Kirchner y Macri: un beso sin pacto, pero con "sentido común"

La presidenta argentina inauguró obras viales con el alcalde de Buenos Aires, opositor a su gobierno, y negó un acuerdo entre ambas administraciones.
Cristina Fernández (d) saluda a Mauricio Macri (i) durante la inauguración de un tramo de carretera hoy, en Buenos Aires
Cristina Fernández (d) saluda a Mauricio Macri (i) durante la inauguración de un tramo de carretera hoy, en Buenos Aires (EFE)

Buenos Aires

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, negó hoy que haya un pacto político con el alcalde de la ciudad de Buenos Aires, el opositor Mauricio Macri, al inaugurar juntos obras viales, un acto público sin precedentes entre ambas gestiones en el que incluso se dieron un beso. "Acá no hay pacto ni nada, solo sentido común", dijo la jefa de Estado, que desestimó las versiones periodísticas sobre un supuesto acuerdo político entre el gobierno nacional y el de la capital del país.

En el mismo sentido, negó que una foto de ella y Macri signifique algún tipo de acuerdo: "Si quieren una postal, me voy al sur que es más lindo". La presidenta dijo que "más allá de los ideales partidarios, en cuestiones que alivian la vida de la gente no podemos tener ninguna diferencia", haciendo referencia a una obra vial que apunta a mejorar la circulación del tráfico.

Fernández de Kirchner se quejó de la forma en que los medios tratan algunos temas relacionados con el gobierno: "Cuando yo dialogo es un pacto. Cuando lo hacen otros es civilizado. Ni pacto ni nada, esto es sentido común". "Es necesario superar las diferencias en forma civilizada, sin sacar ventajas partidarias", dijo.

"Hay que ponerse de acuerdo por la gente, porque el límite de las especulaciones es cuando empezamos a perjudicar a la gente impidiéndole tener una mejor vida", sostuvo. Por su parte, Macri dijo: "Espero que esta no sea la única vez que junto al gobierno podamos llevar a cabo cosas importantes juntos".

"Espero que si lo logramos esta vez, lo logremos muchas veces más. Este es un gran paso adelante en nuestra querida Argentina. A la gente que viaje en la autopista no le importa nuestras diferencias políticas", dijo el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires.