Irán quiere negociaciones sobre Yemen supervisadas por la ONU

El canciller iraní reclamó en Nueva York un "diálogo sin condiciones previas", mientras los bombardeos al aeropuerto de Saná frenan la llegada de la ayuda internacional.
Seguidores del presidente yemení exilado Abedrabo Mansur Hadi bloquean una carretera en Al Mansura, al este de Adén
Seguidores del presidente yemení exilado Abedrabo Mansur Hadi bloquean una carretera en Al Mansura, al este de Adén (AFP)

Nueva York, Saná

El ministro iraní de Relaciones Exteriores se pronunció hoy a favor de iniciar negociaciones de paz entre yemenitas supervisadas por las Naciones Unidas para poner fin al conflicto que ya dejó centenares de víctimas desde fines de marzo. "Todas las partes en Yemen deberían comprometerse a un diálogo sin condiciones previas", declaró Mohamad Javad Zarif, durante una intervención en la Universidad de Nueva York.

No obstante, opinó que ese diálogo no podría tener lugar en los Emiratos Arabes Unidos, "ya que lamentablemente los Emiratos están implicados en el conflicto". Esas negociaciones "deberían desarrollarse en un lugar que no esté implicado en el conflicto", subrayó. Una coalición árabe sunita encabezada por Arabia Saudita bombardea desde el 26 de marzo a rebeldes chiítas hutíes, armados, según Riad, por Irán.

Zarif opinó asimismo que el diálogo debería desarrollarse bajo la égida de la ONU, a imagen de la conferencia de Bonn, que en su momento permitió formar un gobierno en Afganistán tras la caída del régimen de los talibanes en 2001. Según Naciones Unidas, el conflicto ya dejó más de mil muertos desde finales de marzo.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, que el lunes pasado se reunió en Nueva York con Zarif, había dicho que el futuro de Yemen no debe decidirse por "partes externas ni intermediarios", en referencia a Irán. Estados Unidos apoya la coalición árabe contra los rebeldes hutíes.

Kerry también evocó este miércoles el tema, cuando se reunió con su homóloga europea Federica Mogherini. "Hablaron de la necesidad, lo más rápido posible, de pasar a un diálogo político" entre los yemeníes, comentó la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, sin mencionar qué forma podría tomar ese proceso.

Bombardeos en Saná

De otra parte, los bombardeos aéreos realizados ayer por la coalición árabe contra el aeropuerto de Saná han obligado a suspender la llegada de ayuda humanitaria por vía aérea y el regreso de ciudadanos yemeníes bloqueados en otros países, informó hoy el presidente de la Aviación Civil yemení, Hamed Farach.

"El bombardeo de la coalición ha tenido consecuencias catastróficas para las operaciones humanitarias y para el regreso de las personas bloqueadas", dijo el presidente de la Aviación Civil, controlada por los rebeldes hutíes. Ante el temor a los ataques, el aeródromo de la ciudad de Al Hudeida (oeste) se había establecido como aeropuerto alternativo, pero también fue bombardeado.

Las autoridades aeroportuarias han comenzado a reparar los daños de los bombardeos para poder restablecer el tráfico aéreo, agregó Farach. Antes de los últimos bombardeos se había anunciado el establecimiento de dos vuelos diarios para permitir el regreso de los ciudadanos yemeníes que se encuentran en Egipto y Jordania.

Las autoridades yemeníes afirman que solo en Egipto hay 5.000 y que la mayoría de ellos había acudido a El Cairo para recibir tratamiento médico. Ayer, la coalición árabe, liderada por Arabia Saudí, lanzó siete ataques contra el aeropuerto internacional de Saná, uno de los cuales provocó el incendio de un avión de civiles que estaba vacío.

Una fuente hutí dijo a Efe que el bombardeo se debió a la determinación de un avión iraní de aterrizar en el aeropuerto, a pesar de las advertencias de la coalición. Además, agregó que la coalición lanzó cuatro ataques en el aeropuerto de Al Hudeida.

El pasado 21 de abril, la coalición árabe, encabezada por Arabia Saudí, dio por finalizada la operación "Tormenta de Firmeza", que consistió en bombardeos durante casi un mes contra posiciones de los rebeldes hutíes en el Yemen.

Ese mismo día, la alianza anunció una nueva operación bautizada como "Devolución de la Esperanza", que comenzó un día después, y que tiene como objetivo reconstruir el Yemen.

Sin embargo, desde entonces la coalición árabe ha seguido bombardeando ciertas zonas del país donde están presentes los milicianos chiítas, al tiempo que continúan los combates entre los bandos rivales, principalmente en las provincias del sur.

Ante la justicia

De otra parte, la Fiscalía General yemení, controlada por los rebeldes hutíes, ha llevado ante la justicia a 39 políticos, periodistas y clérigos opositores acusados de traición, entre ellos el premio Nobel de la Paz Tawakul Karman, informó hoy la agencia oficial yemení Saba.

La decisión de la Fiscalía se produjo después de que el denominado Centro Jurídico de los Derechos y el Desarrollo, que depende también de los rebeldes hutíes, presentara una denuncia contra estos opositores, acusados de "atentar contra la independencia de la república yemení, su unidad y su integridad territorial".

La lista de los acusados incluye a varios periodistas que viven en El Cairo, Riad y Estambul desde que las milicias hutíes tomaron el control de la capital, Saná, el pasado mes de septiembre, añadió la agencia, que también está bajo dominio del grupo chiíta. Esos reporteros son conocidos por sus críticas hacia los rebeldes hutíes en los medios de comunicación.

Los corresponsales de la cadena saudí Al Arabiya, Hamud Mansur, y del canal catarí Al Yazira, Ahmed al Shalafi, también figuran entre los acusados. Además de Karman, se encuentran en la lista el destacado clérigo sunita Abdelamayid al Zandani y el comandante de la Primera Brigada Blindada, el general Ali Mohsen al Ahmar.

Esos tres acusados también huyeron de Saná después de que fuera controlada por los rebeldes. También figura en la relación de nombres el dirigente del Partido de la Reforma, brazo político de los Hermanos Musulmanes y adversario de los hutíes, Hamid al Ahmar.

Asimismo, la Fiscalía ha acusado al destacado jeque tribal y parlamentario Mohamed Bayi al Shaif y a los ex ministros de Electricidad, Saleh Samia, y Turismo, Mohamed al Iriani, además de al delegado del Yemen ante la ONU, Jaled al Yamani.

El Yemen vive desde hace meses una situación de caos, agravada por los bombardeos de la coalición árabe liderada por Riad contra las posiciones hutíes. Tras casi cuatro semanas de ataques, el pasado 21 de abril la alianza anunció el fin de la operación, aunque desde entonces ha seguido bombardeando objetivos de los rebeldes chiítas.

Ese mismo día, el portavoz de la alianza, el saudí Ahmed al Asiri, anunció la segunda fase de sus operaciones en el Yemen, bautizada como "Devolución de la Esperanza" y centrada, supuestamente, en la reconstrucción del país.