Jornada electoral deja 18 muertos en Bangladesh

La principal formación opositora llamó a boicotear los comicios y convocó a huelga de 48 horas “para que se anule esta farsa electoral”.
Debido a la violencia, los comicios fueron suspendidos en 390 de los más de 18 mil centros de votación.
Debido a la violencia, los comicios fueron suspendidos en 390 de los más de 18 mil centros de votación. (AP)

Daca

Bangladesh celebró ayer elecciones generales en una jornada ensombrecida por la violencia, que dejó 18 muertos y numerosos heridos, así como una escasa participación política ante el boicot de la oposición y el temor de los votantes a los disturbios.

La policía disparó y mató a varias personas que estaban atacando colegios electorales, informaron las autoridades.

Además un miembro de la Comisión Electoral fue asesinado por activistas antigubernamentales y decenas de locales fueron incendiados. Un policía fue linchado en el distrito de Dinajpur.

Debido a la violencia los comicios fueron suspendidos en 390 de los más de 18 mil centros de votación, donde se celebrarán las votaciones el 24 de enero.

Los ciudadanos prefirieron quedarse en casa por temor a la violencia a pesar de la presencia de 270 mil efectivos de seguridad en las calles.

Pese a ello, el responsable electoral, Kazi Rakibuddin Ahmad, calificó la votación de pacífica.

Para la mayoría de los casi 92 millones de electores las elecciones ya estaban decididas, pues en 153 de los 300 distritos solo se presentaron los candidatos oficialistas, por lo que se da por hecho que la actual primera ministra, Sheij Hasina, seguirá gobernando.

 La principal formación opositora, el Partido Nacionalista de Bangladesh (PNB), llamó a boicotear los comicios y convocó a una nueva huelga de 48 horas “para que el gobierno anule esta farsa electoral”. “Es una elección muerta, una no elección”, opinó Moyeen Khan, miembro del comité permanente del PNB.

Líderes opositores llamaron a impedir por todos los medios las elecciones y pidieron mantener cerrados los negocios y bloquear carreteras, alegando que la mayoría de la población no acepta estas elecciones ni su resultado.

En los días previos los opositores incendiaron más de 100 locales de votación y robaron las papeletas.

Sin embargo, Tofail Ahmed, de la cúpula de la gobernante consideró que las elecciones fueron una “victoria para la democracia”, aunque también se escucharon algunas voces críticas en el partido, como la de la ex ministra de Exteriores, Dipu Moni, que manifestó la escasa satisfacción de ganar sin contrincantes.

A su vez, Estados Unidos y la Unión Europea rechazaron enviar observadores, lo que debilita aún más la credibilidad de las elecciones en ese país de 154 millones de habitantes, el octavo más poblado del mundo.

El recuento de votos ya está en proceso y los resultados se esperan a partir de hoy.