Lamenta México anexión de Israel en Cisjordania

La cancillería deplora “profundamente” en un comunicado que el gobierno de Netanyahu se haya apropiado de 400 hectáreas en Belén, y “por la paz” exhorta a revertir esa decisión.
Vista del asentamiento Gevaot, anexado por los israelíes, cerca de la ciudad de Belén.
Vista del asentamiento Gevaot, anexado por los israelíes, cerca de la ciudad de Belén. (Abir Sultan/EFE)

México, Jerusalén

El gobierno mexicano lamentó “profundamente” la decisión de las autoridades de Israel de apropiarse 400 hectáreas en la zona de Belén, en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania, y exhortó a revertir esa decisión.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México afirmó en un comunicado que, según lo expresado por el titular de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, los asentamientos en los territorios palestinos ocupados “son ilegales”.

El pasado domingo, el gobierno israelí declaró como “tierras estatales” las más de 400 hectáreas en una zona entre las ciudades palestinas de Belén y Hebrón, una decisión que abre la puerta a la construcción de nuevas colonias en el futuro Estado palestino ´que debe incluir la Franja de Gaza y Jerusalén Oriental.

Añadió que la medida de Israel, como potencia ocupante, contraviene las obligaciones fijadas en el derecho internacional humanitario y es  “uno de los obstáculos principales para las negociaciones de paz”.

En tanto, ayer se conoció que Steven Sotloff, el periodista de 31 años originario de Miami, Florida, decapitado la víspera en Siria por el grupo sunita ultrarradical Estado Islámico (EI), tenía también la nacionalidad israelí.

La Unesco se sumó ayer a la condena mundial contra el EI, que 13 días antes mostró en un video el degüello del fotógrafo, también estadunidense, James Folley, y pidió la liberación “inmediata” de todos los civiles retenidos por grupos militantes en Siria, que desde 2011 buscan derrocar al gobierno de Bashar Asad con apoyo de las principales potencias de Occidente, incluido Estados Unidos, que sí combate desde agosto al EI en el norte  Irak, feudo de los yijadistas.

En Tallin, capital de Estonia, de donde partió ayer hacia Londres, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que el crimen de Sotloff no lo intimidará y prometió que “se hará justicia”.

“Fue un acto de violencia horripilante. No olvidaremos ni nos van a intimidar. Aquellos que cometen el error de atacar a los norteamericanos, deben saber que nunca olvidaremos (...) y que se hará justicia”, afirmó.

Añadió que la meta de EU es garantizar que el EI —que también actúa en Siria contra Bashar Asad—, deje de ser una “amenaza” para Irak y toda la región de Oriente Medio.

El Consejo de Seguridad de EU confirmó ayer la autenticidad del video del EI que muestra la decapitación de Sotloff.

Sobre Israel, la cancillería mexicana también afirmó que la nueva anexión de tierras “mina la confianza” entre las partes cuando se busca consolidar un cese el fuego permanente en Gaza y se realizan esfuerzos para reanudar las pláticas directas de paz entre Israel y Palestina.

La SRE exhorta a Israel “a revertir esta decisión y reitera la necesidad de solucionar a la brevedad el problema de fondo en la zona”, en respeto al derecho de Israel y Palestina a vivir en paz y seguridad dentro de “fronteras internacionalmente reconocidas”.

Un informe de la Unctad reveló que en 2012 vivían en Cisjordania unos 360 mil israelíes, cuando en 1972 eran 800. Israel ocupa la llamada Zona C de Cisjordania, igual a 62 por ciento de ese territorio palestino, rico en recursos naturales y a los cuales no tienen acceso los palestinos.

El gobierno de Netanyahu (derecha) anunció la anexión en Belén tras la firma de un alto el fuego permanente con el movimiento radical Hamás, que gobierna Gaza, y argumentó como pretexto para ocupar más tierras el hecho de que ahí habían sido  asesinados en julio tres estudiantes israelíes cuya muerte motivó la ofensiva militar Marco protector.