Estado Islámico amenaza la histórica ciudad siria de Palmira

El grupo yihadista, presente en Siria e Irak y cuyo líder volvió a aparecer en un video tras seis meses, se encuentra ya a las puertas de una joya del patrimonio cultural y se teme que pueda ...
Ciudadanos sirios caminan en Palmira, 215 kilómetros al noreste de Damasco, el pasado 14 de marzo de 2014
Ciudadanos sirios caminan en Palmira, 215 kilómetros al noreste de Damasco, el pasado 14 de marzo de 2014 (AFP)

Beirut

El grupo Estado Islámico (EI) se encontraba este jueves a las puertas de la antigua ciudad siria de Palmira, haciendo temer que los yihadistas la arrasen, como ya hicieron con otras joyas del patrimonio cultural de Siria e Irak.

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, llamó a los bandos del conflicto a "proteger Palmira y hacer todo lo posible para impedir su destrucción". "Estoy profundamente preocupada por las informaciones que nos llegan de Palmira", afirmó Bokova. "Hay que salvarla", agregó.

El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, explicó a la AFP que la batalla se estaba produciendo "a dos kilómetros al este de la ciudad, después de que el grupo EI se hiciera con el control de todos los puestos del ejército entre Al Sujna y Palmira".

El valor histórico de este oasis situado a 240 kilómetros al noreste de Damasco es inestimable, ya que alberga las ruinas monumentales de una ciudad que fue uno de los más importantes centros culturales del mundo antiguo, y que ha sido declarada patrimonio mundial de la Unesco.

En las ciudades cercanas a Palmira de las que el ejército sirio se ha retirado, los yihadistas del EI ejecutaron a 26 civiles, decapitando a diez de ellos, "por colaborar con el régimen", señaló el OSDH, con sede en Gran Bretaña.

Mamun Abdulkarim, director de las Antigüedades y Museos Sirios, confirmó la información de la ONG sobre la cercanía de los combates. "La aviación los bombardea y espero que esos bárbaros no entren en el interior de la ciudad", afirmó.

"Si el EI entra en Palmira, significará su destrucción, una catástrofe internacional" y "la repetición de la barbarie y el salvajismo que se produjo en Nimrud, Hatra y Mosul", advirtió Abdulkarim, en alusión a los sitios antiguos atacados por los yihadistas en los últimos meses en Irak.

Los rebeldes tuvieron el control de la ciudad hasta septiembre de 2014, cuando el ejército sirio la recuperó. Durante los combates, el templo de Baal sufrió desperfectos por los disparos de artillería.

En Palmira, 1,800 familias refugiadas

Talal Barazi, gobernador de la provincia de Homs, a la cual pertenece Palmira, explicó que, tras la caída de Al Sukhna el miércoles, 1,800 familias huyeron hacia Palmira, donde se han abierto tres centros de acogida.

Desde la noche del martes, los combates en esta zona han dejado 110 muertos, de los cuales 70 son miembros de las fuerzas de seguridad del régimen, y 55, yihadistas. Entre los últimos se encuentra Abu Malek Anas al Nashwan, aparecido en un vídeo del EI mostrando la decapitación en abril de 28 etíopes en Libia, según sitios extremistas.

Un video difundido hace un mes en las redes sociales mostraba a los yihadistas del EI destrozando el sitio arqueológico iraquí de Nimrud, joya del imperio asirio fundado en el siglo XIII, y antes, habían atacado Hatra, ciudad de dos mil años de antigüedad, y el museo de Mosul, en el norte de Irak.

En Siria, los combatientes extremistas han destruido el patrimonio de Raqa, Mari, Dura Europos, Apamea, Ajaja (noreste) y Hamam Turkoman, cerca de Raqa. "Los pillajes y la destrucción de sitios arqueológicos han alcanzado una escala sin precedentes" este año, alertaba el miércoles la directora general de la Unesco, Irina Bokova en una conferencia en El Cairo.

Abdulkarim, sin embargo, aseguró no haber recibido ninguna llamada o invitación a la conferencia. "Pese a lo que ocurre aquí en Palmira, la Unesco guarda silencio", lamentó. En el resto de Siria, 39 personas murieron el miércoles durante los bombardeos del ejército en tres localidades rebeldes en el sur de la provincia de Alepo, según el OSDH.

Por otra parte, en una grabación sonora difundida hoy en sitios yihadistas, el jefe del grupo Estado Islámico (EI), Abu Bakr Al Baghdadi, exhortó a los musulmanes a "inmigrar" al "califato" que proclamó en territorio sirio e iraquí.

De confirmarse la autenticidad del mensaje, se trataría de la primera grabación del jefe del grupo yihadista en seis meses, después de que informaciones de prensa aseguraran que había resultado seriamente herido en un ataque.

La voz que lee el texto durante una media hora parece ser la misma de grabaciones anteriores atribuidas al jefe del EI, la última en noviembre pasado. El diario británico The Guardian había afirmado el 21 de abril pasado que Baghdadi había sido "gravemente herido" el 18 de marzo en el oeste de Irak, durante un ataque de la coalición aérea contra el EI, liderada por Estados Unidos.

La grabación parece reciente, y en la misma Baghdadi menciona la intervención saudí en Yemen lanzada el 26 de marzo para frenar el avance de los rebeldes chiitas.