Juan Carlos Varela gana presidencia de Panamá

El vicepresidente panameño propuso un gobierno de reconciliación tras ser declarado vencedor en las elecciones presidenciales del domingo.
El vicepresidente panameño propuso un gobierno de reconciliación tras ser declarado vencedor en las elecciones presidenciales del domingo.
El vicepresidente panameño propuso un gobierno de reconciliación tras ser declarado vencedor en las elecciones presidenciales del domingo. (AP)

Panamá

El vicepresidente de Panamá, Juan Carlos Varela, aseguró que "hoy ganó la democracia en Panamá" y propuso un gobierno de reconciliación tras ser declarado vencedor en las elecciones presidenciales del domingo.

Ello frustra el intento del presidente saliente Ricardo Martinelli, de extender su control del poder con la elección de un sucesor que fue elegido a dedo.

"A los que me respaldaron y a los que no respaldaron sepan que a partir de este momento somos un solo país, somos un solo pueblo, guardamos las banderas partidistas y gobernamos con la bandera de Panamá", dijo Varela en un discurso ante miles de simpatizantes, en clara alusión al gobierno de Martinelli, que fue considerado como autoritario y confrontacional.

"La época de los impulsos, la época de la confrontación, la época del enfrentamiento, la época del irrespeto, queda en la historia y viene un gobierno humano, de consensos, de unidad nacional, que va a gobernar para todos los panameños con equidad y transparencia", agregó ante la multitud que levantaba las banderas púrpuras del partido Panameñista y coreaban "Se siente, se siente, Varela presidente".

Con el 80 por ciento de las mesas de votación escrutadas, Varela lidera la votación con el 39 por ciento de los votos, frente al 32 por ciento del ex ministro de Vivienda, José Domingo Arias, quien era el candidato de Martinelli y ya aceptó el veredicto electoral.

El ex alcalde de la ciudad de Panamá, Juan Carlos Navarro, quien reconoció el triunfo de Varela, se encontraba en tercer lugar con un total de 27 por ciento de los votos.

El tono conciliador de Varela coincide con los resultados preliminares de la elección en la Asamblea Legislativa, unicameral, en las que el partido Panameñista sólo lograba 11 de las 71 curules en disputa, mientras que el derechista Cambio Democrático de Martinelli aseguraba 30 y el opositor Partido Revolucionario Democrático, de Navarro, 22.

Varela, quien asume el cargo el primero de julio, dedicó su victoria a la democracia en Panamá.

"Hoy ganó el país, ganó la democracia", dijo Varela en la breve conversación telefónica y lo volvió a reiterar en su discurso de victoria.

Como ya es costumbre institucional en el país desde el retorno de la democracia, un magistrado del Tribunal Electoral, en alocución televisada, llamó al candidato ganador y le notificó por teléfono la victoria.

"Nuestros mecanismos técnicos nos dicen que en ese 60% está representada toda la geografía nacional", dijo el presidente del Tribunal Electoral, Erasmo Pinilla, antes de telefonear a Varela. "En tales circunstancias, los magistrados consideramos que esta es una tendencia irreversible ya".

Pese a que no reconoció abiertamente el triunfo de Varela, Martinelli señaló que el pueblo habló en las urnas y que él respeta eso. Pero luego hizo una inédita aparición en el Tribunal Electoral, y desde donde se transmitían los resultados electorales al país dijo con rostro de enojo "les voy a dar palo porque yo los conozco", en referencia al presidente electo y sus copartidarios.

Luego dijo que había ido al tribunal a verificar cómo iba la composición de la Asamblea Legislativa. "Apoyaremos al gobierno en todo lo que haga bien", dijo. "No soy oposición destructiva"

Al igual que Martinelli, Arias no reconoció directamente el triunfo del retador pero dijo que agradeció al mandatario, "a todos los que me apoyaron. Aún hay muchos votos por contar pero la tendencia va hacia otro candidato".

Aunque los comicios eran muy competidos, la victoria de Varela fue algo inesperado ya que ninguna de las tres principales encuestas publicadas en la víspera de la votación arrojó una victoria suya.

Varela dijo en una rueda de prensa durante una visita al Tribunal Electoral que varios líderes de la región lo llamaron para felicitarlo, entre ellos el presidente venezolano Nicolás Maduro, el guatemalteco Otto Pérez Molina y el presidente electo salvadoreño Salvador Sánchez Cerén.

Maduro rompió relaciones diplomáticas y comerciales con el gobierno de Martinelli en marzo.

"Sin duda alguna el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela, será una prioridad a partir del 1 de julio del 2014 (en que tomará posesión) manteniendo la posición de nuestro país de hacer un llamado al diálogo, la paz social, el respeto a la libertad de expresión y de los derechos humanos en el hermano país", señaló.

Varela, Navarro y Arias llegaron a las votaciones con planes de gobierno muy parecidos en una estrecha puja y tras una campaña considerada como una de las más costosas e intensas en la historia política del país.

A medida que la carrera presidencial se apretaba en las últimas semanas, Martinelli recorrió de cabo a rabo el istmo inaugurando hospitales, estadios y el primer metro de Centroamérica. A los 3.2 millones de panameños les dijo que los logros de su gobierno, que deja una tasa de desempleo récord y un crecimiento económico de más del 8 por ciento en promedio desde que asumió el cargo en 2009, pueden ser amenazados si ganan los opositores.

Varela es su actual Vicepresidente. En agosto de 2011, el candidato rompió su alianza política con Martinelli porque no estaba de acuerdo con las supuestas intenciones del gobernante de buscar la reelección y tras denunciar presuntos actos de corrupción del gobierno en la compra de unos helicópteros y radares a una cuestionada empresa italiana.

Entonces, Varela argumentó que el cargo de vicepresidente se lo dio el pueblo al elegirlo, se lanzó a la oposición y luego a la contienda por la primera magistratura de Panamá.

La inusual figura la definió Varela como "un título constitucional que me permite defender la democracia" hasta que acabe el término del presidente.