Kerry acusa a Moscú de "mentirle en la cara" sobre Ucrania

Rusia, Ucrania, Francia y Alemania pidieron el respeto del alto el fuego y la retirada de armas pesadas del este ucraniano y Cameron amenazó a Moscú con la exclusión del sistema de pagos ...
Un tanque de los separatistas pro-rrusos avanza en la carretera de Donetsk a Novoazovsk, en el distrito de Mariupol
Un tanque de los separatistas pro-rrusos avanza en la carretera de Donetsk a Novoazovsk, en el distrito de Mariupol (AFP)

París

El jefe de la diplomacia estadunidense, John Kerry, acusó hoy a las autoridades rusas de "mentirle en la cara", mientras Rusia, Ucrania, Francia y Alemania pidieron el respeto del alto el fuego y la retirada de armas pesadas del este ucraniano.

"Rusia ha participado durante mucho tiempo en el más abierto y amplio ejercicio de propaganda que he visto desde la Guerra Fría", dijo Kerry a una comisión del Senado. Los dirigentes rusos, aseguró, "mienten en la cara sobre lo que hacen" en Ucrania.

Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, amenazó a Rusia con la posibilidad de excluirla del sistema de pagos interbancario Swift si Moscú sigue "desmantelando" Ucrania. Asimismo, anunció que enviará instructores militares para asesorar y entrenar a las tropas ucranianas.

En París, los ministros de Relaciones Exteriores de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia instaron hoy al término de una reunión de tres horas "a la aplicación estricta de todas las disposiciones de los acuerdos de Minsk, empezando por un alto el fuego total y un retiro completo de las armas pesadas".

El gobierno ucraniano y los rebeldes firmaron el 12 de febrero los acuerdos de paz conocidos como "Minsk 2", al cabo de negociaciones maratonianas realizadas con la mediación del presidente francés François Hollande y la canciller alemana Angela Merkel y con la participación del jefe de Estado ruso, Vladimir Putin.

Esos acuerdos preveían un alto el fuego a partir del 15 de febrero, lo que no impidió una ofensiva de las fuerzas rebeldes contra Debaltsevo, encrucijada ferroviaria estratégica, que terminaron por tomar.

Para el canciller ruso, Sergei Lavrov, las negociaciones de París fueron "muy útiles" pero su par ucraniano Pavlo Klimkin deploró que "no se produjera verdaderamente" ningún avance político.

Klimkin expresó también su "extrema preocupación" por la situación en Mariupol, la ciudad a orillas del mar de Azov, asediada también por los rebeldes prorrusos.

En caso de ataque contra Mariupol, "cambiaría evidentemente la base (de los acuerdos) de Minsk. Estaríamos ante una nueva situación", dijo el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier. En Ucrania muchos son los que temen que Miriupol sea el próximo objetivo de los separatistas.

Cerca de seis mil muertos en diez meses

Tanto Ucrania como los países occidentales acusan a Rusia de apoyar a los separatistas y de proporcionarles armas y tropas, pero Moscú niega cualquier implicación en este conflicto que ha dejado más de 5,800 muertos en 10 meses.

"El país necesita desesperadamente un alto el fuego. Miles de personas han muerto, millones han sido desplazadas. Necesitamos que haya paz en esta parte de Ucrania", dijo en Londres la jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini.

Los cuatro cancilleres reunidos en París también pidieron que se "refuerce" la misión de observación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y se "extienda su mandato con personal, equipo y financiamiento adicionales".

Esta misión, desplegada en Ucrania, tiene por misión verificar el respeto del alto el fuego y la retirada de armas pesadas. Pero los cerca de 500 observadores en el terreno no tienen acceso a las zonas más disputadas, según una fuente diplomática francesa.

Violaciones constantes del alto el fuego

La realidad en el terreno sigue su curso bélico. Según el ejército ucraniano, en las últimas 24 horas ha muerto un soldado y siete han sido heridos. Los rebeldes han realizado en nueve ocasiones "disparos de carro, mortero y armas ligeras" contra las posiciones ucranianas en Chirokin, a unos quince kilómetros de Mariupol, indicó un portavoz militar, Andrii Lyssenko.

Las autoridades ucranianas también informaron de un enfrentamiento la víspera entre un grupo de infiltrados separatistas y de policías ucranianos en Mariupul, que dejó dos muertos en ambos lados.

En la base rebelde de Parus, cerca de Chirokin, donde se podían hoy oír disparos de morteros, según periodistas de la AFP, el responsable rebelde local, Igor Mavrin, confirmó que desde el 13 de febrero hay "combates diarios" y dio cuenta de tres muertos en sus filas la víspera. "Novorosia (nombre dado por los rebeldes al este de Ucrania) necesita Mariupol", dijo Mavrin.