Kerry busca en Oriente Medio apoyo árabe a coalición anti-EI

El secretario de Estado estadunidense llega mañana a Jordania, para después reunirse en Arabia Saudita con los cancilleres de las seis monarquías del Golfo, Jordania, Irak, Egipto y Turquía.
John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos, inicia una nueva gira por Oriente Medio
John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos, inicia una nueva gira por Oriente Medio (AFP)

Bagdad

El secretario de Estado estadunidense, John Kerry, viaja hoy a Oriente Medio para buscar el apoyo de los países árabes a su coalición contra los yihadistas del Estado Islámico, un día después de la formación del gobierno iraquí.

El jefe de la diplomacia estadunidense tiene previsto viajar el miércoles a Ammán, antes de acudir a Yedá (Arabia Saudita), donde se reunirá con sus homólogos de la seis monarquías del Golfo (Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Catar), Jordania, Irak, Egipto y Turquía.

Esta reunión, prevista el jueves, está destinada a abordar "la cuestión del terrorismo en la región, las organizaciones extremistas y los medios para combatirlos", según la agencia oficial saudita SPA.

El encuentro tendrá lugar el día después de la presentación en Washington del "plan de acción" del presidente estadunidense, Barack Obama, contra la organización yihadista, cuyos asesinatos, entre ellas la decapitación de los periodistas estadunidenses James Foley y Steven Sotloff, conmocionaron a la comunidad internacional.

Varios países occidentales apoyaron la iniciativa de Washington, como Francia, cuyo presidente, François Hollande, viajará el viernes a Irak para preparar la conferencia internacional sobre "paz y seguridad en Irak" prevista el 15 de septiembre en París. Egipto, país clave de la región, mostró hoy su apoyo "político" a Estados Unidos y advirtió que una participación en el ámbito de seguridad se debería hacer "en el marco de una resolución del Consejo de Seguridad".

Los países de la Liga Árabe ya afirmaron el domingo su determinación para "hacer frente a los grupos terroristas", entre ellos, los yihadistas del EI, quienes declararon en junio un califato en los territorios bajo su control en Irak y en la vecina Siria.

Washington y Teherán, satisfechos

Numerosas capitales, como Washington y Teherán, celebraron hoy la importante etapa que representa la formación de un nuevo gobierno de unidad en Bagdad, encabezado por el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi. Este último reclamó, sin embargo, una semana más para designar a los titulares de los dos ministerios esenciales en la lucha contra el EI: Interior y Defensa.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, urgió a que los puestos vacantes se designen lo antes posible. Washington calificó de "hito" la formación de este gobierno con "el potencial de unir a todas las comunidades" de Irak, mientras que Irán, que ve con malos ojos el avance de los yihadistas sunitas en el país vecino, también felicitó a Abadi.

En el terreno, los aviones estadunidenses continúan con su campaña de bombardeos contra el EI, iniciada hace un mes en el norte de Irak. Cazas y drones llevaron a cabo ataques aéreos el lunes y hoy cerca de la represa de Haditha, en la provincia de mayoría sunita de Al Anbar (oeste), según el mando militar estadounidense en Oriente Medio y Asia Central (Centcom).

En la vecina Siria, país devastado por más de tres años de guerra, el nuevo enviado de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, llegó a Damasco para realizar su primera visita desde su nombramiento. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), 28 jefes del grupo rebelde islamista Ahrar al Sham -principal fuerza del Frente Islámico-, murieron en un atentado en la provincia de Idleb (noroeste de Siria).

Muchos países occidentales están preocupados por la marcha y el retorno de sus ciudadanos de Siria e Irak, donde luchan con los yihadistas del EI. En este sentido, Estados Unidos planteó a sus socios del Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución que exige a los países adoptar medidas legislativas para impedir que sus ciudadanos se adhieran a organizaciones extremistas como el Estado Islámico.