Juan Pablo II tuvo “buena fe” al creerle a Maciel: Alazraki

La canonización de Wojtyla en estos momentos del pontificado de Francisco no es un acto que se requiera para atraer a más fieles, afirma la periodista.
La reportera acompañó al "Papa viajero" en sus giras por varios países.
La reportera acompañó al "Papa viajero" en sus giras por varios países. (Javier García)

México

La periodista Valentina Alazraki, quien presentará el libro Juan Pablo II. El santo que conquistó el corazón del mundo, opinó en entrevista con MILENIO que el ex Papa actuó de “buena fe” al creerle a Marcial Maciel cuando le dijo que eran falsas las acusaciones de que abusó sexualmente de seminaristas menores de edad.

Llamada a ser uno de los 100 testigos para la beatificación del llamado Papa viajero, Alazraki aseguró que sí le informaron a Karol Wojtyla sobre las denuncias de pederastia del fundador de los Legionarios de Cristo, pero “esas acusaciones no estaban sustentadas con pruebas, era la palabra contra la apariencia de Maciel y sus obras, por eso creyó que no eran ciertas”, opinó.

La corresponsal de Televisa en el Vaticano agregó: “Dicen que Maciel le juro a Juan Pablo que no eran ciertas y él (Wojtyla), como era una persona de buena fe, lo creyó”.

Sin embargo, agregó Alazraki, “los que tuvieron más evidencias se callaron… hubo complicidad en el Vaticano”.

Para la periodista, que cubrió los 26 años del pontificado del Wojtyla, el no haber creído en las denuncias fue  “un error humano” de Juan Pablo II, pero “no fue de mala fe”  porque para él, “Maciel era otra persona”.

Alazraki además opinó que la canonización de Juan Pablo II en estos momentos del pontificado de Francisco no es un acto que se requiera para atraer a fieles, al destacar que a Karol Wojtyla “los fieles lo ven como santo desde que murió”.

Cómplices y oposición

Según la periodista, los que tuvieron evidencias de los actos de pederastia de Maciel, como Justo Mullor, entonces nuncio en México, las ocultaron.

Alazraki aseguró que en el Vaticano, en ese tiempo, “nunca se escuchó hablar de las acusaciones… seguramente porque hubo complicidad dentro del Vaticano por parte de gente que seguramente gozaba de ayudas de Maciel”.

Cuestionada sobre la oposición de organizaciones para canonizar al beato Juan Pablo II por haber encubierto a Marcial Maciel, comentó que realizó una investigación exhaustiva para el libro Luz eterna, porque fue uno de los temas que se pusieron sobre la mesa.

“Hubo un momento en que los mismos Legionarios o los más cercanos colaboradores de Juan Pablo II a finales de los años 90 le dijeron: ‘santidad, han llegado acusaciones al Vaticano de un grupo de personas que dicen que hace 40 años el padre Maciel abusó de algunos seminaristas’”, narró Alazraki.

“En ese momento eran pocas personas y periodistas que realmente lo creyeron, decían ‘no puede ser’, porque  lo que pintaba Maciel y sus obras era lo contrario, no había evidencias, por eso Juan Pablo nunca creyó que fuera cierto (...) además todo eso le llegó en la última parte de su vida”, reiteró.

Cuando el Vaticano informó los procesos de beatificación y canonización de Juan Pablo II, un grupo de organizaciones iniciaron una campaña mundial para reunir firmas e impedir que Wojtyla llegara a los altares del catolicismo.

Diversas ONG enviaron cartas al postulador  de la causa, monseñor Slawomir Oder, en las que manifestaban su oposición a la canonización, entre otros motivos, por haber permitido los abusos sexuales del fundador de los Legionarios de Cristo.

En México las organizaciones Católicas por el Derecho a Decidir, Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes y Observatorio Eclesiástico, así como el ex sacerdote Alberto Athié y los ex Legionarios que denunciaron a Maciel, entre otros, aseguran que Juan Pablo II “no tiene las virtudes suficientes” para llegar a los altares porque “solapó” a Marcial Maciel.

26 años con un  líder

De los 26 años de pontificado y los viajes que hizo con Juan Pablo II, Alazraki comentó que en la primera década de pontificado no pensaba que cubría la información de un santo, “sino la de un hombre que hacía historia, con liderazgo y carisma, que trataba de incidir y sabía que la Iglesia estaba dentro. Pensaba que cubría a un líder con una gran visión de Estado.

“Con el pasar de los años, ya con sus enfermedades, puse más atención… vi que la fuerza no le venía del carisma o de su juventud, era algo que traía adentro”, opinó la periodista.

En el libro Juan Pablo II. El santo que conquistó el corazón del mundo, de editorial Planeta, Alazraki y el religioso Slawomir Oder, postulador de las causas de beatificación y canonización de Juan Pablo II, realizan un recuento biográfico del pontífice que “luchó por derrotar sistema opresivos, que condenó dictaduras y mafias”.

La obra también trata el tema del milagro de la costarricense Floribeth de Fátima Mora Díaz, quien padecía de un aneurisma cerebral que es incurable. Y después de que ella y su familia pidieran la intercesión del beato Juan Pablo II la enfermedad desapareció, por lo que decidió enviar su testimonio al Vaticano para canonizar al llamado Papa viajero.

El proceso, de acuerdo con Alazraki, se siguió con rigor. “Para la mayoría de la gente la canonización es solo un trámite, porque desde que falleció los fieles ya le rezaban y pedían favores, por eso gritaban ‘¡santo súbito!’ en la Plaza de San Pedro”, concluyó.

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Exhiben la pistola del atentado

La pistola usada por el turco Mehmet Ali Agca para disparar contra Juan Pablo II se exhibe desde ayer en Wadowice, ciudad natal del difunto pontífice, en Polonia. El arma es una 9 mm Browning HP que fue cedida por el Museo de Criminología de Roma y permanecerá durante los próximos tres años en el Museo de la Casa Familiar de Karol Wojtyla.

El padre Dariusz Ras, director del Museo de Wadowice, pidió a los visitantes que consideren el revólver como “instrumento de martirio y sufrimiento en lugar del arma de un crimen”. Juan Pablo II fue tiroteado el 13 de mayo de 1981, durante su alocución en la plaza de San Pedro.

El Papa fue alcanzado por cuatro balas y Agca fue arrestado de inmediato. Contra todo pronóstico, Juan Pablo II sobrevivió e incluso llegó a conocer al pistolero turco en persona para otorgarle su perdón.

El próximo 9 de abril el museo polaco presentará su nueva imagen tras una renovación, precisamente días antes de la canonización de Karol Wojtyla, prevista para el 27 de abril.

EFE/Varsovia

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