Lecciones europeas

El fuerte avance de la ultraderecha, la deblace del PS galo y el empuje de los euroescépticos marcaron las votaciones.

París

1. Indudable victoria del Frente Nacional y poca abstención. Al pasar de 6.34% de votos en 2009 a más de 25% esta vez, con una abstención similar entre las elecciones para renovar el Parlamento Europeo (57.57% y 59.37% en cada año), el FN de Marine Le Pen (ultraderecha) logró un resultado récord. Por primera vez en tres décadas de historia, el FN queda al frente de una elección legislativa nacional, lejos de la segunda fuerza, la Unión del Movimiento Popular (UMP, conservador). Además, el FN está ahora en otra posición en pro de una coalición euroscéptica en el parlamento contra la Unión Europea.

2. Un resultado históricamente bajo para el PS francés. El Partido Socialista sufrió otro gran revés, con solo 13.98% de votos, contra 16.8% en 2009. El partido en el poder llega, además, en tercera posición, lejos del FN y de la UMP, perdiendo un asiento en el Parlamento Europeo, donde ahora tendrá solo 13 diputados. Tras el fracaso de las municipales, esta derrota es tanto más alarmante para el PS del presidente François Hollande.

En una intervención en tv, el primer ministro Manuel Valls habló de un “shock”, de un “sismo”. Un vocabulario que se parece al empleado después del 21 de abril de 2002, cuando el FN se calificó para la segunda vuelta de la presidencial. Hollande se reunió el lunes con su gabinete y llamó a “extraer lecciones” del escrutinio.

3. Sombrío horizonte en la UMP. La derecha conservadora de la Unión para un Movimiento Popular esperaba terminar delante del FN. Pero el resultado fue una mala noticia para su líder, Jean-François Copé, enredado además en un escándalo financiero [por facturas falsas en la campaña presidencial de 2012, que salpica también al ex presidente Nicolas Sarkozy]. Coé renunció el martes a la presidencia de la UMP.

4. Empuje de los conservadores y euroescépticos en Europa. Francia no fue la única en conocer un impulso de la extrema derecha: Dinamarca, Reino Unido y Austria dieron más de 15% de los votos a los partidos cercanos al FN de Le Pen. Según las estimaciones, los euroescépticos lograron hasta 39 bancas anti-Unión Europea y 33 los soberanistas. En Londres, Nigel Farage, considerado el bad boy de la política británica en septiembre de 2013, es ahora el jefe de la UKIP, un partido antieuropeo.

5. El PPE al frente del Parlamento. Según estimados difundidos por Bruselas, los conservadores del Partido Popular Europeo (PPE) quedaron al frente, seguidos por los socialistas y demócratas (SyD). Los centristas (ADLE) dispondrían de 71 bancas; los verdes de 55 y la izquierda radical de 45 diputados. El grupo ECR, de los conservadores británicos, obtuvo 40 bancas, contra 36 de EFD, que nuclea a los eurodiputados del partido UKIP.

Pudiera ser que el luxemburgués Jean-Claude Juncker, candidato del PPE, asuma la presidenciade la Comisión Europea. Pero, según el Tratado de Lisboa, la designación no está ligada en automático al resultado del escrutinio, aunque los jefes de Estado que lo elijan deben tener en cuenta los resultados electorales.


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