Irán y Arabia Saudí se acusan de desestabilizar Yemen

Mientras la coalición árabe intensifica sus bombardeos aéreos, la amenaza de una grave crisis humanitaria se cierne sobre el país árabe, donde al menos 62 niños murieron en combates la última semana.
Seguidoras del movimiento chiita de los hutíes protestan contra los bombardeos aéreos de la coalición árabe en Saná, Yemen
Seguidoras del movimiento chiita de los hutíes protestan contra los bombardeos aéreos de la coalición árabe en Saná, Yemen (EFE)

Saná

Una crisis humanitaria de gran magnitud se perfilaba este miércoles en Yemen, país que Irán y Arabia se acusan mutuamente de querer desestabilizar y donde la coalición árabe liderada por Riad intensificó sus bombardeos aéreos.

Al menos 62 niños murieron y otros 30 fueron heridos en combates en Yemen en la última semana, informó el martes el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef). "Los combates afectaron severamente a los servicios sanitarios más rudimentarios", añadió. El alto comisario de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Husein, declaró que teme un "colapso total" de Yemen.

Saná sufrió la noche del lunes al martes los bombardeos "más violentos" desde el inicio, el 26 de marzo, de los ataques de la coalición árabe liderada por Arabia Saudita contra los rebeldes chiitas hutíes proiraníes en Yemen. El tono subió entre Riad y Teherán mientras todas las miradas estaban atentas a Lausana y las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

El ministro saudí de Relaciones Exteriores, príncipe Saud al Faisal, denunció nuevamente este martes el "apoyo" de Irán a los rebeldes chiitas que "desestabilizaron" Yemen. "No somos guerreros pero si hacen sonar los tambores de guerra, estamos listos", dijo el ministro.

"El fuego de la guerra"

Irán a su vez advirtió de que "el ataque saudí" en Yemen puede poner en peligro todo Oriente Medio y pidió "el cese inmediato" de las operaciones militares. "El fuego de la guerra" arrastrará a "toda la región a jugar con fuego", declaró el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Hosein Amir Abdola.

Irán anunció el envío a Yemen de una ayuda compuesta por "19 toneladas de medicinas y material sanitario, productos vitales y dos toneladas de alimentos". Varios países árabes acusan a Teherán de querer aumentar su influencia en Oriente Medio con su apoyo a los hutíes.

El presidente egipcio, Abdel Fattah Al Sisi, instó la noche del martes a los rebeldes chiitas a "dar marcha atrás" y abandonar las zonas que controlan en Yemen. Al Sisi afirmó que su país se ha sumado a la coalición contra ellos con el fin de preservar la "seguridad en el Golfo".

En una cumbre celebrada en El Cairo unos días atrás, los estadistas árabes decidieron continuar la campaña aérea en Yemen hasta la rendición de los rebeldes hutíes que controlan la capital y avanzan hacia la segunda ciudad del país, Adén, en el sur.

Después de entrar en Saná en septiembre, los hutíes conquistaron regiones en el centro, oeste y sur del país hasta amenazar Adén, la segunda ciudad yemení, lo que supuso el inicio de los bombardeos. La ONU evacuó a sus últimos empleados extranjeros de Yemen e instaló a su emisario Jamal Benomar en Jordania, según un portavoz.

Las incursiones de una extrema violencia se concentraron la noche del lunes al martes contra posiciones de la Guardia Republicana, cuerpo del ejército que permanece fiel al ex presidente Salé.

El objetivo primordial de la coalición, que comprende nueve países árabes, es debilitar las infraestructuras militares de los hutíes y sus aliados. El portavoz de la coalición descartó "por el momento" una intervención terrestre, que los expertos consideran indispensable.

"Por el momento una intervención no es necesaria", dijo Ahmed Asiri, portavoz saudí de la coalición, aunque advirtió de que en cualquier momento puede "surgir" esa necesidad.

Asiri admitió implícitamente la responsabilidad de la coalición en un bombardeo que causó 40 muertos el lunes en el campo de desplazados de Al Mazrak, noroeste de Yemen.

"Los daños colaterales son posibles", deploró también Asiri después de que Amnistía Internacional denunciara que al menos seis civiles figuraban entre las catorce personas quemadas vivas el martes en un ataque de la coalición contra un objetivo huti en la provincia central de Ibb.

Ayuda médica bloqueada

La Unión Europea se declaró "extremadamente preocupada" por el "impacto de los combates en Yemen" y señaló que las informaciones sobre víctimas civiles "son alarmantes". La ONU denunció un ataque contra tres hospitales en Dalé (sur) por la 33ª división blindada, favorable al ex presidente Salé, y por hutíes.

El cuartel general de la 33ª división sufrió el martes un ataque aéreo de la coalición que dejó 32 soldados muertos, afirmó a la AFP una fuente médica. En Adén, diez personas murieron por disparos rebeldes, según una fuente médica.

Médicos sin Fronteras (MSF) anunció que "atendió a más de 550 heridos desde el 19 de marzo tras los choques en Aden, Lahej y otras regiones del sur". El Comité Internacional de la Cruz Roja indicó el martes que no obtuvo garantías de seguridad para que aterrizara en Yemen un avión cargado de material médico. La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) recomienda a las aerolíneas que eviten sobrevolar Yemen.