Kerry exhorta a Asad a respetar sus obligaciones sobre armas químicas

El canciller estadunidense afirmó que el ritmo de evacuación del armamento químico por parte de Siria era "inaceptable" mientras la primera ronda de las conversaciones en Ginebra terminó sin ...
Civiles sirios buscan un refugio seguro entre el polvo levantado por un ataque de la aviación gubernamental en Alepo
Civiles sirios buscan un refugio seguro entre el polvo levantado por un ataque de la aviación gubernamental en Alepo (AFP)

Berlín, Beirut

El secretario de Estado estadunidense John Kerry exhortó hoy en Berlín al presidente sirio Bashar al Asad a respetar sus obligaciones internacionales en materia de destrucción de su arsenal químico, y le advirtió sobre las consecuencias si no lo hacía. "Le recordaré a Bashar al Asad que el acuerdo al que llegamos en Nueva York con el Consejo de Seguridad (de la ONU) indica claramente que si hay problemas de irrespeto de los compromisos, éstos serán señalados al Consejo, de conformidad con el capítulo 7", dijo Kerry antes de una entrevista con la canciller alemana Angela Merkel.

"Ahora sabemos que el régimen de Asad no actúa tan rápido como ha prometido para evacuar las armas químicas de Siria", recalcó igualmente. Estados Unidos y Rusia llegaron a un acuerdo en septiembre para eliminar las armas químicas en Siria. Dicho acuerdo contiene en particular una alusión explícita al capítulo 7 de la carta de las Naciones Unidas, que prevé consecuencias, entre ellas sanciones o el recurso a la fuerza militar, para quien no respete sus compromisos. El jefe de la diplomacia estadunidense recalcó que Damasco debía respetar "sus obligaciones globales, legales e internacionales".

"Nuestra esperanza es que Siria va a actuar rápidamente para conformarse a sus obligaciones", añadió, precisando que el conflicto que afecta a ese país "desestabiliza a toda la región". Durante una entrevista esta noche con su homólogo ruso Serguei Lavrov, al margen de la Conferencia de Múnich sobre la seguridad, John Kerry reafirmó que el ritmo de evacuación de las armas químicas era "inaceptable", según un alto responsable del departamento de Estado que pidió no ser identificado.

Mientras, el régimen sirio y la oposición mostraron profundos desacuerdos al término de una semana de negociaciones en Ginebra, durante la cual 1,900 personas murieron en la guerra, y la delegación del gobierno dejó planear dudas sobre la continuación de las discusiones, en espera de consultas con Damasco."Hemos pedido instrucciones para saber si regresaremos a Ginebra", declaró a la prensa el jefe de la diplomacia siria, Walid Muallem. "El presidente Bashar al Asad leerá primero nuestro informe, discutirá con nosotros y luego tomaremos la decisión", afirmó el ministro.

Estas negociaciones, lanzadas bajo la presión de Estados Unidos, aliados de la oposición, y de Rusia, sostén del régimen, deben reanudarse en principio el 10 de febrero, según el emisario internacional Lajdar Brahimi. El jefe de la oposición siria, Ahmad Jarba, acusó hoy al régimen sirio de no mostrar ningua voluntad de "compromiso serio" durante las negociaciones y advirtió que la rebelión continuará mientras el régimen siga "agrediendo" a la población siria. "No podemos hablar de un compromiso serio por parte de los representantes de Asad", declaró Jarba en una conferencia de prensa durante la última ronda de negociaciones en la ciudad suiza.

El jefe opositor reafirmó asimismo su voluntad de seguir combatiendo contra el régimen de Damasco. "Cuando el régimen deje de agredir al pueblo con los aviones (y) los barriles de explosivos, podrá pedir que se detenga la ayuda (otorgada) a la oposición para que se defienda", afirmó Jarba. La primera ronda de la conferencia sobre Siria culminó así sin que el gobierno y la oposición llegaran a ningún tipo de acuerdo ni se concretaran las medidas de confianza pedidas por Brahimi.

