Feroces combates entre islamistas y ejército en norte de Siria

Los yihadistas llamaron a una movilización general para impedir el avance de las tropas de Asad hacia Alepo, mientras Turquía pide a la OTAN prorrogar un año más el despliegue de misiles ...
Varios soldados sirios con un equipo antiaéreo en Hejeira, cerca de Damasco
Varios soldados sirios con un equipo antiaéreo en Hejeira, cerca de Damasco (EFE)

Beirut, Ankara

Feroces combates tienen lugar hoy en el norte de Siria entre el ejército y los yihadistas, que llamaron a una movilización general para impedir el avance de las tropas hacia Alepo, la segunda ciudad del país, dominada en gran parte por los rebeldes. Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), los combates más duros tuvieron lugar en Tel Hasel, una localidad controlada por los insurgentes y los yihadistas situada a 12 km al norte de Sfira, una ciudad al sudeste de Alepo, que fue reconquistada por el ejército a fines de octubre.

Un responsable de la seguridad confirmó el avance del ejército hacia Tel Hasel. Según él, "el ejército sirio progresa en Tel Hasel y extiende sus operaciones para recuperar las regiones capturadas por los terroristas", el término utilizado por el régimen para designar a los insurgentes. Los sitios yihadistas publicaron un comunicado del Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL), afiliado a Al Qaeda, llamando a "todas las brigadas y a los musulmanes a la movilización general para enfrentar al enemigo".

Según ese comunicado, el ejército "pudo recuperar el sector de la autopista que une a Janaser, Tal Aran y Sfira debido a la debilidad de los grupos rebeldes, pues muchas unidades rebeldes se retiraron de la zona de combates", refiriéndose a las ciudades que están cerca de Alepo. "Los que tienen buenas razones para no combatir deben dar armas y dinero", agrega ese grupo, que reconoce haber sufrido "muchas pérdidas" en los combates, sobre todo en Janaser y Sfira.

Seis brigadas islamistas, incluyendo a Ahrar al Sham, el Frente al Nosra y Liwa al Tawhid, ya habían llamado el lunes a "la movilización general en Alepo para enfrentar a los ataques del régimen". El lunes, el ejército anunció que controlaba el sudeste del aeropuerto internacional de Alepo, después de la reconquista de la Base 80, encargada de la seguridad del aeropuerto de Alepo y controlada por los insurgentes desde febrero.

"Después de varios días de combates, el ejército controla ahora el tramo de la autopista que va de Sfira a Alepo", indicó la fuente militar. El gran avance del ejército fue posible gracias a la caída de Sfira, que estaba en manos de los rebeldes desde hacía un año. Por otra parte, según el OSDH, que se basa en las informaciones de una red de militantes y de fuentes médicas, el EIIL, difundió un video en el cual dos yihadistas muestran la cabeza de un hombre decapitado en Alepo.

De acuerdo con el OSDH, la víctima es un rebelde. Sin embargo, en un video los yihadistas afirman que se trata de un combatiente chiita iraquí partidario del régimen. En Homs (centro), nueve personas murieron al caer un obús en varios barrios, indicó la agencia oficial SANA, acusando a "los terroristas". El Papa condenó hoy la muerte de varios escolares en Damasco alcanzados por un obús de mortero.

"Hace dos días recibí con gran dolor la noticia de que unos niños que volvían de la escuela murieron alcanzados por un obús de mortero, junto al conductor del autobús. Por favor, ¡que tal tragedia no vuelva a ocurrir nunca más!", suplicó durante una audiencia general. El lunes, la caída de un obús sobre una escuela cristiana y un autobús escolar en Damasco dejó nueve niños muertos y más de 20 personas heridas, según medios oficiales.

El portavoz de la brigada Deraa al Umma del opositor Ejército Libre Sirio (ELS) en Alepo, Abdalá al Asani, explicó en declaraciones a Efe por internet que ambos bandos se enfrentan sin tregua en la mayoría de los frentes en esta localidad. "Ha habido un movimiento de las tropas del régimen desde el aeropuerto militar de Nayrab, en el sureste, en dirección al oeste, por donde están tratando de expandirse, pero los rebeldes se lo han impedido", aseguró el portavoz.

Según su versión, los efectivos gubernamentales también han intentado avanzar desde la parte oriental de la ciudad a través del distrito de Hanano, pero los insurgentes los han repelido. Al Asani destacó que la batalla más cruenta se libra en la base 80, adyacente al aeropuerto internacional de Alepo, cuyo control recuperaron las autoridades el pasado fin de semana tras pasar un año en manos rebeldes.

