Legionarias piden perdón a sus ex compañeras en una carta

Las consagradas reconocieron que no hubo crítica adecudada en temas como ejercicio de la autoridad y procesos formativos en la congregación.
El documento de las religionas se elaborado en diciembre pasado.
El documento de las religionas se elaborado en diciembre pasado. (Nelly Salas)

México

Las consagradas de los Legionarios de Cristo pidieron perdón, en una carta enviada al Regnum Christi, a compañeras que abandonaron esa congregación en los últimos años, después de las denuncias de pederastia y de que se diera a conocer la doble vida del fundador Marcial Maciel. También reconocieron en el texto que tuvieron errores y no estuvieron suficientemente abiertas al diálogo, por lo que “hubo confusión”.

En la carta, fechada en el mes de diciembre, señalan que “el plan de Dios quedó oscurecido por errores que hemos cometido, que han causado sufrimiento. Queremos responsabilizarnos y pedir perdón por nuestros errores involuntarios en ámbitos como: el ejercicio de la autoridad, el discernimiento vocacional, los procesos formativos y la realización de la misión. Errores que pueden darse en cualquier institución formada por personas falibles y limitadas, pero que no por ello nos dejan de causar sincero dolor”, argumentaron.

También por  las “faltas en estos años del proceso de renovación, por no haber estado suficientemente abiertas a la escucha y al diálogo, por los momentos en que hemos incurrido en actitudes de desconfianza o, sin quererlo, hemos generado confusión en la familia.

“Por las veces en que no hemos sabido agradecer suficientemente todas sus muestras de apoyo y cercanía. E incluso, por cuando nos hemos visto obligadas a retirarnos de algunas ciudades o países sin haber dado demasiadas explicaciones”.

A las ex consagradas enviaron un mensaje en el que manifestaron su pesar y les ofrecieron disculpas.

“Un particular punto de dolor ha sido y es por las hermanas que no han seguido con nosotras. A todas ellas queremos incluirlas en la petición de perdón que hemos expresado; manifestarles nuestra profunda gratitud y reconocimiento por todo el bien hecho y por todo lo que nos han enseñado. Confiamos en Dios, con la certeza que él teje historias de amor personal con cada una”.

Expresaron su gratitud al cardenal Velasio De Paolis y al padre Agostino Montan por “el apoyo incondicional que nos han prestado; no solo nos han  ayudado a dar forma a este camino de renovación sino que para muchas su presencia ha significado la garantía para poder retomar ese camino con renovada confianza (…)

Agradecen también a los integrantes del Regnum Christi por haber perseverado en las pruebas. “Hemos sufrido juntos y juntos hemos crecido en la madurez y en el amor”.

Las consagradas realizaron su primera asamblea el pasado diciembre, en la que acordaron elaborar la carta. En noviembre de 2013 firmaron un convenio con los consagrados y los legionarios para continuar la revisión de sus estatutos después del capítulo general.

MILENIO dio a conocer que las consagradas, según lo estableció su fundador Marcial Maciel, eran aisladas en el momento de su ingreso y solo podían visitar a sus familias 15 días cada siete años y recibir una llamada telefónica al mes. Pero sus padres podían visitarlas una vez al año.

Las mujeres, que oficialmente pertenecían a la rama laica de la orden, Regnum Christi, eran reclutadas entre familias adineradas de España, México, Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania y Nueva Zelanda. Ellas debían ser “mujeres sonrientes, con buenos modales, de buena presencia y escasa formación cultural y religiosa”. Entre sus obligaciones estaba “no criticar” jamás los actos de los directivos de la orden y delatar a quien lo hiciera.

A los 15 años de haber sido consagradas con los votos tradicionales (castidad, obediencia y pobreza) se les exigía entregar la mitad de sus bienes, y a los 25 años la totalidad. “Para el cumpleaños de Maciel, cada 10 de marzo, se les solicitaba un regalo económico, que consistía en un cheque de unos 250 mil dólares”.

FRANCISCO PIDE A MEDIOS DESTERRAR LA CALUMNIA

El papa Francisco recibió a representantes y trabajadores de Radio Televisión Italiana (RAI), a quienes pidió “verdad” en el proceso informativo y “nunca desinformación o calumnia” para dotar a la comunicación de un “alto nivel ético”.

“Tiene que ser un servicio a la verdad, a la bondad y a la belleza. Tienen que evitar conceptos tan dañinos como la desinformación, la difamación, la calumnia y mantener un alto nivel ético”, recomendó el pontífice.

Con esta audiencia, el Vaticano participó en los actos de celebración del 90 aniversario de la primera emisión radiofónica y del 60 aniversario de la primera emisión televisiva de la RAI.

En una abarrotada aula Pablo VI, el pontífice saludó a trabajadores de ese medio, saludó y besó a los niños y agradeció a los presentes.

Después de las palabras de la presidenta de la RAI, Anna María Tarantola, el papa Francisco procedió con
su discurso, en el que recordó la “preciosa colaboración” entre el medio de comunicación italiano y los de la sede papal, Radio Vaticana y el Centro Televisivo Vaticano.

Ante los dirigentes de la RAI y sus trabajadores, recordó la “responsabilidad obligatoria para los titulares del servicio público” y les aseguró que su empeño, “más que informativo, es formativo”.

EFE/Ciudad del Vaticano