Iraníes, de nuevo solidarios con el pueblo palestino

El pueblo manifiesta su empatía con los habitantes de Gaza, mientras el gobierno toma distancia del grupo Hamás.
En más de 15 días han muerto al menos 800 musulmanes.
En más de 15 días han muerto al menos 800 musulmanes. (Finbarr O Reilly/Reuters)

Teherán

Cuatro niños joviales, pintados en blanco y negro, atacados por un misil marcado con una estrella de David están pintados en un muro de Teherán. Un semicírculo en blanco rodea la cabeza del obús, dando la idea de que el artista que imaginó la obra deseaba así proteger a los pequeños. En otra parte de la capital iraní, sobre la larga avenida Vali Asr, fue pintado en el suelo el eslogan “Stop bombing” (“dejen de bombardear”). Encima, un triángulo de señalización para el cruce protege a los niños.

Tales son algunos grafitis en apoyo a Gaza que florecen y se multiplican en el espacio público de Teherán desde el inicio de la operación militar israelí, Marco protector, el 8 de julio. Los artistas de estas obras no tienen, en su mayoría, demasiada afinidad con las autoridades. Estas últimas, siempre se mostraron como el último defensor del pueblo palestino y las declaraciones del ex presidente Mahmud Ahmadineyad (2005-2013) contra Israel y su apoyo a Palestina le valieron una gran popularidad en el mundo árabe.

El nacimiento de esta ola de solidaridad entre los iraníes, que, por oposición al sistema político de la República Islámica, se negaban en el pasado a cualquier simparía con Palestina, es tanto más sorprendente ya que, contrario a las precedentes operaciones militares israelíes, muy pocos eventos oficiales fueron organizados hasta ahora en Irán. En noviembre de 2012 por ejemplo, durante la operación Pilar defensivo, el Consejo de Coordinación de la Propaganda Islámica anunció manifestaciones en 700 ciudades de Irán.

Esta “quasi inacción” del gobierno iraní puede explicarse por el congelamiento de los lazos que reina desde hace casi tres años entre Hamás e Irán a propósito de la crisis en Siria. ¿Cómo explicar así este giro en la opinión de los iraníes que, durante las manifestaciones masivas —conocidas como “movimiento verde”— que siguieron a la controversial reelección de Ahmadineyad, en junio de 2009, clamaban: “Ni Gaza, ni Líbano, que mi vida sea dada en sacrificio por Irán”?

Uno de los más célebres grafiteros iraníes, que prefiere guardar el anonimato, tiene una explicación. En 2012, él fue calificado de “traidor” y de “lamebotas” cuando publicó en su página de Facebook la foto de su dibujo en un muro de la avenida Vali Asr, en solidaridad con el pueblo palestino, escribiendo en árabe y en rojo “Gaza”. Encima de la inscripción caían gotas de sangre.

El 13 de julio de 2014, él volvió a subir la imagen en Facebook. “En 2012, el odio de la gente respecto del movimiento, a causa de la represión del movimiento verde hizo que apoyar Gaza se volviera un tema tabú”, recuerda. “Incluso la menor alusión a Palestina, defendida entonces por el gobierno [de Ahmadineyad] provoca reacciones negativas y acusaciones de lazos de complicidad con el Estado.”

De creerle al artista, gracias a la elección en Irán del presidente moderado Hassan Rohani, en 2013, las presiones y la represión contra los iraníes disminuyeron, lo que les permitió volver a expresar “el amor y solidaridad por el otro. “La masacre es imperdonable”, escribe el artista en alusión a la ofensiva militar de Israel en Gaza.