Desde el 22 de enero, fecha de inicio de las discusiones, los combates y bombardeos provocaron en el terreno la muerte de 1,900 personas. según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). El conflicto, que se inició como rebelión ferozmente reprimida en marzo de 2011, dejó ya más de 130 mil muertos y millones de refugiados y desplazados. Brahimi afirmó que la llamada conferencia de Ginebra II era un comienzo "muy modesto, pero un comienzo (...) sobre el cual podemos construir".

El mediador señaló sin embargo "algunos puntos de convergencia" y recalcó que "las dos partes han adquirido la costumbre de sentarse en el mismo recinto", aun cuando reconoció que "el despegue fuy muy díficil" y que no cabía duda de que "las posiciones importantes están muy alejadas". La delegación del gobierno sirio lanzó hoy un mensaje de intransigencia y la oposición recalcó que el régimen se había visto obligado a negociar debido al levantamiento popular.

"Ni en esta ronda, ni en la próxima, ellos (los adversarios del régimen) lograrán concesión alguna (...) No conseguirán a través de la política lo que no han obtenido por la fuerza", dijo el ministro sirio de Información, Omran al Zohbi, ante unos 250 partidarios del régimen que se manifestaban ante la sede de la ONU en Ginebra. Por su parte, el portavoz de la delegación de la oposición en la conferencia de paz Ginebra II, Luai Safi, afirmó que el régimen se ve "obligado a negociar". "El hecho de que el régimen se vea obligado a venir a Ginebra es el resultado del combate del pueblo sirio", dijo.

El jefe de la Coalición de la Oposición Siria, Ahmad Jarba, viajará a Moscú el 4 de febrero, en su primera visita oficial a este aliado del régimen sirio, anunció la oposición, que también anunció su presencia en la Conferencia de Seguridad de Múnich de esta semana. Tras las advertencias de Estados Unidos y Francia, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) consideró que el ritmo de evacuación de las armas químicas del territorio sirio debía acelerarse.

"La necesidad de acelerar el ritmo de este proceso es evidente", sostuvo el director general de la OPAQ, Ahmet Uzumcu, durante una reunión el jueves del Consejo ejecutivo de este organismo, citado hoy en un comunicado. De momento, solo se ha evacuado de Siria menos del 5% de las armas más peligrosas, en dos cargamentos, el 7 y el 27 de enero, para ser destruidas en alta mar. Llegado el momento de hacer balance de esta primera ronda de negociaciones, el primer resultado tangible es que las dos partes se hayan sentado a una misma mesa y hayan hablado por primera vez tras casi tres años de guerra.

"La oposición salió más bien reforzada, se puede observar que durante la conferencia ya no ha habido ninguna declaración negativa contra la delegación por parte de algunos grupos armados en Siria", coincidió un diplomático occidental bajo condición de anonimato. Pero la delegación gubernamental sigue negándole su legitimidad a la Coalición opositora.

"La parte del otro lado de la mesa debe ser representativa de los sirios (...). Fue un error por parte de Naciones Unidas invitar a los representantes de esta fracción de la oposición e ignorar a las otras; debe rectificar para la próxima ronda", consideró el viceministro sirio de Relaciones Exteriores, Husam Ala, en una entrevista con el diario suizo Le Temps. Ninguna de las "medidas de confianza" que solicitaba el mediador Brahimi en el terreno humanitario se ha alcanzado, ni siquiera el abastecimiento de Homs o, como propuso el régimen, la evacuación de las mujeres y los niños de esa ciudad.

Asimismo, al menos 16 personas murieron hoy, entre ellas seis menores, por bombardeos de la aviación del régimen de Asad en distintos barrios de Alepo, la mayor ciudad del norte de Siria, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La ONG precisó que dos adultos y un menor de edad fallecieron en el distrito de Al Kalasa, mientras que otras ocho personas -de ellas cinco niños- perdieron la vida en la zona de Al Ansari oriental. También hubo bombardeos contra el área de Al Zabadiya, donde al menos cinco civiles perecieron.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por el régimen y los rebeldes a los periodistas para trabajar sobre el terreno. Alepo fue blanco de una gran ofensiva de los insurgentes a finales de julio de 2012 y de otras operaciones importantes posteriores, lo que les permitió dominar amplias áreas de la localidad, aunque no lograron hacerse con su control total.