Justicia argentina allana casa de la madre del fiscal Nisman

Policías federales revisaron la casa de Sara Garfunkel, mientras la justicia investiga supuestas cuentas bancarias de su hijo en el extranjero y busca un arma que podría estar en su domicilio.
La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en un reciente mitin electoral en Buenos Aires
El fiscal había implicado a la presidenta argentina en el encubrimiento de iraníes implicados en el atentado a la AMIA (Reuters)

Buenos Aires

La Justicia argentina allanó hoy la vivienda de la madre del fallecido fiscal Alberto Nisman, que investigaba el ataque contra el centro judío AMIA en 1994 y acusador de la presidenta Cristina Kirchner de encubrir a ex gobernantes iraníes imputados, señalaron fuentes judiciales.

Policías federales cumplieron una orden judicial de revisar la casa de Sara Garfunkel, madre de Nisman y querellante en la causa por su misteriosa muerte, el 18 de enero pasado.

La Justicia está investigando supuestas cuentas bancarias no declaradas del fiscal en otros países y un arma que al parecer tenía guardada en la casa de la madre, según las fuentes.

Nisman apareció muerto en el baño de su apartamento con un disparo en la cabeza, la puerta semicerrada y en el suelo una pistola calibre 22 que le había pedido prestada a un colaborador suyo.

Los investigadores no hallaron indicios de una pelea ni rastros de otra persona, pero el caso está caratulado "muerte dudosa", sin descartarse el suicidio aunque la ex esposa del fiscal, la jueza Sandra Arroyo Salgado asegura que fue un homicidio, pero no revela los supuestos móviles.

Nisman debía rendir cuentas al día siguiente ante el Congreso sobre su denuncia contra Kirchner por presunto encubrimiento de los iraníes, entre ellos el ex presidente Ali Rafsanjani, sospechosos por el ataque que destruyó la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994.

En la explosión murieron 85 personas y otras 300 resultaron heridas. No hay detenidos por este hecho y el gobierno intentaba llevar a los imputados ante un tribunal internacional de juristas.

Nisman consideró en su denuncia que dicho tribunal, que nunca se formó, era un pretexto para deslindar responsabilidades de los iraníes a cambio de ventajas económicas. El gobierno respondió que sin un acuerdo con Irán es imposible sentar a los ex gobernantes en un banquillo para interrogarlos.

La denuncia de Nisman fue rechazada por magistrados en primera y segunda instancia, pero colegas de Nisman han apelado ante una cámara de Casación (tercera instancia), escalón previo a la Corte Suprema.