Izquierda latinoamericana cierra foro en Quito y exige esclarecer caso Ayotzinapa

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, llamó a las fuerzas de izquierda a cerrar filas en defensa de los gobiernos progresistas de la región ante lo que llamó "ataque inmisericorde" de los ...
Rafael Correa (i) recibe un cuadro de Fidel Castro por parte del ex agente cubano que estuvo preso en EU, Antonio Guerrero (d)
Rafael Correa (i) recibe un cuadro de Fidel Castro por parte del ex agente cubano que estuvo preso en EU, Antonio Guerrero (d) (EFE)

Quito

Grupos de izquierda de la región cerraron hoy en Quito el II Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) con un llamamiento a la paz, la unidad y la exigencia para que se esclarezca la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa (México).

El acto de clausura estuvo precedido por una disertación del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien llamó a las fuerzas de izquierda a cerrar filas en defensa de los gobiernos progresistas de la región ante lo que denominó "ataque inmisericorde" de los grupos de derecha.

La declaración final del encuentro exigió "la aparición con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, de México, en un proceso judicial profundo, transparente contra los responsables".

"Rechazamos cualquier forma de impunidad" en este caso, señala uno de los puntos de la declaración que recuerda la desaparición de los jóvenes mexicanos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala (Estado de Guerrero).

Este caso fue uno de los temas que se debatieron en el foro, que congregó desde el pasado lunes en Quito a representantes de 67 grupos de izquierda del continente y de países de Europa, Asia y África.

La declaración también elogia el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, pero exige el cierre de la base militar estadounidense en Guantánamo y el fin del bloqueo comercial a la Isla.

Asimismo, elogió los acuerdos de paz entre el Gobierno colombiano y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y exhortó a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) a sumarse a esa iniciativa.

La ELAP, además, expresó su apoyo a los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil, Nicaragua y El Salvador y exhortó a la unidad a las fuerzas progresistas en Guatemala y Perú para intentar ganar las próximas elecciones en esos países.

Respaldó la tesis boliviana de una salida al mar, la propuesta de una Asamblea Constituyente en Chile y la fórmula de diálogo entre Venezuela y Guyana para resolver un conflicto limítrofe entre estas dos naciones suramericanas.

También abogó por "mayor justicia social" en América Latina y respaldó las tesis argentinas sobre la soberanía de las Islas Malvinas y la reestructuración de la deuda externa frente a los denominados "fondos buitre".

Exhortó a fortalecer los procesos de integración regional como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la relación con el bloque de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Apoyó la lucha en Europa contra lo que denominó "políticas antidemocráticas" y llamó a la comunidad internacional a "salvaguardar" los derechos de los desplazados que llegan al viejo continente.