Israel acusa a las tropas de Siria del ataque en el Golán

Mientras Damasco afirmaba que la UE apoya a los "terroristas" tras ampliar ayer las sanciones a personas vinculadas al régimen de Asad, la oposición reclama juicios a los responsables de ataques ...
Varios ciudadanos sirios inspeccionan el lugar de un atentado con coche bomba en un mercado en la ciudad de Homs
Varios ciudadanos sirios inspeccionan el lugar de un atentado con coche bomba en un mercado en la ciudad de Homs (EFE)

Jerusalén

El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, acusó hoy al ejército sirio del ataque en los altos del Golán en el que murió un adolescente israelí. "Recibimos todos los análisis y los informes de los servicios de inteligencia y está claro que fueron las autoridades sirias", dijo Lieberman en la radio pública.

"Las tropas de Al Asad dispararon a un vehículo civil que estaba parado en la frontera y tuvieron que pagar por ello", dijo Lieberman en la radio pública. En el ataque en los altos del Golán murió un adolescente de trece años, hijo de un contratista del ministerio de defensa, debido al disparo de un misil que alcanzó el vehículo en el que viajaba.

El ejército dijo que fue un ataque deliberado contra Israel, pero al principio no se sabía si habían sido las tropas de Asad o los rebeldes. Israel respondió en seguida disparando desde un tanque y unas horas más tarde lanzó un ataque aéreo contra objetivos militares sirios. Siria dijo el lunes que en estos ataques habían muerto cuatro soldados y otros nueve habían resultado heridos y pidió a la ONU que condenara la "flagrante violación" de su territorio por parte de Israel.

Lieberman dijo que la reacción de Israel fue "tal y como tenía que haber sido" y advirtió que "será de la misma manera en el futuro". "Espero que Damasco haya entendido el mensaje", añadió.

Mientras, el gobierno sirio acusó hoy a la Unión Europea (UE) de apoyar a los "terroristas" tras ampliar el lunes las sanciones contra personas vinculadas al régimen de Damasco, con la inclusión de doce ministros en su lista de penalizados.

"La UE derrama lágrimas de cocodrilo sobre la violaciones de derechos humanos mientras mantiene su apoyo a los terroristas", lamentó el Ministerio sirio de Asuntos Exteriores en un comunicado difundido por la televisión oficial.

También destacó que la decisión de ampliar las sanciones coincide con la expansión del "terrorismo" del yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) y del Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, lo que, en su opinión, reafirma el respaldo de la UE a estas dos organizaciones, que "cometen crímenes atroces contra ciudadanos sirios inocentes".

El ministerio advirtió de que este apoyo a los "terroristas" constituye una grave amenaza a la seguridad y la estabilidad de la región y de todo el mundo, y convierte a la UE en cómplice de "la guerra sucia contra Siria". El Ejecutivo de Damasco consideró también que las sanciones suponen "una violación flagrante de la ley internacional y muestran la hipocresía de las políticas europeas".

A su juicio, esas medidas son "una respuesta desesperada y patética a los grandes logros del pueblo sirio que ha celebrado unas elecciones presidenciales que demostraron la determinación de derrotar al terrorismo y de hacer frente a todas las presiones".

Ayer, la UE amplió las sanciones contra personas vinculadas al régimen del presidente sirio, Bashar al Asad, con la inclusión de doce ministros de su Gobierno a los que considera responsables de la represión durante el conflicto en el país. Las medidas incluyen la congelación de activos y la prohibición de viajar al territorio de la UE.

De este modo, el número de personas sancionadas en relación al conflicto sirio se eleva a 191, unos castigos que también incluyen a 53 entidades, como el Banco Central de Siria, a las que se aplica una congelación de sus activos en el territorio de la Unión Europea.

De otra parte, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza política opositora, pidió hoy que sean juzgados los responsables de ataques químicos en este país por crímenes de guerra y de lesa Humanidad.

La agrupación expresó su alegría por la salida ayer del territorio sirio de la última tanda de sustancias químicas, declaradas por el régimen de Bashar al Asad, como confirmó la misión conjunta de la ONU y la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), encargada de supervisar el proceso.

Aun así, la CNFROS recordó, en un comunicado, que todavía hay doce instalaciones del Gobierno para producir armas químicas que no han sido investigadas. La coalición exigió a la OPAQ, que ha anunciado que estudiará este asunto próximamente, que adopte "una acción contundente" que permita la destrucción total de los siete almacenes y cinco búnkeres subterráneos que quedan por inspeccionar.

Recordó que hay discrepancias sobre la lista presentada por el Gobierno sirio sobre los agentes químicos en su poder. En ese sentido, la CNFROS indicó que activistas dentro de Siria han asegurado que las autoridades esconden cohetes con cabezas químicas en áreas montañosas al oeste de la ciudad de Hama, en el centro del país.

En su opinión, estas denuncias "deberían ser consideradas de forma seria" y se necesita una "investigación detallada". El último cargamento de armas químicas declaradas por el régimen de Al Asad salió ayer del territorio sirio para su destrucción en el extranjero, en cumplimiento del acuerdo internacional para desmantelar ese arsenal.

La misión internacional se desplegó en Siria tras el pacto alcanzado en septiembre pasado entre Washington y Moscú, que evitó una intervención militar estadunidense en Siria, tras un bombardeo con armas químicas en agosto en un suburbio de Damasco, del que Washington responsabilizó al régimen de Al Asad.

En los últimos meses, activistas han denunciado supuestos ataques químicos en Kafr Zita, en Hama, y en Harasta, en las afueras de Damasco, de los que el régimen ha culpado a "grupos terroristas".

Asimismo, los rebeldes sirios de varias facciones han creado una autoridad judicial única en el distrito de Guta Oriental, en la periferia de Damasco, informaron hoy varios grupos en un comunicado publicado en internet. El órgano, integrado por cinco magistrados, no se encargará de juzgar a individuos por delitos, sino de resolver conflictos entre partes enfrentadas.

Dicho consejo judicial será independiente de la autoridad militar y política de los opositores. El texto agrega que las facciones insurgentes firmantes no podrán detener a personas sin una orden de arresto de este órgano.

Los grupos que han suscrito el acuerdo para formar el consejo judicial son, entre otros, el Frente al Nusra -filial de Al Qaeda en Siria-, el Movimiento Islámico de los Libres de Sham, el Ejército del Islám, la Legión de la Misericordia, la Brigada de los Mártires de Duma y la Agrupación de Revolucionarios de Guta. La región de Guta Oriental alberga varias localidades de las afueras de la capital siria y es el principal bastión de la oposición en las inmediaciones de Damasco.