Muere eritreo confundido con agresor en un ataque en Israel

El eritreo fue abatido por un guardia de seguridad israelí y atacado por los peatones, al confundirlo con el responsable del atentado a una estación de autobús que dejó un saldo de diez heridos.
El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó suspender la construcción de un muro  para separar un barrio palestino de un barrio judío en Jerusalén Este.
El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó suspender la construcción de un muro para separar un barrio palestino de un barrio judío en Jerusalén Este. (AP)

Jerusalén, Israel

Un migrante eritreo abatido por un guardia de seguridad israelí y atacado después por peatones que lo confundieron con el causante de un ataque mortal en una estación de autobús del país, falleció a consecuencia de sus heridas, dijeron funcionarios hospitalarios israelíes.

El eritreo se encontraba el domingo en la estación de autobuses de Beersheba, una ciudad del sur de Israel, cuando un árabe-israelí mató a un soldado israelí, se apoderó de su fusil e hirió a otras diez personas.

En la confusión, un agente de seguridad disparó contra el eritreo de 26 años, que corría para protegerse, al cual confundió con un agresor.

"Es terrible. Esto demuestra la terrible situación en la que estamos", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Emmanuel Nahshon.

El diario Yediot Ahronot no dio pie a la ambigüedad al explicar por qué fue atacado el hombre, identificado como Mulu Habtom Zerhom. Su titular del lunes decía: "Solo por el color de su piel".

La subdirectora general del Soroka Medical Center, la doctora Nitza Neuman-Heiman, dijo a la radio del ejército que el migrante llegó al hospital en "estado muy grave" y falleció en la noche por las heridas de bala y las sufridas por el ataque ciudadano. El centro dijo que recibió los disparos en el abdomen.

El ataque en la estación central de autobuses de la ciudad de Beersheba, en el sur del país, fue uno de los más sangrientos de la ola de violencia que dura ya un mes. Un soldado israelí de 19 años murió y otras nueve personas resultaron heridas cuando un asaltante árabe, armado con una pistola y un cuchillo, abrió fuego.

Cibersitios israelíes de noticias publicaron imágenes de cámaras de seguridad que muestran al migrante eritreo arrastrándose por el suelo y al guardia de seguridad disparándole. La grabación muestra también como una turba de israelíes enfurecidos rodeó al hombre mientras yacía tumbado en un charco de sangre. Le arrojaron un banco y recibió patadas en la parte de atrás de la cabeza, mientras un agente israelí y unos cuantos peatones intentaban protegerlo.

Un israelí que se identificó solo por su nombre, Dudu, dijo a la radio del ejército israelí que lamentaba haber participado en el ataque al migrante eritreo.

"Supe por la gente que era un terrorista. Si hubiese sabido que no era una terrorista, créame, le habría protegido como a mí mismo", dijo. "No dormí bien por la noche. Me siento enojado".

La policía busca arrestar a los civiles israelíes que "golpearon de forma agresiva" y patearon al hombre eritreo "mientras estaba tendido en el suelo y no suponía una amenaza", dijo la portavoz de la policía, Luba Samri.

En el último mes, nueve israelíes y un eritreo han fallecido en ataques palestinos, la mayoría de ellos apuñalamientos. En ese mismo periodo, 41 palestinos murieron por fuego israelí, incluyendo 20 considerados atacantes por Israel. El resto perdió la vida en enfrentamientos con tropas de Tel Aviv.

Unos 34 mil migrantes eritreos viven en Israel. Dicen huir de las persecuciones y los conflictos y buscan asilo. Tel Aviv no les concede el estatus de refugiado pero tampoco los deporta a Eritrea en línea con la ley internacional para no poner en riesgo sus vidas. Los migrantes deben renovar sus permisos cada mes o dos, según activistas.

La policía israelí identificó al asaltante como Mohannad Al-Okbi, un ciudadano árabe israelí de 21 años, natural de la localidad beduina de Hura, en el sur del país. Murió por los disparos recibidos durante el incidente. Agentes de seguridad detuvieron a uno de los familiares de al-Okbi bajo la sospecha de haber ayudado al joven, dijo la vocera de la policía, Luba Samri.

La agencia de seguridad israelí Shin Bet dijo el lunes que el asaltante no tenía antecedentes de haber participado en actividades insurgentes.

La oleada de violencia estalló hace un mes con motivo del Año Nuevo judío, alimentada por los rumores de que Israel estaba conspirando para tomar el control del lugar más sagrado en Jerusalén, conocido como Monte del Templo por los judíos y que acoge la mezquita Al-Aqsa, el tercer lugar sagrado para los musulmanes y un símbolo nacional clave para los palestinos.

La oleada de violencia se extendió a barrios árabes de Jerusalén oriental y luego a Cisjordania, Gaza e Israel.

Israel niega las acusaciones, diciendo que no tiene intención de cambiar el statu quo del lugar, que los judíos pueden visitar pero donde no pueden orar.