Israel bombardea Gaza tras muerte de jóvenes

El gobierno de Netanyahu advierte a palestinos que "pagarán caro" por el crimen de tres estudiantes desaparecidos el 12 de junio y hallados ayer sin vida; Hamás niega los hechos.
Vecinos de uno de los adolescentes asesinados se reunieron ayer frente a su casa en Elad.
Vecinos de uno de los adolescentes asesinados se reunieron ayer frente a su casa en Elad. (Reuters)

Jerusalén

La aviación israelí bombardeó anoche con gran fuerza diversas posiciones en Gaza, poco después de que fueran hallados los cuerpos sin vida de los tres estudiantes judíos secuestrados el 12 de junio en un conocido cruce cerca de la ciudad de Hebrón, en Cisjordania, mientras hacían autostop.

Eyal Yifrah, de 19 años, Guilad Shaar, 16 y Naftali Fraenkel, también de 16 y con la doble ciudadanía israelí y estadunidense, fueron hallados en un descampado cerca de la aldea de Halhul, a poca distancia al norte de Hebrón.

Según testigos, cazabombarderos atacaron una veintena de objetivos militares del grupo radical Yihad Islámica y del movimiento islamista radical Hamás, que gobierna Gaza y al que Israel acusa del secuestro y crimen, aunque ningún grupo palestino reclamó los hechos.

Nada más conocerse el hallazgo de los cuerpos, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reunió a su gabinete de seguridad para decidir la respuesta y advirtió a Hamás que pagaría por lo sucedido.

Pero Hamás pidió desconfiar de la versión israelí y advirtió a Netanyahu que si emprendía una guerra en Gaza "abrirá las puertas del infierno". Según Netanyahu, los jóvenes "fueron secuestrados y asesinados a sangre fría por bestias salvajes".

En Jerusalén, la organización israelí de defensa de los derechos humanos Betselem pidió al gobierno abstenerse de cometer "actos de venganza", así como "evitar cualquier daño a la población palestina inocente o abusar de la atmósfera colectiva en Israel para imponer un castigo colectivo, como sucedió en las dos semanas previas durante la búsqueda".

Israel declaró el estado de sitio en varios distritos de Cisjordania mientras el ejército buscaba a los jóvenes durante los últimos 19 días.

En las redadas, fuerzas militares irrumpieron en más de mil 300 casas y arrestaron de 400 a 600 palestinos, la mayoría activistas del distrito de Hebrón, donde ayer fueron hallados los cuerpos.

La búsqueda de los jóvenes se había convertido en una obsesión nacional, y el gobierno de Israel lanzó un intenso operativo con el arresto de decenas de miembros de Hamás.

Benjamin Proper, uno de los civiles que ayudó a dar con los adolescentes, detalló al Canal 2 de la televisión que uno de los miembros del equipo de búsqueda "vio algo sospechoso en el suelo, unas matas que parecían fuera de lugar, así las movió. Movió unas piedras, y allí estaban los cuerpos. Supimos que se trataba de ellos".

La policía israelí elevó la alerta de sus fuerzas al nivel 3, sobre un total de 5 por temor a un deterioro de la situación y a posibles represalias por parte de nacionalistas judíos, entre ellos el grupo Tag Mehir (El precio a pagar), con un largo historial de ataques contra blancos palestinos en acciones de venganza, se informó.

A su vez, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) del presidente Mahmud Abas no había aceptado aún la postura israelí contra Hamás, pero en junio condenó el "secuestro" y advirtió que, llegado el caso, rompería su pacto de reconciliación con Hamás, alcanzado en mayo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó con dureza el triple crimen al que calificó de "acto terrorista sin sentido", y ofreció a Israel y a los palestinos todo el apoyo de EU para hallar a los culpables.

También el titular de la ONU, Ban Ki-moon condenó las muertes y el vocero vaticano Federico Lombardi tildó de "execrable" el crimen y dijo que el papa Francisco se unía al dolor de todas las familias golpeadas por "este odio".