La reina Isabel visita el Vaticano tras 14 años y conoce al Papa

La monarca llegó con un retraso de 23 minutos a su cita con Bergoglio; argumentó que el almuerzo con el presidente era “muy agradable”.
Se ha reunido con tres pontífices.
Se ha reunido con tres pontífices. (EFE)

Ciudad del Vaticano

La reina Isabel II visitó Roma tras 14 años, un viaje en el que almorzó con el presidente italiano, Giorgio Napolitano, y en el que conoció al papa Francisco.

La soberana británica llegó con su marido, el duque de Edimburgo, para almorzar con Napolitano.

Después se dirigieron al Vaticano, lugar que no visitaban desde 2000, cuando Isabel II, cabeza de la Iglesia anglicana, se reunió con el papa Juan Pablo II.

La pareja llegó a la sede papal con 23 minutos de retraso, por lo que la reina se disculpó ante Bergoglio asegurando que estaban manteniendo “un almuerzo muy agradable con el presidente”.

El pontífice los recibió dándoles la bienvenida en inglés  para después preceder al clásico intercambio de regalos que se produjo en la oficina del Papa en el aula Pablo VI.

Bergoglio le entregó a la reina un regalo para su bisnieto, Jorge, hijo de Guillermo y Catalina, duques de
Cambridge, quien cumplirá su primer año el próximo julio.

El regalo, que fue presentado por el Papa con un “es para el nieto”, consistió en una esfera de lapislázuli que representa al mundo y, sobre ella, una cruz de plata que representa la fe que prima sobre todas las cosas.

La esfera estaba apoyada sobre un disco de plata con la inscripción: “A su alteza real, el príncipe Jorge de Cambridge”.

A Isabel II, Bergoglio le regaló un facsímil de un documento conservado en el Vaticano y con el que el papa Inocencio XI introdujo en 1679 el culto de san Eduardo, El Confesor, rey de Inglaterra entre el año 1043 y 1066, antepasado de la monarca y fundador de la abadía londinense de Westminster, donde permanece enterrado.

Al duque de Edimburgo, quien dijo conocer bien la historia de san Eduardo, le entregó un tríptico con las monedas de su pontificado.

Por su parte, la soberana del Reino Unido hizo entrega a Francisco de un cesto de grandes dimensiones que contenía productos ingleses, como una botella de zumo de manzana, un tarro de miel recolectada en el palacio de Buckingham y una botella de whisky.

Este último, que suscitó la sorpresa del pontífice, un gesto al que la reina respondió explicando que el whisky había sido destilado en el castillo escocés de Balmoral.

Además, ambos dieron al Papa dos fotografías de ellos enmarcadas.

Tras el intercambio de presentes, el pontífice, la monarca británica y su esposo, acompañados por un intérprete, accedieron a la sala del Aula Pablo VI para celebrar una reunión a puerta cerrada que estaba prevista que durase 30 minutos.

Sin embargo, el encuentro no llegó a los veinte minutos de duración y la reina salió sonriente de su primera reunión con el pontífice.

Tras el encuentro, la reina y el duque salieron del Vaticano, con su comitiva de cinco vehículos, por el Arco de las Campanas.

Más tarde ambos despegaban del aeropuerto romano para emprender su regreso a su país, después de cinco horas en la capital italiana.

Desde la coronación de Isabel II, el 2 de junio de 1953, la soberana británica se ha reunido con tres pontífices, en la última ocasión en 2010, cuando Benedicto XVI visitó Reino Unido.

La reina ha viajado oficialmente al Vaticano en otras tres ocasiones: en 1961 se reunió con Juan XXIII, y en 1980 y 2000 mantuvo encuentros con Juan Pablo II.

Antes de su coronación, cuando todavía era princesa, visitó por primera vez el Vaticano, en 1951, cuando se reunió con Pío XII.