Kirchner defiende en FAO su proyecto de Argentina igualitaria

La presidenta argentina, que recibió hoy en Roma una distinción por sus programas contra el hambre, advirtió a Europa sobre los ajustes negativos del FMI.
El presidente de Italia, Sergio Mattarella, con la presidenta argentina, Cristina Kirchner, antes de su entrevista de hoy en Roma
El presidente de Italia, Sergio Mattarella, con la presidenta argentina, Cristina Kirchner, antes de su entrevista de hoy en Roma (AFP)

Roma

La presidenta argentina Cristina Kirchner defendió ante la FAO su "proyecto de país igualitario" tras recibir hoy en Roma una distinción por sus programas contra el hambre y advierte a Europa sobre los ajustes negativos del FMI.

"Nosotros no sólo impulsamos un programa alimentario adecuado sino también un proyecto de país más igualitario", aseguró la presidenta argentina ante la asamblea plenaria de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Argentina fue premiada hoy por la agencia especializada de Naciones Unidas por haber mantenido el nivel de personas subalimentadas por debajo del 5% desde 1992. "Hoy el índice de pobreza se ubica por debajo del 5%, y el índice de indigencia en 1.27 %, lo que ha convertido a la Argentina en uno de los países más igualitarios", afirmó la mandataria.

El país sudamericano, una de las grandes potencias agrícolas del mundo, respetó las metas fijadas en la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996 y en la Cumbre del Milenio de 2000, cuando los gobiernos se propusieron reducir a la mitad el número y el porcentaje de personas que sufren hambre.

Según las estadísticas de la FAO, cuya sede central se encuentra en Roma, por primera vez en la historia el número de personas que padecen hambre en el mundo se ha reducido, aunque sigue habiendo 800 millones, un resultado positivo pese a la crisis económica en algunos países y a los conflictos y guerras en otros.

La entidad estima que la reducción fue del 25% en 25 años, y se alcanzó gracias a los progresos hechos en América Latina, el Caribe y Asia. "Estamos convencidos de que el problema del hambre es la pobreza", dijo Kirchner.

Un principio que comparte con la presidente de Chile, Michelle Bachelet, quien recibió el mismo reconocimiento durante la inauguración el viernes de la conferencia de la FAO.

Reglamentar mercados, evitar los ajustes del FMI

Ante representantes y ministros de 197 países, Kirchner, quien finalizará en diciembre su mandato iniciado en 2007, pidió "la regulación de los mercados de alimentos que evite la especulación", dijo. "Entonces sí que podemos hablar de seguridad alimentaria en serio", clamó.

La mandataria argentina criticó la política del Fondo Monetario Internacional "que pone en peligro la seguridad alimentaria", tras recordar que los ajustes que esa entidad impone están duramente afectando a "algunos países de Europa", en una alusión a la crisis Grecia.

"Lo que quiero decir aquí en Europa, donde escucho que se aplican recetas de ajustes y restricción al consumo, es que en nuestro país esas recetas ya fueron aplicadas y con pésimo resultado", advirtió.

Para la mandataria, que se reunió el sábado con el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, gran creador del exitoso programa Hambre Cero en su país, se necesita ante todo "una más justa distribución de la riqueza".

Kirchner ilustró también las políticas sociales impulsadas en su país en los últimos doce años en los que ha estado al poder como esposa del presidente y luego como presidente.

La introducción del "salario mínimo vital y móvil", que calificó como el mejor mecanismo existente en América Latina, lo considero clave para fomentar la inclusión social, pese a la críticas recibidas.

La presidenta almorzó luego con el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, y el martes viajará a Milán (norte) para visitar el pabellón de su país en la Exposición Universal, dedicada justamente a la agricultura y la alimentación.

La víspera, Kirchner fue recibida en el Vaticano por el papa Francisco, con el que conversó por casi dos horas en un clima cordial y cálido de los "problemas del mundo" y de América Latina, según comentó a la prensa.