Menendez y Chuck Schumer, mostraron entusiasmo, pero la mayoría de los demócratas se limitaron a aplaudir por cortesía. Algunos incluso se mantuvieron obstinadamente de brazos cruzados durante todo el discurso de Netanyahu.

"Ahora el primer ministro puede volver a casa a hacer campaña y decir que le dio una lección al Congreso y a los estadunidenses sobre las cosas que aparentemente ignoramos", ironizó el demócrata John Yarmuth en una conferencia de prensa en el Capitolio.

"No aprecié su tono condescendiente", dijo respecto a los pasajes del discurso de Netanyahu en los que hizo referencia a que Estados Unidos no tiene conciencia del peligro que supone Irán. "Buscaba sembrar el miedo", agregó, comparando luego los métodos de Benjamin Netanyahu con los de Dick Cheney, ex vicepresidente estadunidense y uno de los promotores de la guerra contra Irak.

Jan Schakowsky recordó que Benjamin Netanyahu había sido uno de los más fervientes partidarios de derrocar a Sadam Husein, y destacó la ausencia de un "plan B" si fracasaban las negociaciones internacionales sobre el programa nuclear iraní. "Lo que escuché hoy se parecía mucho a un intento de empujar una vez más a Estados Unidos a una guerra", agregó.

La invitación a Netanyahu a pronunciar un discurso en el Congreso fue una iniciativa unilateral del presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner. Obama no se reunió con el primer ministro israelí.