Kerry afirma que los ucranianos merecen elegir su futuro

Mientras crece la solidaridad internacional con la oposición, y Alemania afirma que las puertas de la UE siguen abiertas para el país, los manifestantes mantienen el pulso con el gobierno en las ...
Un manifestante grita eslóganes durante una protesta cerca del Parlamento ucraniano en Kiev
Un manifestante grita eslóganes durante una protesta cerca del Parlamento ucraniano en Kiev (EFE)

Kiev

El secretario de Estado estadunidense, John Kerry, dijo hoy en Moldavia que los ucranianos tienen derecho a elegir su futuro, al referirse a la crisis en Ucrania tras la decisión del gobierno de no firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea. "Al pueblo ucraniano le decimos la misma cosa: ustedes también merecen la posibilidad de elegir su futuro", dijo Kerry tras felicitar al gobierno de Moldavia por haber firmado el acuerdo con la Unión Europea.

No ha sido la única muestra de solidaridad con las protestas. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle, aseguró hoy que la Unión Europea (UE) mantiene "abiertas sus puertas" para Ucrania, tras reunirse hoy en Kiev con líderes de la oposición ucraniana. "La suerte de Ucrania no nos es indiferente. Estamos a favor de los valores europeos y queremos transmitir que las puertas de la UE siguen abiertas. Ucrania debe estar a bordo de Europa", afirmó Westerwelle, según agencias locales.

El ministro, que llegó a Kiev para participar mañana, jueves, en la conferencia ministerial de la OSCE, mantuvo hoy una reunión con el líder de Batkivschina (Patria), Arseni Yatseniuk, y con el de UDAR (Golpe), el campeón del mundo de boxeo Vitali Klitschkó, dos de los dirigentes opositores que están conduciendo las protestas populares en la capital ucraniana.

La oposición exige la dimisión del presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich y su gobierno, por haber rechazado firmar un Acuerdo de Asociación largamente negociado con la UE y por la represión de una manifestación pacífica, el pasado sábado. Por su parte, el secretario general del Consejo de Europa, Thorbjørn Jagland, a su llegada a Kiev hizo un llamamiento a todas las partes para que se abstengan de utilizar la violencia y pidió que las autoridades hagan una investigación del violento desalojo de la Plaza de la Independencia, la madrugada del sábado pasado.

"Debe cesar cualquier tipo de violencia. Todas las partes deben hacer esfuerzos en este sentido", dijo Jagland a los periodistas, al tiempo que recalcó que lo importante es que dicha investigación cuente con la confianza de todas las partes. Pero señaló que desde que está en Kiev ha visto que "hay mucha gente interesada en inflamar la actual situación en el país". "Espero que todas las partes entiendan que si la situación no vuelve a los cauces políticos, tendrá consecuencias muy graves", añadió.

Tres ex presidentes de Ucrania expresaron hoy su apoyo a las manifestaciones proeuropeas en el país, y alertaron sobre el riesgo de "graves consecuencias" de esta crisis para la soberanía de la ex república soviética, que se debate entre la Unión Europea y Rusia. "Expresamos nuestra solidaridad con las acciones pacíficas de cientos de miles de jóvenes ucranianos", escribieron en una carta abierta Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Viktor Yushchenko.

"La profunda crisis política que vive Ucrania amenaza con acarrear graves consecuencias para la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania", añadieron. Mientras, la oposición mantuvo hoy el pulso con el Gobierno en las calles de Kiev, donde miles de manifestantes siguen en la Plaza de la Independencia y dentro o cerca de edificios oficiales, mientras continúan las exigencias de dimisión del presidente Víctor Yanukóvich, de viaje en China.

Desde primeras horas de la mañana, cientos de opositores bloquearon la entrada principal de la sede del Gobierno ucraniano, pero sin aislar completamente el edificio. Por primera vez en lo que va de semana, el primer ministro, Nikolái Azárov, y los miembros de su Gabinete pudieron acceder a las oficinas del Gobierno gracias un corredor formado por la policía antidisturbios, que impidió a los opositores bloquear totalmente, como en los días anteriores, el complejo gubernamental.

