Irlanda festeja el “sí” al matrimonio gay

“Nos convierte en un faro, una luz para el mundo en libertad e igualdad”: ministro de gobierno.
Apenas 22 años después de haberse despenalizado la homosexualidad en Irlanda, fueron aprobadas las uniones entre personas del mismo sexo.
Apenas 22 años después de haberse despenalizado la homosexualidad en Irlanda, fueron aprobadas las uniones entre personas del mismo sexo. (AP)

Dublín

Una abrumadora mayoría de irlandeses respaldó la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, por lo que la República de Irlanda se convertirá en el primer país del mundo donde la medida es aprobada en referendo.

“Somos el primer país en el mundo que consagra la igualdad del matrimonio en nuestra Constitución, y en hacerlo por mandato popular. Eso nos convierte en un faro, una luz para el resto del mundo en libertad e igualdad. Es un día de gran orgullo para ser irlandés”, dijo el ministro de gobierno Leo Varadkar, declarado homosexual.

Los centros de votación informaron de mayorías de “sí”, incluso en zonas rurales.

Los resultados sobre el referendo que se realizó en Irlanda refieren una gran victoria del “sí”, con 62 por ciento de votos, y una participación sin precedentes en una consulta popular en el país, 60.52 por ciento.

La escrutadora nacional, Riona Ni Fhlanghaile, informó que un total de un millón 949 mil 725 irlandeses emitieron su voto, de los cuales un millón 935 mil 907 fueron declarados válidos.

Precisó que un millón 201 mil 607 personas votaron por el “sí” y 734 mil 300 por el “no”, una diferencia de 467 mil 307 votos.

Los resultados del referendo, que se realizó 22 años después de que el país despenalizó los actos homosexuales, fueron recibidos por cientos de irlandeses en el patio superior del Castillo de Dublín con un ambiente festivo.

Este voto afirmativo en Irlanda marca otro hito importante en la historia del país, de un Estado dominado por la Iglesia católica a una sociedad más liberal, secular.

El matrimonio entre personas del mismo sexo es legal solo en 20 países.

Los partidarios del “no” atribuyeron el éxito de sus rivales a una campaña creativa y emotiva que aprovechó el poder de las redes sociales para movilizar a los jóvenes, muchos de los cuales votaron por primera vez.