Lecciones del “¡fuck the UE!”/I

El lenguaje vulgar de Victoria Nuland, representante del gobierno americano ante Europa, sigue dando de qué hablar.
La jefa de la diplomacia estadunidense.
La jefa de la diplomacia estadunidense. (Gleb Garanich/Reuters)

Washington

Se sabía que los difuntos presidentes [Lyndon B.] Johnson y [Richard] Nixon hablaban como camioneros en la intimidad de la Oficina Oval, pero se ignoraba que algunos responsables de la diplomacia estadunidense perpetuaban esta tradición hasta hoy. Gracias a los rusos, desde el 6 de febrero se sabe que Victoria Nuland, encargada de Europa en el Departamento de Estado, es una digna heredera del hablar crudo de la Casa Blanca, sobre todo cuando evoca a sus amigos de la Unión Europea (UE): “¡Que se vayan a freír espárragos”!

Los más interesante, sin embargo, en la conversación telefónica entre Nuland y su embajador en Kiev, Geoffrey Pyatt, delicadamente registrada a sus espaldas por —se presume— los servicios rusos, no es el “¡And, you know… fuck the UE! (“Y, ya sabes… ¡que se joda la UE!”) que acentúa la descripción hecha por la responsable de EU sobre la crisis ucraniana. La expresión  gana en claridad lo que pierde en elegancia.

Lo más interesante, en realidad, es todo lo que hay en torno de la interjección. Cinco lecciones se pueden extraer de esto:

La primera lección: Moscú ya no necesita recurrir a los viejos trucos del exitinto servicio secreto del KGB. Según la agencia Reuters que cita una fuente diplomática, la grabación fue difundida en YouTube el jueves pasado por Dimitri Loskutov, colaborador del viceprimer ministro ruso, Dimitri Rogozine, mientras Nuland llegaba a Kiev.

Otra conversación telefónica, tóxica, entre un adjunto de la canciller europea Catherine Ashton, Helga Schmidt, y el embajador de UE en Kiev, Jan Tombinski, fue subida a YouTube en el mismo momento. Mensaje subliminal: los líderes occidentales van y vienen de Ucrania para apoyar al movimiento de la plaza Maidan, pero los servicios secretos rusos están con ellos.

La segunda lección: ya no hay diplomacia secreta: los estadunidenses están sin embargo bien colocados como para saberlo, después de la mega fuga de los despachos diplomáticos de WikiLeaks en 2010 y el caso Snowden en 2013. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) escucha al mundo entero, pero ¿dos altos responsables estadunidenses mantienen una conversación a través de sus celulares sobre una de las crisis mundiales más sensibles de este momento sin preocuparse de ser escuchados? De acuerdo con la prensa de Estados Unidos, los diplomáticos estadunidenses de ese rango no están equipados con celulares encriptados. Washington no confirmó la autenticidad de la cinta de audio, pero tampoco la desmintió, y Victoria Nuland pidió disculpas ante la Unión Europea.