Joko Widodo, presidente de Indonesia hasta el 2019

El gobernador de Yakarta, conocido popularmente por su apodo "Jokowi" y también como el "Obama indonesio", fue proclamado hoy ganador de las elecciones presidenciales del 9 de julio con 53.15% de ...
Joko Widodo celebra su victoria electoral ante sus seguidores en Yakarta
Joko Widodo celebra su victoria electoral ante sus seguidores en Yakarta (AFP)

Yakarta

El gobernador de Yakarta, Joko Widodo, fue proclamado hoy ganador de las elecciones presidenciales del 9 de julio con el 53.15 por ciento de los votos, frente al 46.85 por ciento de su único rival, el ex general y nacionalista Prabowo Subianto. La Comisión Electoral anunció el resultado oficial en su sede de Yakarta tras casi dos semanas de tensión política y mediática fruto de unos apretados primeros recuentos que animaron a ambos candidatos a declararse vencedores de forma precipitada.

La suma final en las 34 provincias del país concluyó con 132'915,234 votos válidos, lo que representa una alta participación del 70.59 por ciento, inferior al 72.24 por ciento de los comicios de 2009. "Nuestro partido es el que ha apoyado a los ganadores de estas elecciones, Joko Widodo y Jusuf Kalla, presidente y vicepresidente respectivamente", declaró entre lágrimas ante los medios Megawati Sukarnoputri, ex presidenta y líder del Partido Democrático de Indonesia para la Lucha (PDI-P).

El PDI-P fue el más votado en las elecciones parlamentarias del 9 de abril pasado, seguido del Golkar y la formación de Prabowo, Gerindra. Widodo, conocido popularmente por el apodo "Jokowi" y como el "Obama indonesio" en círculos políticos y periodísticos, empezará su mandato de cinco años el 20 de octubre, cuando se convertirá en el quinto presidente de la era democrática iniciada en 1999.

Su pareja en la carrera presidencial, Jusuf Kalla, asumirá el cargo de vicepresidente, que ya ocupó entre 2004 y 2009, durante el primer mandato del presidente saliente, Susilo Bambang Yudhoyono.

Horas antes del anuncio oficial, Prabowo rechazó el escrutinio de la Comisión Electoral al tachar el proceso de "fraude masivo". "Estas elecciones no fueron democráticas y van en contra de la Constitución. La Comisión Electoral no fue justa ni transparente", anunció Prabowo arropado por miembros de su coalición en un discurso televisado, tras lo que ordenó a los observadores de su partido abandonar la comisión electoral.

"Nuestra gente en las provincias nos habla de fraude masivo (...) Nos retiramos de estas elecciones", dijo Prabowo, antes de ordenar a los observadores de su agrupación que abandonasen la Comisión Electoral. Prabowo entrará en detalles de su impugnación al proceso electoral mañana en otra rueda de prensa.

Su pareja a la vicepresidencia, Hatta Rajasa, del Partido de Acción Nacional (PAN), adoptó una posición distinta y prometió respetar el resultado final, según reveló el diario local Kompas, uniéndose así a su jefe de campaña, Mahfud M.D., quien concedió la derrota el lunes en una entrevista con el canal privado Metro TV.Joko Widodo y Prabowo Subianto habían cantado victoria tras el cierre de los colegios electorales, exacerbando la tensión entre múltiples acusaciones de fraudes.

Alrededor de 250 mil policías velaron hoy por la seguridad en todo el país así como 35 mil militares en el área metropolitana de Yakarta, muchos de ellos en los alrededores de las dependencias de la Comisión Electoral. Su presencia y el cierre de calles vació de tráfico el congestionado centro de la capital, y alejó a los únicos manifestantes presentes, un grupo de 200 sindicalistas pro-Prabowo que tuvieron que desplazarse a una rotonda cercana.

