Joven tibetano muere tras prenderse fuego en oeste de China

La primera inmolación en cinco meses tuvo lugar el pasado miércoles en la provincia de Gansu, como protesta contra la represión de las autoridades chinas a su etnia.
Un activista tibetano protesta en Nueva Delhi (India) el pasado jueves durante la visita del presidente chino, Xi Jinping
Un activista tibetano protesta en Nueva Delhi (India) el pasado jueves durante la visita del presidente chino, Xi Jinping (EFE)

Pekín

Un joven tibetano de 22 años murió en la provincia de Gansu, oeste de China, tras prenderse fuego a modo de protesta contra la represión de las autoridades chinas a su etnia, en la que es la primera inmolación que se produce desde abril, informa hoy el diario de Hong Kong South China Morning Post.

El suceso ocurrió el día 17 de septiembre, si bien hasta este fin de semana no se conoció dadas las restricciones en todas las regiones tibetanas en China -Tíbet y las zonas de esta etnia en otras provincias colindantes o cercanas-, agrega el rotativo en base a informaciones de grupos protibetanos como "Free Tibet".

El fallecido, el estudiante Lhamo Tashi, se inmoló frente a una comisaría de policía en el condado de Hezou, zona tibetana de la provincia de Gansu, oeste de China. El joven falleció en el lugar de los hechos, y las autoridades recogieron su cuerpo y lo incineraron pese a las demandas de la familia de que le fuera entregado, añaden estas fuentes.

Según cálculos de medios independientes, se trata del primer caso de inmolación en cinco meses, desde la muerte de otro tibetano, un hombre de 32 años, en un condado de la provincia de Sichuan, limítrofe con el Tíbet.

Un año antes, esta zona había sido escenario de un tiroteo de las fuerzas de seguridad chinas contra fieles que celebraban el 78 cumpleaños del Dalái Lama, lo que acabó con al menos siete heridos, según fuentes tibetanas en el exilio.

En base a cálculos de organizaciones, desde 2009 y hasta ahora, se han producido alrededor de 130 inmolaciones en protesta por la represión de las autoridades chinas contra su etnia y como forma de pedir el regreso del líder espiritual Dalái Lama, exiliado en la India desde 1959.

El año 2012 fue el más "mortífero" en este sentido, con más de 80 tibetanos fallecidos por esta causa, si bien las cifras de muertos por encabezar este tipo de protestas han descendido desde 2013.

El Dalái Lama advirtió en junio de que estas acciones están teniendo "muy poco efecto" en la política de China en el Tíbet y urgió a Pekín a "estudiar" las causas de estas protestas, recuerda hoy el South China Morning Post.

Según "Free Tibet", los tibetanos han desarrollado otro tipo de protestas en la región, aunque alerta de que éstas también han resultado en muertes por el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad chinas.

En agosto, según esta organización, cinco manifestantes tibetanos murieron mientras estaban bajo custodia después de que fueran tiroteados por agentes de policía cuando encabezaban una protesta "pacífica" en el oeste de la provincia de Sichuan y tras serles negada la asistencia médica.

China asegura que Tíbet es desde hace siglos parte inseparable de su territorio, mientras que los tibetanos en el exilio argumentan que la región fue durante mucho tiempo independiente hasta que la ocuparon las tropas comunistas en 1951.