Juez Griesa ordena a Argentina y "fondos buitres" seguir negociando

El magistrado federal estadunidense optó por no tomar ninguna decisión en el caso para forzar más negociaciones sobre la deuda argentina tras fracasar el diálogo el miércoles.
El abogado de Argentina, Jonathan Blackman, sale de la corte del distrito sur de Manhattan después de una audiencia con el juez Griesa
El abogado de Argentina, Jonathan Blackman, sale de la corte del distrito sur de Manhattan después de una audiencia con el juez Griesa (EFE)

Washington

El juez federal estadounidense Thomas Griesa eligió hoy un status quo en el litigio entre Argentina y los fondos especulativos, calificados de "fondos buitres" por el gobierno argentino, al no tomar ninguna decisión en el caso e instar a ambas partes a seguir buscando una solución negociada al litigio por la deuda impaga del país, en una audiencia celebrada en Nueva York.

"Volvamos a trabajar", afirmó Griesa luego de que el miércoles fracasaran negociaciones y Argentina quedara en default parcial por no poder cumplir un pago de su deuda reestructurada, a raíz del bloqueo de 539 millones de dólares enviados por Buenos Aires, por orden del mismo juez para hacer cumplir su sentencia a favor de los fondos.

En la audiencia que duró poco menos de una hora y en la que habló casi de manera exclusiva, el juez rechazó además un pedido para cambiar al mediador designado en el caso, Daniel Pollack, formulado por los abogados de Argentina por declaraciones hechas tras la falta de acuerdo.

"Calmemos los ánimos sobre cualquier idea de desconfianza. En lo que se puede confiar es en propuestas, recomendaciones", dijo Griesa recordando que las "dos obligaciones" de Argentina, con los bonistas de los canjes de 2005 y 2010 y con los fondos que ganaron un juicio por 1,330 millones de dólares, "permanecen" y deben ser resueltas.

"Medias verdades no son verdades. Las medias verdades son falsas y engañosas", dijo Griesa, quien recordó que el fracaso de las negociaciones el miércoles no exime a la República Argentina de cumplir con sus obligaciones legales.

En la sala repleta de los tribunales del sur de Manhattan, el abogado Jonathan Blackman, del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton LLP, había dicho justo antes que "Argentina ya no tenía confianza en el proceso" llevado adelante por Pollack y pidió "otros medios para facilitar el diálogo".

El rechazo a esta demanda y la orden para volver a la mesa de negociaciones tuvieron lugar menos de 24 horas después de que la presidenta argentina Cristina Kirchner cuestionase a Griesa y Pollack por un "claro manejo discriminatorio" de la causa. El Ejecutivo argentino había indicado además que no tenía expectativas positivas para la audiencia por esa misma "visión parcial" de la que acusa a Griesa.

Tras haber hablado de "default" tanto la semana pasada como en su orden de convocatoria para esta audiencia, el magistrado cambió hoy su tono y adoptó una posición mucha más ambigua, sin dejar de recordar que Argentina "no hizo los pagos de intereses a los tenedores de bonos canjeados".

"Esa no es una cuestión en la que quiero entrar", señaló cuando tocó el tema del default, ratificado el viernes por la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), una entidad privada en cuya comisión de pagos se encuentra Elliot Management, la empresa matriz de NML Capital, uno de los fondos que enfrenta a Argentina.

El default fue determinado por tres calificadoras de riesgo. Griesa sí atacó a Argentina en cambio por sus declaraciones públicas "altamente engañosas" sobre sus obligaciones crediticias en las que solo incluye al 92.4% de los bonistas que entraron en los canjes. Pero más allá de la retórica, lo cierto es que durante la audiencia, Griesa dejó varias situaciones en el limbo.

Por ejemplo, no tomó ninguna decisión concerniente los 539 millones de dólares del pago argentino bloqueados en una cuenta del Bank of New York, que presentó una "moción de aclaración" sobre esta cuestión. Según el gobierno argentino, que rechaza haber entrado en default, ese dinero ya no le pertenece por haber sido entregado al fideicomiso de los bonistas y el juez está actuando más allá de sus prerrogativas. El bloqueo del juez impidió que los acreedores recibieran su dinero.

Para el banco se trata de una situación particularmente incómoda, ya que podría ser objeto de querellas tanto de parte de los bonistas como del gobierno argentino por no cumplir con sus obligaciones. Otra moción sin respuesta es la reposición de una medida cautelar ("stay") que suspenda la sentencia hasta 2015, lo que le permitiría continuar haciendo los pagos de deuda reestructurada mientras se negocia una solución con los querellantes, presentada por un grupo de tenedores de esos bonos canjeados.

El pedido se formuló con el objetivo de que Griesa permita la expiración de la cláusula RUFO, que impide a Argentina mejorar antes de enero del año que viene la oferta hecha a los acreedores que cambiaron sus bonos aceptando quitas de hasta el 70% del valor nominal de los títulos en default en 2001, so pena de tener que igualar los pagos.