Irlanda investigará casas de monjas por fosa con cuerpos de niños

El gobierno de dicho país anunció la pesquisa debido al hallazgo de 800 esqueletos de niños en una fosa de un convento.

Dublín

El gobierno irlandés anunció hoy una investigación oficial sobre las casas de acogida dirigidas por órdenes religiosas en el siglo XX, tras el hallazgo de 800 esqueletos de niños en una fosa cercana a un convento en Tuam.

Al anunciar hoy una comisión de investigación sobre las condiciones de esos centros, el ministro de Asuntos del Menor, Charlie Flanagan, se mostró confiado en que sus conclusiones servirán para "esclarecer otro oscuro período de la historia de Irlanda".

Flanagan explicó que las pesquisas tratarán de arrojar luz sobre los altos índices de mortalidad infantil registrados en esas instituciones el pasado siglo, las prácticas de enterramientos de los fallecidos, sus políticas de adopciones y ciertos programas de vacunación experimental.

El ministro estimó que unas 35.000 madres solteras pasaron por alguno de los diez centros de acogida gestionados por órdenes de hermanas católicas desde la creación del Estado irlandés en 1922 y los años sesenta.

Este asunto ha vuelto a conmocionar a la sociedad irlandesa justo cuando la Iglesia católica, que todavía conserva mucho poder en Irlanda, estaba dando pasos importantes para dejar atrás los escándalos del pasado.

La Iglesia ha reconocido el daño causado por los abusos psíquicos y sexuales cometidos por sacerdotes contra menores, maltrato que fue posible durante el siglo pasado por la política de ocultación y protección por parte de sus superiores.

El pasado año, otra investigación oficial reveló el comportamiento de las monjas católicas en las llamadas "Lavanderías de la Madgalena", donde entre 1922 y 1996 miles de internas trabajaron en un régimen de semiesclavitud y abusos.

Entre los motivos que llevaban a la reclusión de las mujeres, un estremecedor informe oficial citó "abusos familiares" y "actitudes inmorales", las cuales implicaban en ocasiones embarazos fuera del matrimonio.

Algunas de esas mujeres, consideradas "inmorales" por la sociedad de la época, acabaron en casas de acogida como la regentada entre 1926 y 1961 por las Hermanas del Buen Socorro en Tuam, en el condado irlandés de Galway (oeste de Irlanda).

La nueva polémica saltó cuando un estudio de la historiadora Catherine Corless descubrió certificados de defunción que indican que casi 800 niños yacen en el espacio que ocupaba un tanque séptico del edificio de ese convento conocido como "El Hogar".

Según esa experta, la mortalidad infantil en esos lugares llegó a ser de entre el 30 y el 50 por ciento durante las décadas de 1930 y 1940 como consecuencia de las duras condiciones de vida y la negligencia de las religiosas.

Ante las sospechas de que puede haber más casos como este, las pesquisas de la comisión anunciada se extenderán a otras instituciones de monjas del país y no se descarta la participación de la Policía irlandesa (Garda) si se hallan indicios de que se cometieron delitos.

"Creo que lo de Tuam no debe ser visto como un caso aislado porque durante el pasado siglo tuvimos casas para madres y bebés en todo el país", indicó hoy Flanagan, quien espera que la investigación comience a finales de este mes.

Además de la fosa de Tuam, existen otros tres centros de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, ya inactivos, que tienen en sus dominios las llamadas "parcelas de ángeles", donde se cree que podrían estar enterrados unos 3.200 niños.

En torno a una de esas casas de acogida gira el argumento de la película "Philomena", que recibió cuatro candidaturas a los Oscar este año y que relata los esfuerzos de Philomena Lee para encontrar a su hijo, dado en adopción sin su permiso a una familia estadounidense.

Según la cinta y el libro en el que está basada, Lee se topó con los intentos de las monjas por entorpecer su búsqueda, dejando entrever que quemaron todos los registros y que obtuvieron beneficios económicos por las adopciones.

Otro aspecto siniestro de este caso es el programa de vacunación experimental desarrollado por científicos entre 1960 y 1961 con 58 niños internados en tres centros de acogida.

Cuando el asunto comenzó a ser analizado dentro de las investigaciones sobre abusos sexuales, la Justicia irlandesa ordenó en 2003 detener las pesquisas sobre esas pruebas médicas a petición de los científicos implicados, que arguyeron que su reputación se vería dañada si salían a la luz.