Kerry critica reconocimiento ruso a elecciones separatistas

Rusia anunció hoy que reconocerá los resultados de los comicios legislativos y presidenciales del 2 de noviembre organizados por los separatistas en el este de Ucrania.
Niños del Cuerpo Ucraniano de Cadetes, durante una ceremonia de conmemoración del 70 aniversario de la liberación de los nazis en Kiev
Niños del Cuerpo Ucraniano de Cadetes, durante una ceremonia de conmemoración del 70 aniversario de la liberación de los nazis en Kiev (AFP)

Moscú

El secretario de Estado estadunidense John Kerry calificó el apoyo dado hoy por Rusia a las elecciones legislativas y presidenciales del 2 de noviembre en las regiones del este ucraniano controladas por los insurgentes prorrusos de "clara violación" de los compromisos contraídos por Moscú.

El presidente ucraniano Petro Poroshenko estimó, por su parte, que el reconocimiento de los resultados de dichos comicios anunciado hoy por Moscú "pone en peligro" el proceso de paz en el este de Ucrania

"Esperamos que las elecciones sean celebradas como convenido y reconoceremos por supuesto sus resultados", declaró el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, en una entrevista con el diario ruso Izvestia.

Mientras los partidos prooccidentales que ganaron las elecciones del domingo en Ucrania negocian la formación de un nuevo gobierno en la capital, Moscú recordó, con sus declaraciones, que una parte del territorio no está bajo el control del ejecutivo.

Moscú, que según Kiev y los occidentales, brinda apoyo militar a los insurgentes prorrusos, no había reconocido formalmente en mayo los referendos de independencia celebrados por los separatistas.

Pero, según Lavrov, se trata esta vez de "legitimar las autoridades rebeldes" en el marco de los acuerdos de Minsk que fijaron un alto el fuego, el pasado 5 de septiembre, para tratar de detener unos combates que causaron 3,700 muertos según la ONU en el este ucraniano.

Los acuerdos de paz prevén una amplia autonomía para las zonas separatistas con un "gobierno autónomo provisional" y elecciones locales, en el marco de una descentralización y no de una independencia.

Los separatistas, que no votaron en las legislativas del domingo, no quisieron seguir a Kiev que proponía unos comicios para el 7 de diciembre y acabaron organizando sus propias elecciones en las dos "repúblicas" autoproclamadas de Donetsk y Lugansk.

Cae el rublo y suben los precios

La crisis ucraniana con el derrocamiento del presidente prorruso Viktor Yanukovich, la anexión de Crimea por Rusia y el conflicto armado en el este, ha provocado la mayor crisis entre Moscú y los países occidentales desde el final de la Guerra Fría.

La economía rusa, lastrada por las sanciones que afectan a sus grandes bancos y su primordial sector petrolero, está al borde de la recesión. El rublo volvió a batir un récord negativo hoy en relación con el euro y el dólar, y el ministro de Economía, Alexei Uliukaev, reconoció que el fenómeno tenía una incidencia directa sobre los precios, con una inflación que ya supera el 8%.

Los embajadores de la Unión Europea (UE) se reúnen hoy para hacer balance sobre su política de sanciones a Rusia. La situación en el este de Ucrania tampoco facilita una mejora en las relaciones.

Los combates entre el ejército y los rebeldes arrojaron hoy dos soldados más muertos, y las fuerzas gubernamentales tuvieron que abandonar un retén donde ya han muerto más de diez militares desde septiembre. En Donetsk, mayor feudo de los separatistas, hoy se oían disparos procedentes del aeropuerto de la ciudad.

Yatseniuk en cabeza

Con más del 96% de los votos escrutados, se confirma la victoria de las fuerzas prooccidentales. El Frente Popular del primer ministro Arseni Yatseniuk (22.2%%) encabeza los comicios, seguido del bloque del presidente Petro Poroshenko (21.8%).

Ambos deberán trabajar para formar una coalición que podría incluir a miembros de Samopomitch (11%), un movimiento que agrupa a jóvenes que participaron en las protestas proeuropeas de la plaza Maidan de Kiev, y quizá del partido de la ex primer ministra Yulia Timoshenko (5.7%).

