Izquierda radical exige avanzar sin negociar hacia la secesión de Cataluña

Mientras la CUP, partido cuyos votos son necesarios para la formación de un gobierno regional independentista, exige avanzar hacia la independencia de España sin negociar con el gobierno español, ...
Antonio BaÑos (d), líder de la CUP, en la presentación hoy en Barcelona de sus condiciones para pactar con la coalición "Juntos por el Sí"
Antonio BaÑos (d), líder de la CUP, en la presentación hoy en Barcelona de sus condiciones para pactar con la coalición "Juntos por el Sí" (AFP)

Barcelona

El partido de izquierda radical de Cataluña, la CUP, cuyo apoyo es necesario para la formación de un gobierno regional independentista, exigió hoy avanzar hacia la ruptura con el resto de España sin negociar con las autoridades nacionales.

"Es necesaria la unilateralidad", aseguró en una conferencia en Barcelona uno de sus diputados electos, Albert Botran. "Tiene que haber una ruptura democrática con la legalidad española", añadió su compañero Benet Salellas.

"Es la única manera de que este proceso sea irreversible", añadió en una conferencia donde participaron varios de sus diputados y en la que descartaron negociar con Madrid. "Esto no va de negociar con el Estado nuevos encajes imposibles", afirmó rotundamente el diputado Josep Manel Busqueta.

Esta pequeña formación independentista obtuvo diez diputados en las elecciones regionales del 27 de septiembre que serán fundamentales para que la coalición independentista Junts pel Sí, vencedora de los comicios con 62 diputados, pueda formar gobierno.

Ambas formaciones plantearon estas elecciones como un plebiscito sobre la independencia de esta región nororiental de España. Obtuvieron una mayoría absoluta en el parlamento regional (72 sobre 135) y un 48% de los votos y, pese a no tener mas de la mitad, se dicen decididos a emprender un proceso para declarar una república catalana en 2017.

En una conferencia pronunciada hoy en Barcelona, la CUP expuso sus condiciones para dar su apoyo a Junts pel Sí (Juntos por el Sí). Durante la campaña sus dirigentes exigieron no reelegir como presidente al conservador Artur Mas, candidato de Junts pel Sí, pero en esta conferencia prefirieron dejar esta cuestión a un lado y centrarse en las medidas del próximo ejecutivo.

Así, reclamaron una paralización de los desahucios o la prohibición de cortar los suministros de agua, luz y gas a las familias vulnerables y emprender una ruptura clara con la legislación española.

Esta ruptura debería empezar inmediatamente, según ellos, desobedeciendo las sentencias del Tribunal Constitucional español, con mayoría de jueces conservadores, que en 2010 recortó un estatuto de autonomía regional y prohibió la consulta sobre la independencia de la región organizada por el gobierno de Mas.

Las negociaciones entre ambos partidos ya empezaron con vistas a cerrar un acuerdo antes del 9 de noviembre, cuando está prevista la primera votación para escoger presidente regional. Mientras, el gobierno español de Mariano Rajoy, con elecciones legislativas en diciembre, insiste en que hará cumplir la ley.