Se reúnen altos funcionarios de EU con Merkel

El vicepresidente estadunidense Joseph Biden y el secretario de Estado, John Kerry dialogaron con la canciller alemana y el mandatario ucraniano Petró Poroshenko sobre la crisis en Ucrania.
El presidente ucraniano, Petró Poroshenko; la canciller alemana Angela Merkel; y el vicepresidente de EU, Joseph Biden.
El presidente ucraniano, Petró Poroshenko; la canciller alemana Angela Merkel; y el vicepresidente de EU, Joseph Biden. (AP)

Washington

El vicepresidente estadunidense Joseph Biden y el secretario de Estado, John Kerry, hablaron hoy en Múnich con la canciller alemana Angela Merkel y el mandatario ucraniano Petró Poroshenko para analizar la crisis en el este de Ucrania.

En el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, los líderes hablaron sobre los esfuerzos diplomáticos que se llevan a cabo para “asegurar una solución pacífica del conflicto, con base en los acuerdos de Minsk”, informó la Casa Blanca en un comunicado.

Biden señaló en el encuentro que “los costos para Rusia deberían seguir elevándose” si el gobierno de Moscú se niega a aceptar una solución pacífica y continúa la escalada del conflicto armado entre los rebeldes separatistas prorrusos y el ejército de Ucrania.

La Casa Blanca añadió que en esa revisión se incluyeron los esfuerzos llevados a cabo por la canciller federal alemana y el presidente de Francia, Francois Hollande, quienes se reunieron la víspera con el presidente ruso Vladimir Putin en Moscú.

También discutieron el apoyo a la economía de Ucrania, mientras este país lleva a cabo reformas internas.

Durante su participación en la Conferencia de Seguridad, Biden subrayó que Estados Unidos y los países europeos deben permanecer resueltos en su apoyo a Ucrania, ya que es un tema que “importa no sólo a Europa, sino en todo el mundo”.

Apuntó que Rusia debe mostrar su disposición a terminar el conflicto “con acciones no con los papeles que firme”.

Biden reiteró que Estados Unidos va a continuar la asistencia de seguridad a Ucrania no para estimular la guerra, sino para ayudarla a defenderse y aseveró “que el gobierno estadunidense no cree en una solución militar”.