Acelerará Japón construcción de depósitos nucleares para Fukushima

La construcción de las instalaciones estaba obstaculizada por la falta de acuerdo entre Tokio y el Gobierno regional sobre el lugar exacto donde se situarán.

Tokio

El Gobierno japonés anunció que acelerará la construcción de depósitos para almacenar residuos nucleares tras resolver sus desacuerdos con las autoridades de la región de Fukushima sobre la ubicación de estas instalaciones.

Así lo anunciaron fuentes del Ejecutivo nipón tras la visita ayer a Fukushima del primer ministro japonés, Shinzo Abe, con motivo del tercer aniversario del terremoto y del tsunami de 2011, según recoge hoy la agencia Kyodo.

Aunque estaba previsto que estos depósitos podrían albergar residuos de la central de Fukushima a comienzos de 2015, la construcción de las instalaciones estaba obstaculizada por la falta de acuerdo entre Tokio y el Gobierno regional sobre el lugar exacto donde se situarán.

El Ejecutivo central ha decidido aceptar finalmente la petición del Gobierno de Fukushima para excluir una de las tres ciudades de los planes para construir los depósitos.

Durante su visita a la zona, Abe afirmó que estas instalaciones son "extremadamente importantes para promover la descontaminación" de la central nuclear accidentada y de sus alrededores, aunque no dio más detalles sobre las obras.

El gobernador de Fukushima, Yohei Sato, había pedido a mediados del mes pasado que se excluyera a la localidad de Naraha de la lista de ubicaciones para los depósitos nucleares, que también incluye las ciudades de Okuma y Futaba.

En lugar de un depósito nuclear, Naraha acogerá una planta de procesado de cenizas resultantes de la incineración de residuos nucleares, según las citadas fuentes.

Naraha resultó menos contaminada que las otras dos ciudades cercanas a la central de Fukushima Daichi y sus representantes políticos rechazaron la instalación del depósito nuclear.

Las mismas fuentes señalaron que el Gobierno nipón adquirirá los terrenos para instalar los dos depósitos en Okuma y Futaba con vistas a garantizar su gestión a largo plazo, en lugar de alquilarlos como se había previsto inicialmente.

El próximo martes se cumplen tres años del desastre nuclear en la central, el peor desde el de Chernóbil en 1986, y sus emisiones han afectado gravemente a la agricultura, la ganadería y la pesca local.