Jefe de Hezbolá pide un alto el fuego en Siria

Hasan Nasralá, líder del grupo armado y aliado del presidente Asad, llamó a las partes en conflicto a "parar el baño de sangre" y negociar, después de la reelección del presidente sirio, cuyo ...
El jeque Hasan Nasralá, líder de Hezbolá y aliado del presidente sirio Asad
El jeque Hasan Nasralá, líder de Hezbolá y aliado del presidente sirio Asad (AFP)

Beirut, El Cairo

Las partes en conflicto en Siria deberían "parar el baño de sangre" y negociar, declaró hoy el jefe del grupo armado Hezbolá, un aliado clave del presidente Bashar al Asad. "Pedimos a los combatientes que busquen la reconciliación y el diálogo, que busquen salidas políticas para parar el baño de sangre" declaró Hasan Nasralá, en un mensaje televisado.

A juicio del jefe de Hezbolá, las elecciones "prueban que cualquier solución política en Siria empieza y termina con el presidente Bashar al Asad", reelecto por aplastante mayoría. "Es un presidente que fue elegido por millones de personas para un nuevo mandato de siete años y los que quieran negociar una solución política deben negociar con él", insistió.

La elección de Asad, con un 88.7% de los votos, fue calificada de "farsa" por la oposición y las potencias occidentales. La oposición siria sufre de "un sentimiento de fracaso y decepción. Esperaban un boicot popular pero se produjo lo contrario" declaró Nasralá. "Todos deben reconocer que la guerra no les permitirá tomar el control de Siria", añadió, en alusión a los rebeldes.

Mientras, las autoridades sirias liberaron a centenares de prisioneros detenidos en las cárceles de Alepo y Adra tras la reelección de Asad, informó hoy el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH). "El régimen ha transferido a la sede de la gobernación de Damasco, para ser liberados, a 80 mujeres y 400 hombres acusados de terrorismo y detenidos en la cárcel de Adra (norte de Damasco) y algunos ya están fuera" afirmó el OSDH, que citó a abogados.

El miércoles, tras los comicios presidenciales, 320 prisioneros recobraron su libertad en Alepo. La cárcel de esta localidad había sido sitiada por los rebeldes, hasta que las fuerzas gubernamentales apoyadas por el movimiento libanés Hezbolá rompieron el cerco. Decenas de miles de sirios están encarcelados, según organizaciones de defensa de los derechos humanos.

De otra parte, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), la más importante de la oposición, denunció hoy que el régimen de Damasco ha ejecutado a unos 20 insurgentes que se rindieron en la ciudad de Homs, tras el pacto alcanzado a principios de mayo. En un comunicado, la alianza explicó que, según informaciones recibidas de activistas, las autoridades trasladaron a más de 80 combatientes de Homs a Damasco, a un cuartel de la seguridad denominado "sucursal Palestina 235".

La CNFROS señaló que el acuerdo estipulaba que esos rebeldes iban a ser liberados después de entregar sus armas. Los rebeldes se replegaron del casco antiguo de Homs a principios de mayo, en el marco de un pacto suscito con el gobierno y supervisado por la ONU. La coalición opositora condenó las ejecuciones y expresó su preocupación por la suerte de los que han sido trasladados a Damasco, debido a las denuncias de torturas en los centros de detención.

Por ello, pidieron la intervención de organizaciones internacionales inmediatamente para comprobar su estado. "El criminal régimen de (Bashar) Al Asad, que siempre viola sus compromisos y pactos, no proseguirá en el poder y la farsa de las elecciones presidenciales fortalecerá la determinación del pueblo sirio de acabar con la represión y la tiranía", agregó la nota.

Al Asad ganó con el 88.7 % de los votos unas elecciones que contaron con una participación del 73.42 % y que únicamente se celebraron en las zonas bajo el control de las autoridades.