El caso de Jesús Romero Colín, uno de 200 que analiza la ONU

El Vaticano comparece hoy ante el Comité de los Derechos del Niño.
El filme "Agnus Dei. Cordero de Dios" divulgó la historia en 2011.
El filme "Agnus Dei. Cordero de Dios" divulgó la historia en 2011. (Pablo Ramírez/EFE/Archivo)

México

Organizaciones civiles mexicanas entregaron al Comité de Derechos del Niño de la ONU 200 casos de religiosos que han abusado sexualmente de niños en el país entre 1944 y 2013, y hoy el Vaticano comparece ante dicho comité por medio del ex promotor de justicia Charles Scicluna.

Entre las denuncias destacan las presentadas contra Marcial Maciel, Nicolás Aguilar y Carlos López Valdés, este último ex sacerdote del DF que abusó durante nueve años de Jesús Romero Colín, caso reportado por MILENIO en 2007 y que fue resuelto por la Iglesia “a favor” del acusador expulsando al cura del ministerio; sin embargo, la Procuraduría General de Justicia del DF aún no ha concluido la investigación.

Los abusos sexuales iniciaron cuando Jesús tenía 11 años y era acólito a las iglesias de San Agustín de las Cuevas y de San Judas Tadeo, ambas pertenecientes a la Sexta Vicaría de la Arquidiócesis Primada de México.

Jesús no confesó a sus parientes hasta nueve años después de sufrir abusos sexuales sistemáticos. “Las primeras veces me tomó fotos cuando estaba dormido. Después me dijo que quería tener un álbum de mí para ver cómo iba creciendo”, narró entonces la víctima.

Cuando tenía 15 años, Jesús encontró correspondencia postal que el cura mantenía con otras personas, “supongo que pederastas también, que le pedían más fotos mías. Entonces, él las intercambiaba”.

El obispo auxiliar Jonás Guerrero Corona, entonces responsable de la vicaría, al conocer por parte de la madre la denuncia señaló: “¿Qué quieres que haga yo con tu hijo? ¿Qué tal si él después regresa a pedirle dinero a Carlos o a mí?”.

Guerrero Corona tenía conocimiento de los abusos desde 2004, cuando el seminarista Alexander Feria encontró fotos de menores desnudos, incluidas las de Jesús, en la caja fuerte de López Valdés; lo denunció, pero el obispo solo envió una carta al cura en la que le recomendaba acudir a terapia “para atender su problemática”.

Después de la denuncia ante las autoridades civiles, enviaron al pederasta una “amonestación canónica” para que cambiara su conducta y “evitara el escándalo”.

En 2011 la cineasta Alejandra Sánchez presentó Agnus Dei. Cordero de Dios en ocho festivales internacionales. El documental cuenta la historia de Romero Colín, en el que la cineasta denunciaba que “su victimario sigue oficiando misas y rodeado de niños”.

Poco después de la presentación de dicho filme, la Congregación para la Doctrina de la Fe consideró que las pruebas presentadas por el Tribunal Eclesiástico Interdiocesano de México contra López Valdés eran “contundentes”. El cura fue retirado del ministerio y reducido al estado laical, máxima pena que aplica el Vaticano.

En el ámbito civil, el caso permanece abierto en la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de Delitos Sexuales del DF, y como López Valdés ya no es cura, se desconoce su paradero.