Jefe de diputados de Brasil descarta renunciar tras denuncias de corrupción

Eduardo Cunha es presionado para que dimita por varios parlamentarios después de ser acusado de tener una cuenta en un banco suizo donde ingresaba sobornos por desvíos en Petrobras.
El presidente del Congreso brasileño, Eduardo Cunha, ha mantenido una línea política hostil al gobierno de Dilma Rousseff
El presidente del Congreso brasileño, Eduardo Cunha, ha mantenido una línea política hostil al gobierno de Dilma Rousseff (Reuters)

Brasilia

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, descartó hoy que vaya a renunciar en respuesta a las presiones de algunos parlamentarios para que deje el cargo por las acusaciones de que tiene una cuenta en un banco suizo que usaba para recibir sobornos por desvíos en Petrobras.

"En ninguna hipótesis. No hay la menor posibilidad de que renuncie, de que solicite una licencia o de cualquier cosa parecida", afirmó Cunha en declaraciones a periodistas al ser interrogado sobre una nueva petición de diputados para que la Comisión de Ética de la Cámara investigue las denuncias.

El presidente de la Cámara Baja es cuestionado desde mediados del año cuando la corte suprema lo citó como uno de los 50 políticos con fuero privilegiado que es investigado por supuestamente estar involucrado en el gigante escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

En la época, Cunha, uno de los líderes del mayoritario Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el principal aliado del Partido de los Trabajadores (PT) en la alianza oficialista, se declaró "independiente" e inició una serie de ataques al Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

La situación del presidente de los Diputados se agravó la semana pasada cuando la Fiscalía de Suiza informó de que había abierto en abril una investigación por sospechas de lavado de dinero y corrupción por operaciones aparentemente irregulares en cuentas bancarias a nombre de Cunha y sus familiares, que fueron bloqueadas.

Como el presidente de la Cámara baja negó hace dos meses ante una comisión parlamentaria que tuviera cuentas en Suiza, un grupo de diputados pide la apertura de un proceso en el propio Congreso para que se le investigue por haber mentido a sus pares y por haber incurrido en "falta de decoro", una violación al Código de Ética que puede ser sancionada con la pérdida del mandato.

Según versiones de prensa, Cunha ha insistido en que no posee una cuenta en Suiza debido a que la misma fue abierta a nombre de una empresa de tapadera que lo tiene como su primer beneficiario.

El diputado ya había sido señalado por uno de los acusados en el escándalo de corrupción de Petrobras que colabora con las investigaciones de haber recibido en el exterior un soborno de 5 millones de dólares por haber facilitado contratos con la petrolera. Al ser interrogado sobre las diferentes acusaciones en su contra, Cunha aseguró que tales asuntos sólo los aborda su abogado.

Como presidente de la Cámara de Diputados, Cunha tiene el poder para influir sobre las votaciones y decisiones del Parlamento, así como la responsabilidad de aceptar o rechazar peticiones de apertura de juicio político con fines de destitución del jefe de Estado.

Hasta ahora Cunha ha rechazado cinco peticiones para que inicie un proceso que puede concluir con la destitución de Rousseff, pero aún analiza otras diez solicitudes y puede darle curso a cualquiera.

En caso de un proceso que inhabilite tanto a Rousseff como a su vicepresidente, Michel Temer, el presidente de la Cámara de Diputados asumiría la Presidencia de la República por ser el segundo en la línea de sucesión.