Allí, Azárov hizo un llamamiento a frenar la escalada de tensión en el país y aseguró que su Gobierno no tolerará un "desarrollo catastrófico de la situación". "El motivo de las protestas ya no existe", subrayó Azárov, recordando que el Gobierno cuenta con la confianza del Parlamento, que ayer rechazó una moción de censura.

Mientras tenía lugar la reunión del Gabinete, en el edificio de la Rada Suprema (Legislativo), la sesión parlamentaria tuvo que ser suspendida por su presidente a los dos minutos de comenzar, ya que los diputados opositores bloquearon la tribuna. "Seguiremos bloqueando el Legislativo hasta que se cumplan nuestras exigencias", afirmó el líder del bloque opositor "Batkivschina" (Patria), Arseni Yatseniuk.

"Nuestras dos exigencias clave son la dimisión del Gobierno y el fin de las persecuciones políticas, así como la liberación de Yulia Timoshenko", dijo el líder parlamentario del partido que encabeza la encarcelada ex primera ministra. En el exterior del edificio se manifestaban hoy cientos de seguidores del presidente Yanukóvich, separados de los activistas opositores por un cordón policial.

"Llevan allí a la gente en autobuses. Les pagan 200 grivnas (unos 20 euros) por noche, que es mucho dinero en Ucrania", dijo sobre esta manifestación oficialista a Efe Igor, un joven llegado a Kiev desde otra región y que fue uno de los desalojados violentamente de la Plaza de la Independencia la madrugada del sábado pasado. "La paliza que nos dieron los "Berkut" (fuerzas antidisturbios) fue una prueba de cómo el Gobierno de Ucrania y el presidente ven el futuro del país", observó el joven.

"Le pregunté a un policía qué estaba haciendo y me dijo: 'Corred, chicos'. Acto seguido me lanzó fuera de la fila que habíamos formado. Y al compañero que estaba a mi lado le dio un cabezazo con el casco y le partió la cara", relató. "Por eso estamos ahora aquí, en el Maidán, en la plaza, en este campamento organizado, donde hacemos guardias, repartimos comida y participamos en distintas acciones. No nos iremos de aquí hasta conseguir nuestros objetivos", prometió.

Por cuarto día consecutivo, desde la gran manifestación del domingo pasado, la icónica Plaza de la Independencia -escenario en 2004 de la Revolución Naranja- así como el Ayuntamiento y la Casa de los Sindicatos siguen tomados por manifestantes, que se han instalado y montado campamentos. Hoy, unos tres mil manifestantes marcharon hasta la sede del Ministerio del Interior, siguiendo la consigna del movimiento opositor "Svoboda" (Libertad) de formar piquetes en otros puntos neurálgicos, aunque el propio organismo informó de que "no se han registrado violaciones del orden público".

El alcalde de Kiev, Alexander Popov, que tiene su oficina tomada por activistas, dijo hoy que no se plantea utilizar la fuerza para sacar del edificio a los manifestantes que acampan allí desde el domingo y lo han convertido en "cuartel general". "Estoy totalmente convencido, y voy a hacer todo para que de ninguna manera haya un conflicto con uso de la fuerza en la cuestión de la liberación del edificio", dijo Popov. Los opositores ucranianos no piensan cejar en su empeño de cambiar el régimen de Yanukóvich, después de que rompiera sus sueños de acercarles a la UE por el rechazo a firmar un acuerdo de asociación.

Mikola Ivánovich, un ucraniano de Lvov, de unos 50 años, dijo a Efe que en el Euromaidán "hay mucha gente de Ucrania Occidental. Hemos venido por nuestros hijos y por la integración europea. Cuando pegaron a nuestros hijos, en la madrugada del sábado, nadie en su sano juicio pudo tolerarlo más". "Hemos venido para que nuestros nietos vivan en un país europeo, donde no haya corrupción y los gobiernos cuiden de su pueblo. Ya no podemos más. Tenemos que demostrar que somos una nación, un pueblo", subrayó.