Kiev y separatistas reanudarán negociaciones el 6 de mayo en Minsk

Los separatistas esperan que en dicha reunión comiencen su labor los grupos de trabajo para la aplicación del aspecto político de los acuerdos suscritos el pasado 12 de febrero.

Donetsk, Ucrania

Ucrania y los separatistas prorrusos reanudarán el 6 de mayo en Minsk las negociaciones para el cumplimiento de los acuerdos de paz, anunció hoy un portavoz rebelde.

"Hemos recibido una invitación para reunirnos en Minsk el 6 de mayo", dijo Denís Pushilin, negociador de la república popular de Donetsk.

Los separatistas esperan que en dicha reunión comiencen su labor los grupos de trabajo para la aplicación del aspecto político de los acuerdos suscritos el pasado 12 de febrero en la capital bielorrusa.

Pushilin instó ayer a reanudar con urgencia las negociaciones tras la nueva escalada de tensión en el este de Ucrania, donde ambas partes se acusan de violar el alto el fuego.

Los prorrusos denunciaron el bombardeo con armamento pesado de su principal bastión, Donetsk, por parte de las fuerzas gubernamentales.

Según el negociador separatista, las fuerzas insurgentes "estuvieron a punto de reanudar las acciones militares a gran escala debido a las provocaciones de los militares ucranianos".

El mando militar ucraniano también denunció la ruptura de la tregua por parte de las milicias rebeldes, que atacaron las posiciones gubernamentales cerca de Donetsk y el puerto de Mariúpol con artillería, morteros y lanzaderas de misiles Grad (Granizo).

Kiev estimó en casi un centenar las violaciones del alto el fuego durante las últimas 24 horas, cifra análoga a la que se registraba antes de la firma de los acuerdos de paz.

Aunque aseguran haber replegado el armamento pesado de la línea de separación de fuerzas, ambos bandos se acusan mutuamente de emplear artillería de grueso calibre contra las posiciones enemigas.

La aplicación de los acuerdos de paz se ha estancado en su aspecto político, ya que Ucrania ha aprobado una ley de autonomía para las zonas controladas por los separatistas, pero puso como condición la celebración de elecciones locales, lo que es rechazado tanto por los rebeldes como por Moscú.