Juan Carlos pide al Ejército transmitir confianza y serenidad

El monarca español, visiblemente debilitado y que leyó de forma dubitativa su discurso, presidió hoy la ceremonia de la Pascua Militar en el Palacio Real de Madrid, en su primera salida pública ...
Juan Carlos, acompañado por la reina Sofía y los Príncipes de Asturias, a su llegada hoy al Palacio Real
Juan Carlos, acompañado por la reina Sofía y los Príncipes de Asturias, a su llegada hoy al Palacio Real (EFE)

Madrid

Un rey Juan Carlos físicamente debilitado presidió hoy la ceremonia de la Pascua Militar en el Palacio Real de Madrid, en lo que fue su primera salida pública desde la operación a la que fue sometido en noviembre. El monarca alentó a las Fuerzas Armadas españolas y la Guardia Civil a perseverar en su "ejemplaridad", a "seguir transmitiendo confianza y serenidad" y a "continuar trabajando unidos por la seguridad y el bienestar del conjunto de los españoles".

El monarca, que el domingo cumplió 76 años de edad, participaba en el primer acto oficial fuera de su residencia desde que fue operado de la cadera el pasado 21 de noviembre. Apoyado en una muleta, el monarca, quien todavía se recupera de su operación quirúrgica, presidió la parada militar en la Plaza de la Armería del Palacio Real, donde escuchó el himno nacional y las veintiuna salvas de honor.

Juan Carlos estuvo acompañado en su primera salida pública fuera de su residencia de la Zarzuela por la reina Sofía y por los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia. El monarca, apoyado en un pupitre, más delgado y con aspecto cansado, leyó de manera dubitativa un discurso de unos diez minutos. El rey Juan Carlos, que se trabó en alguna palabra y se corrigió a sí mismo en varias ocasiones, celebró el "gran esfuerzo" emprendido por las fuerzas armadas españolas para cumplir su misión en un contexto económico difícil.

Ante los mandos de las Fuerzas Armadas, miembros del Gobierno, encabezado por Mariano Rajoy, y otras autoridades, Juan Carlos I de España declaró ser "plenamente consciente" del "enorme esfuerzo" que realizan los militares, tras un "duro año", por "mantener las capacidades" para garantizar la defensa de España, en alusión a los recortes presupuestarios motivados por la crisis.

En ese contexto, consideró "imprescindible" continuar avanzando por la senda que permita obtener "el máximo rendimiento de los recursos". También se refirió a la política de austeridad el ministro de Defensa, Pedro Morenés, quien en su discurso aseguró que a lo largo de 2013, "la mayor de las tareas" ha sido mantener operativas, "haciéndolas más eficientes aún", las capacidades militares con las que España cuenta. Durante la ceremonia, el rey estuvo acompañado de la reina Sofía, y su hijo y heredero de la Corona, el príncipe Felipe de Borbón, y la esposa de este, la princesa Letizia.

Tras agradecer el "patriotismo", la "solidaridad" y la "generosidad" demostrada por los miembros de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, el jefe de Estado proclamó: "Nuestra sociedad responderá siempre a vuestra generosidad con su reconocimiento y admiración, como reflejan las encuestas; y yo, como siempre, sentiré el orgullo de ser vuestro Jefe".

Sin embargo, el rey de España tiene ante sí un año 2014 delicado para la monarquía. Por un lado, un nuevo sondeo indicó que su popularidad sigue cayendo y, por otro, un juez de las Islas Baleares (este) debe decidir si inculpa o no a la infanta Cristina, su hija pequeña, en la investigación por corrupción que afecta a su esposo.

La tradición de la Pascua Militar se remonta al 6 de enero de 1782, cuando el rey Carlos III celebró la conquista de la ciudad menorquina de Mahón, en las Islas Baleares, ocupada por las tropas británicas. Pero este año, al igual que el pasado, la ceremonia se acortó y el rey no pasó revista a las tropas debido a sus dificultades para desplazarse al tener que utilizar muletas desde hace más de un año por las operaciones de cadera a las que fue sometido.

El 21 de noviembre, Juan Carlos fue operado de nuevo para colocar una prótesis en la cadera izquierda después de que se le detectara una infección durante el verano. Fue la novena operación desde mayo de 2010. A sus problemas de salud se suman varios escándalos que empañan su imagen, en un país donde la crisis económica trajo consigo una pérdida de confianza en las instituciones.

Según una encuesta publicada el domingo por el diario de centroderecha El Mundo, un 62% de los españoles se muestra favorable a la abdicación del monarca y menos de la mitad apoya la monarquía como forma de gobierno en España, es decir, una caída de cinco puntos en los últimos doce meses. En cambio, según la misma encuesta, un 66% de personas tiene una imagen "buena o muy buena" del príncipe heredero, de 45 años, y un 57% considera que éste puede mejorar la imagen de la corona. Sin embargo, el Rey siempre ha excluido la posibilidad de abdicar.

En los próximos días, la Familia Real podría tener que hacer frente a otro problema ya que el juez José Castro del tribunal de Palma de Mallorca encargado de investigar el escándalo de supuesta corrupción que implica marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, debe decidir si imputa o no a ésta por fraude fiscal y blanqueo de dinero. La Fiscalía ya se opuso a la imputación.

El yerno del Rey es sospechoso, junto con su ex socio Diego Torres, de haber desviado 6.1 millones de euros de dinero público a través de una empresa sin fines lucrativos, el instituto Noos, que presidió entre 2004 y 2006. El sábado, el jefe de la Casa Real, Rafael Spottorno, calificó de "martirio" esta larga investigación abierta en 2010.