Juicio de Boston: las pruebas demoledoras se acumulan

La fiscalía federal estadunidense ha multiplicado la presentación de pruebas cotnra Djokhar Tsarnaev, acusado por los atentados del maratón de 2013, que lo muestran como un asesino a sangre fría.
Imagen del ilustrador donde se ve al acusado Dzhokhar Tsarnaev (2i) junto con sus abogados, en la Corte Federal John Joseph Moakley de Boston
Imagen del ilustrador donde se ve al acusado Dzhokhar Tsarnaev (2i) junto con sus abogados, en la Corte Federal John Joseph Moakley de Boston (EFE)

Nueva York

La fiscalía federal estadunidense multiplicó esta semana la presentación de pruebas demoledoras en el juicio por los atentados del maratón de Boston, mostrando al acusado Djokhar Tsarnaev, que podría ser condenado a muerte, como un asesino a sangre fría plenamente implicado.

Desde el inicio del proceso en la capital de Massachusetts (noreste de Estados Unidos) el pasado 4 de marzo, el musulmán de 21 años ha permanecido impasible, incluso durante los devastadores testimonios de algunas víctimas. El proceso, inicialmente previsto hasta junio próximo, avanza con rapidez y hasta el jueves (los viernes no hay audiencia) ya declararon más de cuarenta testigos.

La defensa, que el primer día del juicio reconoció la responsabilidad de Djokhar Tsarnaev aunque afirmando que estaba bajo la influencia de su hermano mayor Tamerlan, eligió no interrogar a esas personas, salvo raras excepciones.

Los atentados de Boston dejaron 3 muertos y 264 heridos el 15 de abril de 2013 cuando dos bombas artesanales explotaron con segundos de diferencia cerca de la línea de llegada del maratón.

Durante la última audiencia de la semana, un médico legista contó cómo un policía de guardia en su vehículo en el campus del MIT (Massachusetts Institute of Technology) había sido asesinado a sangre fría de tres balazos en la cabeza por los hermanos de origen checheno el 18 de abril por la noche.

Ese hecho lanzó la cacería de los Tsarnaev. La policía abatió a Tamerlan poco después y detuvo a Djokhar, gravemente herido, horas más tarde. En la audiencia del miércoles, un estudiante dijo haber visto a Djokhar en el auto del policía Sean Collier.

Según la acusación, que exhibió imágenes del interior del vehículo ensangrentado, y dos personas que se acercaron antes de huir corriendo, los hermanos querían robar el arma del uniformado.

Muchas imágenes

Los jurados escucharon también los testimonios desgarradores de las víctimas, entre ellos varios amputados. El martes, descubrieron lo que había escrito Djokhar Tsarnaev en el interior del barco en el que se había escondido en el jardín de una casa en las afueras de Boston tras la muerte de su hermano.

En ese texto, marcado con rastros de sangre, el joven decía estar "celoso" de Tamerlan, que a su entender conquistó el paraíso antes que él. Pero explicó que "Dios tiene planes para cada persona" y que el suyo era "esconderse en ese barco" y "esclarecer" las acciones de ambos.

"El gobierno estadunidense mata a nuestros civiles inocentes. No puedo soportar ver que tanto mal quede impune", agregó. Imágenes de cámaras de vigilancia mostraron además la presencia de los hermanos cerca de la línea de llegada del maratón, con su rostro apenas disimulado por unas gorras.

Se los ve llegar con sus mochilas, Djokhar detrás de su hermano. El más joven de los Tsarnaev deja la suya en el suelo cerca de una valla. Permanece en calma cuando se produce la primera explosión y luego sale corriendo. Quince minutos más tarde es filmado comprando leche tranquilamente. Al día siguiente, aparece en imágenes en el gimnasio de su campus, indiferente al drama.

Los fiscales "quieren mostrar que es un terrorista islamista", explicó a la AFP Robert Bloom, experto de la facultad de derecho de la Universidad de Boston. En cambio, la defensa busca presentarlo como "el hermano menor que seguía al mayor" y como "un joven de 19 años que fuma mariguana y no está muy motivado".

A pesar de que la defensa reconoció la culpabilidad de Tsarnaev, no habrá por el momento acuerdo negociado con la fiscalía para poner fin al proceso, según Bloom.

"Los fiscales quieren la pena de muerte. No están dispuestos a retirarla de la mesa. La defensa, de su lado, quiere evitarla a toda costa y busca tener una buena relación con los jurados, mantener su credibilidad", señaló el experto.

"Hay tantas pruebas que es imposible que el jurado no lo declare culpable", agregó.

La acusación podría continuar con la presentación de pruebas y testigos durante dos o tres semanas más. Luego será el turno de la defensa.