Jordi Pujol niega haber sido un “político corrupto”

El ex presidente catalán, histórico líder nacionalista, comparació ante el parlamento regional para dar explicaciones sobre las acusaciones que se le hacen.
El ex presidente del gobierno catalán, Jordi Pujol, durante su comparecencia ante el parlamento regional
El ex presidente del gobierno catalán, Jordi Pujol, durante su comparecencia ante el parlamento regional (AFP)

Madrid

El ex presidente del Gobierno de Cataluña, Jordi Pujol, negó ayer en su comparecencia ante el Parlamento de Cataluña que haya sido un político corrupto y haber recibido dinero a cambio de decisiones político-administrativas durante sus 23 años al frente de la institución. Además, defendió el origen presuntamente ilícito del dinero que ocultó en el extranjero durante 34 años, por el que las autoridades le investigan.

Agresivo en du discurso, altanero en sus formas (gritó varias veces a los diputados y dio puñetazos en la mesa), Pujol aseguró que el único dinero que recibió durante su carrera política fue su sueldo y una herencia.

“No he sido un político corrupto”, reiteró el ex "president". No obstante, el periódico El Mundo ha publicado en varias ocasiones que la fortuna de Pujol podría oscilar entre los 500 y 600 millones de euros.

Afirmó que el origen de su fortuna es únicamente la herencia recibida de su padre en 1980 (hace un mes la hermana del ex presidente declaró que no tenía idea de dicha herencia). Una versión, y en general la comparecencia, que no dejó satisfecha a los partidos de la oposición.

En su discurso ante la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament, Pujol insistió en que no hay corrupción ni trato de favor en el origen de los fondos en el extranjero sin regularizar que ha tenido su familia durante 34 años, ni sobre toda su trayectoria.

“La existencia de dinero en el extranjero puede ser muy criticada pero no presupone que su origen sea ilícito. No salió del erario público”, según Pujol, que defendió que en su etapa al frente de Cataluña intentó establecer puentes, buscar soluciones, evitar conflictos políticos y sociales y conciliar intereses, pero sin corrupción.

“Esto lo he hecho mucho, y en conjunto estoy satisfecho. Es el trabajo de un político que gobierna, pero para este trabajo nunca he cobrado, al margen de lo que era mi sueldo”, indicó.

Pujol eludió responder a todas las cuestiones que le planteó la oposición, y se centró únicamente en sus fondos andorranos. En ese momento admitió que el dinero total que guarda en el país vecino alcanza los 4.8 millones de euros, tachando de “mentiras” las informaciones que la elevan la cifra.

Pujol también afirmó que es “falso” que a lo largo de estos dos meses se haya puesto en contacto con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para tratar de lograr un trato de favor. Tras advertir que eso es una apreciación “poco seria”, si fuera cierto “el primer culpable sería el propio Rajoy”.

La oposición exigió a Pujol más explicaciones sobre el origen y las circunstancias que envuelven su fortuna en el extranjero. Gemma Calvet, de Esquerra Republicana (ERC), le preguntó sobre la relación que pudiera existir entre eso y las “necesidades procesales en la defensa de su hijo” Jordi Pujol Ferrusola, que está imputado por blanqueo de capitales y delito fiscal por la Audiencia Nacional. El ex presidente calló.

Mientras que la líder del Partido Popular (PP) catalán, Alicia Sánchez-Camacho, acusó a Pujol de no aclarar nada en su comparecencia, y le negó cualquier credibilidad al haber “engañado a los catalanes” más de 30 años.

“Usted no tiene autoridad hoy para decir si es un político corrupto o no”, afirmó Sánchez-Camacho y recordó al ex presidente que también dijo durante mucho tiempo que no tenía dinero en el extranjero pero luego se demostró que sí.