"Estamos aquí porque no creemos que el escrutinio haya sido justo, defendemos al pueblo y los trabajadores, queríamos decírselo a la Comisión Electoral pero los soldados no nos lo permiten," explicó a EFE el indonesio Imrol, de 21 años, tras lo cual aseguró que respetará el resultado final "le guste o no".

A escasos metros Tokin, dueño de un carro de comida ambulante con pegatinas de Jokowi, defendió la victoria de este candidato. "Lo importante ahora para los siguientes días es que la Policía mantenga la seguridad y nos proteja a todos", comentó.

Algunos ciudadanos de etnia china en ciudades como Yakarta o Bandung abandonaron el país a destinos cercanos, como Singapur o Kuala Lumpur, porque temían que estallase la violencia y se produjeran episodios aislados de violencia étnica similares a los disturbios de 1998, que precedieron a la caída de Suharto.

El pasado domingo el presidente saliente, Susilo Bambang Yudhoyono, instó a los candidatos a garantizar que el proceso electoral se completase de forma pacífica y democrática, aceptando también los resultados definitivos. "Conceder la derrota es noble, pero felicitar al ganador es aún más hermoso", declaró Yudhoyono, que concluye su segundo y último mandato por límite constitucional.

Varios observadores coinciden en señalar esta campaña electoral como la más reñida de la historia de Indonesia, que por primera vez ha reunido a sólo dos candidatos con marcadas diferencias ideológicas en una primera ronda.

La elección de Jokowi, un antiguo vendedor de muebles de familia humilde y sin vínculo alguno con el régimen autocrático del pasado, marca el advenimiento de una nueva generación de políticos en el mayor país musulmán del mundo, con casi 250 millones de habitantes. De 53 años, Jokowi se propone proseguir con las reformas democráticas de la era posterior a la dictadura de Suharto (1967-1998).

En el plano económico, los inversionistas esperaban una victoria de Jokowi, frente a un muy nacionalista Prabowo, inquietante para muchos actores de los mercados. Jokowi es considerado como un dirigente honesto que no ha estado involucrado en ningún asunto judicial, contrariamente a muchos otros hombres políticos de ese país, uno de los más corrompidos del mundo.

La victoria del candidato, popular en particular entre los jóvenes tanto en el medio urbano como rural, fue recibida con entusiasmo, en particular en las redes sociales. "¡Indonesia será una mejor nación bajo Jokowi, que Dios lo bendiga!", escribió Twitter Prettyinpink69.

Luego de las elecciones del 9 de julio, las tensiones se exacerbaron a causa de múltiples acusaciones de fraudes y de trampas que se hicieron mutuamente los candidatos. Esta elección es la más polarizada desde la transición democrática del archipiélago que siguió a la caída del dictador Suharto en 1998, marcada por actos violentos que causaron decenas de muertos.

La llegada de Jokowi, que sucederá en octubre al jefe de Estado saliente y ex general Susilo Bambang Yudhoyono, constituye "un enorme paso adelante" para la joven democracia indonesia, declaró a la AFP el analista Paul Rowland. "Aplicará una concepción de la gestión muy diferente y también es la primera persona que pasa de un gobierno de nivel regional a la presidencia", agregó Rowland.

Por el contrario, Prabowo Subianto es un ex yerno de Suharto que reconoció haber secuestrado militantes pro democráticos al final de la era de su suegro Suharto. Luego de enriquecerse al dedicarse a los negocios, el ex militar de 62 años consideró recientemente que la democracia, tal como se conoce en Occidente, no "está adaptada a Indonesia".

Desde su llegada a la presidencia en octubre, Jokowi tendrá que emprender reformas impopulares como la mejoría de la débil productividad de la mano de obra o la reducción de costosas subvenciones acordadas a la gasolina -su precio es uno de los más bajos de la región-, para relanzar una economía cuyo ritmo de crecimiento es de alrededor de 6% desde hace una década y que ha bajado levemente desde hace un año.