Ejército iraquí incapaz de hacer frente a EI: Dempsey

El jefe del Estado Mayor Conjunto, Martin Dempsey, aseguró que el ejército iraquí no está listo para enfrentar al Estado Islámico y señaló que podría ser necesario enviar tropas a Irak.
El ejército iraquí necesita entrenamiento en inteligencia, vigilancia aérea y poderío aéreo, señalo Martin Dempsey, máximo comandante militar de Estados Unidos.
El ejército iraquí necesita entrenamiento en inteligencia, vigilancia aérea y poderío aéreo, señalo Martin Dempsey, máximo comandante militar de Estados Unidos. (Reuters)

París, Francia

Aproximadamente la mitad del ejército iraquí es incapaz de colaborar efectivamente con Estados Unidos para revertir las conquistas territoriales del grupo extremista Estado Islámico en el norte y el oeste de Irak, y la otra mitad necesita ser parcialmente reconstruida con entrenamiento y equipo adicional estadounidenses, dijo el máximo comandante militar norteamericano.

El general Martin Dempsey, jefe del estado mayor conjunto de las fuerzas armadas y es comandante de los programas estadounidenses de entrenamiento militar en Irak, dijo que una renovada gestión de entrenamiento pudiera revivir el asunto de conseguir inmunidad legal de enjuiciamiento en Irak para las tropas estadounidenses que entrenen a los iraquíes. El gobierno iraquí previo se negó a conceder esa inmunidad para militares que pudiesen quedarse como entrenadores tras el fin de la misión estadounidense en el país en diciembre del 2011.

"Muy probablemente va a haber una discusión con el nuevo gobierno iraquí, como la hubo con el previo, sobre si necesitamos "que los legisladores iraquíes aprueben nuevo entrenamiento estadounidense, dijo. No describió la magnitud del entrenamiento, pero dijo que sería limitado y que creía que Irak iba a respaldarlo.

"Se trata de entrenarles en localidades protegidas y entonces facilitarles" con capacidades estadounidenses como inteligencia, vigilancia aérea y poderío aéreo, además de asesores, para que puedan pelear la guerra requerida para expulsar a los extremistas de regreso a Siria, dijo. Dempsey habló con un pequeño grupo de reporteros que viajaban con él a París para una reunión con su contraparte francés para discutir los conflictos en Irak y Siria.

El fortalecimiento de las fuerzas armadas iraquíes es un elemento de una campaña multifacética sobre la que se reportará al presidente Barack Obama en Tampa, Florida, cuando el mandatario se reunirá con el general Lloyd Austin, jefe del Comando Central estadounidense, que maneja las operaciones y relaciones militares norteamericanas en el Oriente Medio.

Un plan del Pentágono para entrenar a rebeldes sirios es otra parte, más controversial, de la campaña, que incluye además posibles ataques aéreos en Siria, la formación de una coalición internacional para combatir al Estado Islámico y esfuerzos para cortar financiamiento y flujo de combatientes extranjeros al Estado Islámico.

Una vez Obama apruebe el plan, la porción relacionada con Irak deberá ser adaptada, en consulta con el gobierno iraquí, para ajustarse a las prioridades de los iraquíes, dijo Dempsey.

El martes, Dempsey dijo que la participación de fuerzas terrestres de Estados Unidos podría ser necesaria para combatir a las fuerzas del Estado Islámico si fracasa la actual estrategia del presidente, en momentos en que el Congreso debe examinar el plan del mandatario para ampliar los ataques aéreos y adiestrar a los rebeldes sirios.

Un portavoz de la Casa Blanca dijo de inmediato que el presidente "no" enviará fuerzas de combate, aunque el general Dempsey aseguró que Obama le había dicho personalmente que habría un regreso a la región "tras un estudio particularizado de la situación" si hay un cambio en la coyuntura militar.

"Para ser claros, si llegamos a un punto en el que creo que nuestros asesores deben acompañar a los efectivos iraquíes en los ataques contra objetivos específicos del EIIL, eso será lo que yo recomiende al mandatario", declaró Dempsey ante la Comisión de Servicios Armados del Senado.