Legionarios piden perdón por “silencio” ante pederastia

La congregación, al elegir a su nuevo dirigente, reconoce por primera vez de forma oficial y pública que su fundador fue “drogadicto e inmoral”.
Después de nueve años de crisis, Eduardo Robles Gil Orvañanos encabezará a la organización religiosa.
Después de nueve años de crisis, Eduardo Robles Gil Orvañanos encabezará a la organización religiosa. (Max Rossi/Reuters)

México

Los Legionarios de Cristo, como parte de su proceso de renovación, desmitificaron la figura de Marcial Maciel al reconocer que usaba drogas, plagió escritos y tuvo conductas “inmorales” (relaciones sexuales) con niños, hombres y mujeres, además de que, por primera vez, pidieron perdón a las víctimas por el “silencio institucional” que guardaron ante estos hechos.

Después de nueve años de crisis, eligieron en el capítulo general a su director, el mexicano Eduardo Robles Gil Orvañanos, quien trabajó en la Comisión de Acercamiento a las Víctimas de Maciel, la cual revisó 12 casos y todos los expedientes quedaron cerrados.

En un texto enviado a curas e integrantes del Regnum Christi indicaron: “Nos apena que muchas víctimas y personas afectadas hayan esperado en vano una petición de perdón y de reconciliación por parte de Maciel y hoy queremos hacerla nosotros”. Los padres capitulares reconocieron, “con tristeza”, la incapacidad de creer los testimonios de las víctimas, así como “el largo silencio institucional y los titubeos y errores”. 

Sobre el culto a su fundador, admitieron que “la exaltación excesiva y la visión acrítica acerca del padre Maciel nos llevó muchas veces a dar un valor universal a sus indicaciones y a aferrarnos demasiado a ellas”. 

CUESTIONAN LA RENOVACIÓN

Al conocer los resultados del capítulo general, el especialista en religión Roberto Blancarte dijo a MILENIO que ese trabajo de renovación llega “tarde e incompleto”.

En el noticiario de Carlos Zúñiga, Blancarte aseguró que un problema de la congregación es que tiene “un carisma que es inexistente ahora, nunca quedó muy claro a qué se dedicaba la Legión de Cristo, parecía que su único objetivo era crecer indefinidamente y juntar dinero”.

Opinó que la orden “tardó ocho años en reaccionar mínimamente… y una vez que se ven las fallas y crímenes de su fundador, más allá de superarlo con el perdón, ahora el problema es qué se hace con la estructura institucional”.

Sobre la declaración de Robles Gil: “No podemos borrar el pasado, pero tenemos que aprender las lecciones”, Blancarte dijo: “Todavía no sabemos qué significa esto... uno apreciaría medidas más concretas para ver qué es lo que pretenden hacer para reformar algo que saben que ya está podrido”.

José Barba, uno de los ex legionarios que iniciaron las denuncias contra su fundador, opinó que el nuevo director es parte de la “antigua camada escogida personalmente por Maciel... Pretenden renovarse; sin embargo, ponen a una persona cercana a su fundador, en lugar de optar por una menos contaminada”, como Sylvester Heereman, director en funciones desde octubre de 2011 en sustitución de Alvaro Corcuera.

EL PAPA INTERVIENE

Los legionarios eligieron para el Consejo General a Sylvester Heereman y Jesús Villagrasa, pero el papa Francisco intervino y nombró a otros dos consejeros, considerados del grupo reformista del Vaticano, que son los españoles Juan José Arrieta y Juan María Sabadell.

Arrieta también fungirá como vicario general, puesto clave para el control del Vaticano sobre la congregación al ser el segundo al mando y estar involucrado en todas las tareas operativas.

Las votaciones se realizaron el 20 de enero con sufragio secreto y los resultados fueron enviados a Francisco, quien aprobó ayer los nombramientos y dio permiso a la orden para hacerlos públicos.

También eligieron como administrador al mexicano José Cárdenas y como procurador al alemán Clemens Gutberlet. Tienen pendiente concluir sus constituciones y se prevé que el capitulo general termine a mediados de febrero.

CDHDF pide castigar a curas abusadores / Norma Ponce/México


-Las autoridades del DF deben resolver de forma pronta y efectiva los casos de delitos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia católica contra menores, advirtió la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).

Recordó que las autoridades eclesiales tienen la obligación de facilitar en todo momento la información para la investigación y persecución de este tipo de delitos y que su labor religiosa no les confiere ningún fuero o protección especial ante la ley.

A propósito del informe que presentó el Comité sobre los Derechos del Niño de la ONU, en el que afirma que el Vaticano realiza prácticas que encubren ese crimen, la CDHDF pidió a las autoridades poner mayor atención a estos casos, atender mejor a las víctimas y concluir los procesos, pues hay ocasiones en las que la Iglesia ha declarado culpables a los curas y las autoridades no.

Tal es el caso del ex sacerdote del DF Carlos López Valdés que abusó durante nueve años de Jesús Romero Colín; la Iglesia resolvió “a favor” del acusador en 2011, pero el expediente permanece abierto en la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de Delitos Sexuales de la Procuraduría General de Justicia.


Claves

Perfil del director

-Eduardo Robles Gil Orvañanos nació en 1952 en el DF. Estudió en el Instituto Cumbres, la Universidad Anáhuac (ingeniería industrial) y la Universidad Gregoriana (filosofía). 

-Se integró al tercer grado del Movimiento Regnum Christi en 1975, ingresó a la orden el 6 de agosto de 1977 y fue ordenado el 20 de agosto de 1983.

-De 1985 a 1989 colaboró como superior del centro de apostolado de Río de Janeiro y de 1989 a 1990 fue superior del centro de apostolado en Viña del Mar, Chile.

-También fue director de sección de señoras del Regnum Christi, asesor espiritual de consagradas y director territorial de México desde el 1 de agosto de 2013.