Islamistas libios se apoderan de la principal base militar de Bengasi

Mientras el cuartel general de la Unidad de Fuerzas Especiales del ejército caía en manos rebeldes, el gobierno de Libia espera ayuda extranjera para controlar un incendio en un importante tanque ...
Restos de un avión paramilitar libio, tras estrellarse en Bengasi durante los combates con islamistas
Restos de un avión paramilitar libio, tras estrellarse en Bengasi durante los combates con islamistas (AFP)

Trípoli

El cuartel general de la Unidad de Fuerzas Especiales del ejército libio, principal base militar en Bengasi, cayó hoy en manos de grupos islamistas tras varios días de encarnizados combates, según fuentes de ambos bandos. El "Consejo de Shura de los revolucionarios de Bengasi", una alianza de grupos islamistas y yihadistas, anunció en un comunicado que había tomado el control de este cuartel general, información que fue confirmada por una fuente militar libia.

De otra parte, Libia esperaba hoy ayuda extranjera para controlar un incendio que está devastando un importante depósito de combustible en Trípoli, provocado por combates entre milicias rivales y que amenaza a los habitantes de la capital. En Bengasi, un avión militar libio que participaba en los combates apoyando a las fuerzas paramilitares de un general disidente se estrelló hoy, según un testigo y una fuente militar.

El piloto saltó con su paracaídas y está "sano y salvo", precisó a la AFP el general Sagr Al Jerushi, "jefe de las operaciones de las fuerzas aéreas" leales al general disidente Jalifa Haftar. Según un testigo, el avión explotó al tocar el suelo. "Por el momento ignoramos si se trató de un desperfecto técnico o si el avión fue alcanzado por un proyectil", agregó Al Jerushi.

Según un testigo, poco antes de estrellarse este aparato estaba atacando posiciones de los grupos islamistas. Esta fuente indicó que vio un paracaídas abrirse en el cielo antes de la caída del avión. Desde el fin en octubre de 2011 del régimen de Muamar Gadafi, luego de ocho meses de rebelión apoyada por los occidentales, las autoridades libias no logran controlar a las decenas de milicias formadas por ex insurgentes que hacen lo que quieren en Libia, ante la falta de un ejército y una policía regular bien entrenados.

Los combates los protagonizan milicias rivales, grupos islamistas y soldados y las fuerzas del general disidente contra y grupos radicales, y costaron la vida a cientos de personas en todo el país. Luego de una mañana tranquila, los combates entre milicias rivales se reanudaron al mediodía a lo largo de la ruta del aeropuerto de Trípoli, después de dejar más de cien muertos y 400 heridos desde que se iniciaron el 13 de julio.

Los cohetes disparados durante esos combates cayeron el domingo en un importante depósito de almacenamiento de hidrocarburos situado a proximidad, provocando un gigantesco incendio. Ante la impotencia de los bomberos libios para controlar las llamas, en parte debido a los combates, el gobierno libio pidió ayuda a otros países.

Según Trípoli, Italia enviará siete aviones de lucha contra los incendios y equipos técnicos, en una fecha no precisada, siempre que cese la violencia. Desde el sábado, cuando grupos islamistas radicales lanzaron una ofensiva contra una base militar de la unidad de las Fuerzas Especiales del ejército cerca del centro de la ciudad, se registran combates. Unas 40 personas murieron el fin de semana en nuevos combates entre el ejército y las milicias islamistas.

El "Consejo de la Shura de los Revolucionarios de Bengasi", una alianza de milicias islamistas, reivindicó en los últimos meses ataques y la conquista de varios cuarteles militares. La unidad de las Fuerzas Especiales es una de las raras brigadas del ejército regular en Libia, que sin embargo, anunció su apoyo a las operaciones del general Haftar, aunque no bajo su mando.

Desde el 16 de mayo, este general disidente lleva a cabo una operación contra los grupos "terroristas" en Bengasi. Aunque sus detractores lo acusan de llevar a cabo un golpe de Estado, cuenta con el respaldo de varias unidades del ejército regular, incluyendo a las fuerzas de la aviación.

Francia se dispone a evacuar a sus ciudadanos de Libia a raíz de la degradación de la situación en ese país, indicaron hoy en París fuentes gubernamentales. Las modalidades de la operación de evacuación, que se hará por vía marítima, será decidida esta tarde, agregaron las fuentes. Holanda y Portugal indicaron que cerraban sus embajadas temporalmente.

La cancillería portuguesa dijo que ya había evacuado a sus ciudadanos que querían partir y que los que habían decidido permanecer en Libia lo hacían bajo su propia responsabilidad. Otros países, incluyendo a Gran Bretaña, Alemania y Egipto, aconsejaron el pasado fin de semana a sus ciudadanos que abandonasen el país. Estados Unidos ya evacuó su embajada, señalando un riesgo real debido a los combates entre tropas leales al gobierno libio y los islamistas.

Asimismo, Canadá pidió a su personal diplomático que abandone Libia debido a la inestabilidad y los problemas de seguridad en el país, anunció este martes el ministro de Relaciones Exteriores, John Baird. "Debido a dificultades operativas, especialmente el carácter imprevisible del contexto de seguridad de Trípoli", las actividades se suspendieron y se transfirieron a la vecina Túnez, indicó el ministro en un comunicado.

"El encargado de negocios de Canadá y los diplomáticos canadienses en Trípoli trabajarán temporalmente desde la embajada de Canadá en Túnez hasta que se pongan en marcha medidas apropiadas para responder al entorno operativo cambiante", según Baird, quien también aseguró que Canadá "sigue dispuesto a apoyar la transición democrática en Libia", pidiendo a los diferentes bandos que pongan fin a la violencia.