Allí, el ejército leal al presidente sirio, Bashar al Asad, apoyado por milicianos del grupo chiita libanés Hezbolá, se mide con combatientes del Estado Islámico de Irak y de Levante (Siria) y del Frente al Nusra, vinculados a Al Qaeda, y de otras facciones yihadistas. En la base 80 tenía antiguamente su sede la guarnición gubernamental que se encargaba de la protección de los aeropuertos de Alepo y Nayrab, ambos bajo control del régimen.

El Estado Islámico publicó hoy un comunicado en internet en el que reconoce haber sufrido un gran número de bajas en los choques contra los partidarios del presidente cerca de las instalaciones aeroportuarias. También instó a todos los grupos a concentrarse en los frentes de batalla en Alepo "para expulsar al enemigo de los santuarios y las tierras del islam".

Ayer, seis de las principales organizaciones islamistas en esta población, excepto el Estado Islámico, hicieron un llamamiento a todas las brigadas opositoras para que acudieran "en defensa de Alepo y su periferia por la intensa campaña de las fuerzas del régimen". En el interior de la ciudad, la lucha se desarrolló hoy en las inmediaciones de la mezquita de los Omeyas, en pleno corazón del casco antiguo, donde, según Al Asani, las tropas gubernamentales lanzaron barriles de explosivos.

En este lugar, las autoridades afirmaron haber matado hoy a "un gran número de terroristas", como el régimen denomina a sus oponentes, según la agencia de noticias oficial siria Sana. Las hostilidades se intensificaron en Alepo la semana pasada cuando las tropas gubernamentales lanzaron una ofensiva para recuperar el control de la base 80.

Las fuerzas del régimen tomaron hace dos días el pueblo de Tel Aran y, en su avance desde el sureste, intentaron hoy de forma infructuosa recuperar el control de la localidad vecina de Tel Hasel, ocupada por el Estado Islámico y el Frente al Nusra, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Alepo, la mayor población del norte de Siria, fue blanco de una gran ofensiva de los rebeldes a finales de julio de 2012 y de otras operaciones importantes posteriores, lo que les permitió dominar amplias zonas de la ciudad, aunque no lograron hacerse con el control total de la urbe.

Sobre el terreno, la mayoría de las áreas occidentales, septentrionales y meridionales de la localidad están en manos insurgentes. Mientras, en las afueras de Damasco, los fieles al régimen han recuperado el control de la población de Hiyeira tras "acabar" con los últimos "grupos terroristas" que quedaban en la zona, dijo una fuente militar, citada por la agencia Sana. La fuente indicó que los soldados han detenido a decenas de miembros del Frente al Nusra y de la Brigada del Islam, y han destruido artefactos explosivos.

Turquía pidió a la OTAN prorrogar un año más el despliegue en su territorio de misiles tierra-aire Patriot, operativos desde principios de 2013, para hacer frente posibles amenazas de Siria, informaron hoy fuentes de la OTAN. "Hemos recibido una carta del gobierno pidiendo prorrogar la misión Patriot", dijo a la AFP un responsable de la OTAN.

"La Alianza Atlántica evalúa regularmente la situación y el avance de la misión. Está claro que los riesgos y las amenazas de Siria contra Turquía siguen siendo serias", añadió este responsable que no quiso identificarse. Un diplomático turco confirmó a la AFP la petición. En diciembre, a petición de Turquía, uno de sus miembros, la Alianza Atlántica ordenó el despliegue de misiles Patriot durante un año.

Desde enero están operativas en Adana, Maras y Gaziantep (sur), tres puntos en la frontera entre Turquía y Siria, seis unidades estadunidenses, alemanas y holandesas equipadas con estos misiles, que pueden derribar en vuelo misiles balísticos tácticos, de crucero o aviones. El gobierno turco pidió el despliegue de misiles tras varios tiros de obús sirios que alcanzaron localidades turcas fronterizas a finales de 2012.

Turquía apoya a los rebeldes sirios que luchan contra el régimen de Bashar al Asad y acoge en su territorio a más de 600 mil refugiados que huyen de la guerra civil. Más de cien mil personas han muerto desde el inicio del conflicto en Siria a mediados de marzo de 2011, según las cifras de la ONU.