Kurdos siguen resistiendo en Kobane tras un mes de combates

Un mes después del inicio de la ofensiva del Estado Islámico contra la ciudad siria kurda, la suerte de la ciudad es incierta, a pesar de la ayuda que suponen los bombardeos internacionales.
Un kurdo camina cerca de la frontera sirio-turca mientras el humo de los combates asciende desde Kobane, visto desde el pueblo de Mursitpinar
Un kurdo camina cerca de la frontera sirio-turca mientras el humo de los combates asciende desde Kobane, visto desde el pueblo de Mursitpinar (AFP)

Mirsutpinar

Un mes después del comienzo de la ofensiva del grupo Estado Islámico (EI) contra Kobane, los kurdos continuaban resistiendo hoy en esta ciudad siria, apoyados por los bombardeos de la coalición internacional. La suerte de Kobane, que se ha convertido en un símbolo internacional de la lucha contra el EI, sigue siendo incierta después de 30 días de encarnizados combates.

Los yihadistas entraron hasta el centro de Kobane y ocuparon hasta la mitad de la ciudad, pero los combatientes kurdos parecen haber recuperado esta semana el terreno perdido gracias a la intensificación de los bombardeos aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos.

Los combatientes de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), la principal milicia armada kurda de Siria, "progresaron en el este y el sudeste de la ciudad", indicó hoy un responsable kurdo local, Idris Nasen. Estas afirmaciones no pueden ser verificadas debido a la falta de observadores independientes y de periodistas en Kobane. El EI no da informaciones sobre la evolución de sus operaciones.

El responsable kurdo insistió en el fuerte impacto de los ataques aéreos de la coalición, que atacó al EI "en forma más eficaz en los últimos días", según él. Los yihadistas lanzaron un ataque en los alrededores del puesto fronterizo turco de Mursitpinar, para intentar cortar cualquier paso entre Kobane y Turquía.

Estados Unidos anunció que bombardeó las posiciones del EI adentro y alrededor de Kobane catorce veces entre miércoles y jueves, con lo que ya son más de 100 los ataques aéreos desde finales de septiembre. Pero "Kobane todavía puede caer", advirtió el portavoz del Pentágono, el contraalmirante John Kirby.

El Mando Central estadunidense (CENTCOM) informó en un comunicado que los ataques destruyeron varias posiciones de combate y alcanzaron "con éxito" 19 edificios ocupados por los extremistas sunitas, dos puestos de comando, tres posiciones de ataque y otras tres de francotiradores.

Además, la operación aérea desplegada contra los yihadistas en Siria y también en Irak, denominada "Determinación Inherente" por parte del Pentágono, alcanzó con éxito un asentamiento temporal y un depósito de artillería pesada, precisó el comunicado oficial.

A pesar del éxito de los ataques de cara a frenar el avance de EI y evitar su reabastecimiento en torno a la ciudad de Kobani, señaló el CENTCOM, la situación en la zona "continúa inestable". Kobani, en la provincia de Alepo, es uno de los tres principales enclaves kurdos de Siria y es objetivo de una ofensiva del EI desde el 16 de septiembre.

Los otros dos enclaves son las regiones de Afrin, también en Alepo, y Yazira, en la provincia de Al Hasaka (noreste). Los aviones de la fuerza multinacional, encabezada por EU, han incrementado considerablemente los bombardeos en las últimas horas contra concentraciones de yihadistas en las inmediaciones de la ciudad, con el objetivo de frenar su avance.

Los rebeldes dispararon 16 obuses a lo largo de la jornada, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). El coordinador de la coalición, el general estadunidense retirado John Allen, también señaló que la opción militar y los ataques aéreos no serían suficientes para derrotar al EI. Los ataques no dejan "ni ganadores ni perdedores", explicó.

662 muertos en un mes

En un mes, "la batalla de Kobane" causó la muerte de 662 personas, según un recuento del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), una ONG con sede en Gran Bretaña que cuenta con una red de observadores en Siria. Sin embargo, esta cifra no toma en cuenta las víctimas de los ataques aéreos.

El EI perdió allí a 374 combatientes, las YPG 258, mientras que otros diez combatientes kurdos y 20 civiles murieron en los enfrentamientos, siempre según esa fuente.

Altos funcionarios estadunidenses se reunieron estos últimos días con líderes kurdos del Partido de la Unión Democrática (PYD), que es la rama siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado terrorista por Siria, dijo la portavoz de la diplomacia estadunidense, Jennifer Psaki.

Estados Unidos considera sin embargo a Kobane sobre todo como una operación "humanitaria" y no "estratégica", y se muestra más preocupado por la evolución en Irak. "En estos momentos, la urgencia en Irak es claramente nuestra principal preocupación", afirmó el general Allen, refiriéndose a la situación militar pero también a los problemas políticos de Bagdad.

Luego reconoció que "evidentemente", el EI había logrado "progresos importantes en Irak", sobre todo en la provincia oriental de Al Anbar, que los yihadistas sunitas tratan de controlar completamente. El ejército iraquí, apoyado por las tribus, logró sin embargo el miércoles rechazar un ataque del EI contra Ramadi, la capital de Al Anbar.

Al Anbar es una provincia mayoritariamente sunita, objetivo importante para los yihadistas, que quieren controlar las zonas que todavía escapan a su poder. Según un alto responsable de la provincia, controlan el 85% de su territorio. Para reforzar su dispositivo en el seno de la coalición, el Reino Unido anunció que trasladará sus drones armados de Afganistán a Irak para combatir al EI.

Los responsables de los países de la coalición, que durante los últimos días discutieron en varias oportunidades la estrategia militar, pidieron a Turquía una mayor participación. Su prioridad es poder utilizar las bases militares turcas, que se encuentran más cerca de los lugares de los ataques, sobre todo en Siria.

Rusia y Estados Unidos no llegaron por el contrario a un acuerdo para compartir información relativa al EI, indicó la diplomacia rusa, desmintiendo así al secretario de Estado John Kerry, que había anunciado el martes en París esa colaboración.