El partido pro-occidental de Yatseniuk quiere liderar el nuevo gobierno. El ministro de Justicia, Pavel Petrenko, dijo que el Frente Popular de Yatseniuk quiere ser la base "para una coalición de todos los partidos democráticos". La agrupación del primer ministro adelanta por escaso margen a la del presidente Petro Poroshenko, con la que seguramente formará una coalición.

El Frente Popular y el Bloque Poroshenko ya iniciaron el lunes negociaciones para una alianza. También podría formar parte del gobierno el nuevo partido pro-occidental Samopomich (Autoayuda), del popular alcalde de Lviv, Andrei Sadovy, que según los resultados sumaría en torno a un 11 por ciento. 

Sadovy dijo hoy que su partido no participa por el momento en ninguna negociación. Lo mismo podría ocurrir con el Partido Patria de la ex primera ministra Julia Timoshenko.

El Bloque Opositor sumaría, según los últimos datos, un 9.5 por ciento de los votos. A su vez, el Partido Radical del populista Oleg Liashko llega al 7.5 por ciento.  Todo apunta a que en el Parlamento no estarán representados ni el partido de ultraderecha Svoboda ni los comunistas, que no superan la barrera del 5.0 por ciento.

El Frente Popular quiere que Yatseniuk vuelva a ser primer ministro. Pero a pesar del buen resultado del partido de Yatseniuk en los comicios, el Bloque Poroshenko podría convertirse en la agrupación más fuerte en el Parlamento, ya que habría ganado en más distritos con mandato directo y el sistema electoral ucraniano prevé que la mitad de los 423 asientos sean elegidos por sistema de mandato directo.

Según estimó el portal Ukrainskaja Pravda, el Bloque Poroshenko podría quedarse con más de 120 asientos, seguido por el Frente Popular, con más de 80. El nuevo gobierno ucraniano tendrá la tarea de continuar el rumbo reformista de Poroshenko y resolver el conflicto con los separatistas prorrusos del este del país.

Los comicios del domingo no se celebraron en las regiones controladas por los separatistas de Donetsk y Lugansk. Los separatistas quiere realizar sus propios comicios este domingo, a pesar de la negativa de Kiev. El gobierno ruso aseguró hoy que reconocerá los resultados de las elecciones en las zonas separatistas, a pesar de las críticas internacionales al respecto.

"Por supuesto que reconoceremos los resultados", afirmó el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, en una entrevista publicada por medios rusos. Ucrania, la Unión Europea y Estados Unidos consideran ilegales los comicios planeados en Donetsk y Lugansk. Alemania pidió a Moscú que ejerza su influencia sobre las fuerzas prorrusas del este de Ucrania para que no se celebre la votación.

"Las elecciones que se celebrarán en la zona de las proclamadas repúblicas populares de Lugansk y Donetsk son importantes en cuanto a una legitimación de los dirigentes", afirmó Lavrov. Rusia espera además que las votaciones puedan celebrarse con libertad.

Lavrov confía también en que en los próximos días se trace una línea de división entre los bastiones separatistas y las zonas controladas por el Ejército ucraniano. Tras ello se podrá retirar el material militar de la planeada zona tapón de 30 kilómetros. Esa zona se extenderá 15 kilómetros a cada lado de la línea de división.

En tanto, el ministro de Finanzas ucraniano, Alexander Shlapak, reconoció hoy que a pesar del posible acuerdo en la disputa por el gas con Rusia, el país sigue enfrentanto un apremiante problema financiero. "Necesitamos unos dos mil millones de dólares para comprarle a Rusia el gas necesario para el invierno. Y ya tenemos dificultades para reunir sólo mil millones", aseguró.

Los representantes de Ucrania y Rusia volverán a negociar este miércoles en Bruselas para encontrar una solución a la disputa con Rusia por las deudas de Kiev y por el precio del gas. La semana pasada se acordó un precio de 385 dólares cada mil metros cúbicos, pero sigue sin estar claro cómo hará Ucrania para pagarlos. El tramo de ayudas prometido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), de 2,700 millones de dólares, llegará en 2015, según Shlapak.