El Kremlin presume su poderío militar a la OTAN

El gobierno ruso realiza maniobras con al menos 50 mil soldados preparándose para “cualquier escenario posible”.
Kaliningrado, Crimea, el Ártico y las islas Kuriles, parte del programa.
Kaliningrado, Crimea, el Ártico y las islas Kuriles, parte del programa. (Eduard Korniyenko/Reuters)

Moscú

Misiles balísticos desplegados en Kaliningrado, bombarderos en Crimea, soldados cercanos al Polo Norte: con la crisis ucraniana como telón de fondo, Rusia realiza ejercicios militares de magnitud excepcional para mostrar a Occidente, en especial a la OTAN, que no descarta ninguna hipótesis.

Esta demostración de fuerza se desarrolla desde hace una semana, con despliegue de tropas en las cuatro puntas del país: desde el puerto de Kaliningrado —incrustado en el Báltico—, las islas Kuriles, disputadas con Japón, pasando por la península de Crimea y también en el Ártico.

Según varios expertos consultados, estas maniobras tienen varios objetivos, algunos a corto término y otros a largo plazo. El primero es responder al envío de tres mil soldados estadunidenses que fueron movilizados hacia la zona del mar Báltico a principios de mes y al reforzamiento del contingente de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) en su frontera oriental, donde a partir de febrero se creó una nueva fuerza compuesta por cinco mil hombres.

“Esta es una demostración de las capacidades militares de Rusia, del refuerzo de sus fuerzas militares”, afirma el politólogo Nikolaa Petrov.

Estos ejercicios comenzaron el fin de semana pasado con el despliegue de ocho mil militares en Crimea y en varias zonas del sudoeste de Rusia, cerca de la frontera con Ucrania.

Además, cerca de 200 soldados se entrenaron en el centro de Rusia para simular escenarios de guerra urbana, mientras que el despliegue de la Flota del Norte movilizó a 38 mil efectivos en el Ártico.

En la región de Pskov, territorio fronterizo con Estonia y Letonia, varias unidades de paracaidistas se entrenaron de noche en un ensayo de cómo tomar control de un territorio, mientras que siete mil km hacia el este, 500 soldados se entrenaron para hacer frente a un ataque enemigo en las Islas Kuriles.

El despliegue de las baterías de misiles Iskander en Kaliningrado es el que generó más preocupación en Europa.

Estos misiles tienen la capacidad “de alcanzar a la mitad de las capitales europeas, pueden llegar hasta Berlín”, asegura la mandataria lituana, Dalia Grybauskaite, quien denunció “una demostración de fuerza y una agresión”.

Por su parte, el gobierno polaco señaló que estas maniobras buscaban hacer presión antes de la cumbre de Bruselas, en la cual los jefes de Estado de la Unión Europea decidieron prolongar las sanciones impuestas a Rusia hasta final de año.

“Lo que me interesa es ver que efectivamente pueden desplegar 30 mil personas y mil tanques en un lugar de forma muy rápida. Fue muy impresionante”, reconoció ayer el general Ben Hodges, comandante de las fuerzas terrestres de la OTAN.

Para el experto militar independiente Pavel Felguenhauer, estos ejercicios muestran que el Kremlin estudia todos los escenarios, incluida la posibilidad de un deterioro de la crisis en Ucrania, en un contexto de “interferencias” militares de Estados Unidos y otras potencias occidentales que podrían empujar a Moscú a prepararse para una confrontación nuclear.