Kirchnerismo pisa acelerador en campaña y relega a vicepresidente Boudou

El vocero presidencial Alfredo Scoccimarro reveló que la presidenta se recupera y "evoluciona favorablemente sin complicaciones" en terapia intensiva mientras la campaña electoral entra en su fase ...

Buenos Aires

Mientras la presidenta argentina, Cristina Fernández, se recupera de una neurocirugía, el oficialismo pisa el acelerador en plena campaña electoral, asegura que la mandataria sigue al mando pese a su convalecencia y relega al cuestionado vicepresidente Amado Boudou.

Fernández "evoluciona favorablemente sin complicaciones" en terapia intensiva, anunció hoy el portavoz de la Casa Rosada, Alfredo Scoccimarro, en el escueto parte médico del día. La operación a la que se sometió la presidenta argentina por un hematoma en la cabeza obligó al gobierno a reacomodar la campaña hacia cruciales legislativas del 27 de octubre que tenía a Cristina Fernández como figura central del oficialismo.

"En el segundo día de postoperatorio, la presidenta evoluciona favorablemente sin complicaciones, internada en terapia intensiva", señaló el informe médico emitido hoy por la Fundación Favaloro, un reconocido sanatorio privado de Buenos Aires donde fue intervenida Kirchner. Agrega que "se le realizó una tomografía axial computada de cerebro de control con resultados satisfactorios".

El portavoz presidencial, Alfredo Scoccimarro, afirmó que Kirchner, 60 años, está "recuperándose muy bien, progresando muy bien", al hablar desde una tarima montada en las puertas de la Favaloro, ubicada a 400 metros del Congreso. Fernández "desayunó muy bien, terminó de comer verduras al vapor con manzana asada", contó Scoccimarro y agregó que en la víspera también comió "puré de zapallo".

"Les manda un beso muy grande a todos los argentinos", agregó el portavoz, a 17 días de las elecciones. La presidenta fue operada el martes de un coágulo ubicado entre el cerebro y el cráneo que le fue detectado el sábado pasado y que se le produjo a raíz de un traumatismo sufrido el 12 de agosto.

Fue Martín Insaurralde, principal candidato a diputado oficialista para los comicios del 27 de octubre, quien reveló recién hoy que el traumatismo fue producto de un golpe que se dio Kirchner el 12 de agosto cuando estaba ordenando regalos recibidos por su pequeño nieto, Néstor Iván, hijo de Máximo Kirchner, de 36.

"Estaba ordenando, juntando los regalos del nieto y trastabilló y se golpeó", dijo Insaurralde y descartó que la causa del golpe haya sido un desmayo. Desde que asumió su primer mandato en 2007, reelecta en 2011, la presidenta ha sufrido varios cuadros de hipotensión, pero su más grave episodio de salud fue una operación en enero de 2012 para extirparle la glándula tiroides por un diagnóstico de cáncer que resultó errado.

La salud de Kirchner mantuvo esta semana en vilo a los argentinos y dejó en segundo plano por unos días la campaña electoral que volvió rápidamente a encenderse tras la exitosa operación.

En ausencia de la presidenta, el Gobierno lanza mensajes de normalidad, sostiene que Cristina Fernández continúa dando las instrucciones para el manejo de los temas importantes y el oficialismo ha multiplicado su actividad electoral en plena campaña para las legislativas del próximo 27 de octubre.

Por su parte, el vicepresidente Amado Boudou, cuestionado por su presunta vinculación con escándalos de corrupción, mantiene la representación formal del Gobierno, tal como marca la Constitución en casos de ausencia de la presidenta, pero ha sido relegado a un segundo plano, se han suspendido los actos encabezados por él y se ha evitado su aparición junto a los candidatos.

El jefe de Gabinete argentino, Juan Manuel Abal Medina, ha insistido en que es la presidenta y no Boudou quien toma las decisiones importantes y ha asegurado que, "conociéndola", volverá a estar activa tan pronto como sea posible.

Analistas locales coinciden en que las decisiones del Gobierno se toman en el reducido círculo íntimo de la mandataria, en el que figuran, entre otros, su hijo Máximo Kirchner, que no se ha separado de ella en el hospital.

Para el director del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano, Orlando d'Adamo, "han preferido alejarlo (a Boudou) todo lo posible de la campaña. El vicepresidente es el político con la peor imagen en la opinión pública de todos los políticos".

D'Adamo recordó en declaraciones a Efe que el vicepresidente está presuntamente vinculado a escándalos por corrupción y remarcó que el Gobierno intenta "no exponerlo", "mucho menos en la cercanía de las elecciones" legislativas del próximo 27 de octubre.

Según el director de Estudios Nueva Mayoría, Rosendo Fraga, la forzosa retirada de Fernández de la primera línea política "pone en el centro de la escena a la figura más controvertida del Gobierno". Una encuesta difundida hoy señala que tres de cada cuatro vecinos de Buenos Aires desconfía de la gestión de Boudou, que es aprobada por tan sólo el 18 % de los entrevistados.

El sondeo, realizado por la consultora Raúl Aragon & Asociados entre 400 personas tras conocerse la inminente operación a la que iba a ser sometida Fernández, reflejó también que el 56 % opinó que Boudou gobernará mal o muy mal durante la ausencia de la presidenta, frente al 16 por ciento convencido de que se desempeñará bien o muy bien al frente del Ejecutivo.

Pese a los resultados de la encuesta, "el público en general no está preocupado, ya que el 87,32 % considera que la jefa de Estado reasumirá sus funciones", indicó el analista Raúl Aragón al diario Clarín. La oposición ha criticado con dureza el hermetismo oficial sobre el estado de salud de Fernández y sobre el traspaso temporal de poder a Boudou, que no ha sido publicado por ahora en el Boletín Oficial.

El gobierno llama a votar a sus candidatos para ocupar las bancas del Congreso con el lema de "no perder la década ganada", como califica a los diez años de gestión iniciados en 2003 por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007), esposo de la mandataria.

Incluso, comenzó a ofrecer una serie de entrevistas, infrecuentes hasta ahora, con periodistas que ella convocaba a la residencia de Olivos (periferia norte) y en las que mostraba un costado más íntimo sin evitar las definiciones políticas.

Tras el primer impacto, los principales candidatos opositores también volvieron a salir al ruedo con todas las armas y con sus discursos de campaña. De repetirse en las legislativas el resultado de las primarias, el gobierno mantendría la mayoría en el Congreso, pese a perder en algunos distritos claves como la provincia de Buenos Aires, que tiene casi un 40% del electorado.

El gobernante Frente para la Victoria es la única agrupación que tiene representación en todos los distritos del país, por lo que logró ser la fuerza más votada con 26.31%, aunque marcó una fuerte baja respecto del 56% que cosechó en la presidencial de 2011. Unos 30 millones de argentinos están habilitados a votar el 27 de octubre para renovar la mitad de la Cámara baja y un tercio del Senado de mitad de mandato de la presidenta.