Investigan ataque a muestra sobre Mahoma en Texas

Elton Simpson, de 31 años, y con antecedentes de una posible simpatía hacia el yihadismo, y Nadir Soofi, de 34, que compartían apartamento, protagonizaron el ataque al edificio donde se realizaba ...
Un miembro del FBI examina la escena del tiroteo ante el Curtis Culwell Center en Garland
Un miembro del FBI examina la escena del tiroteo ante el Curtis Culwell Center en Garland (AFP)

Garland

Al menos uno de los dos hombres abatidos el domingo tras disparar en las afueras de un edificio donde se realizaba un concurso de caricaturas del profeta Mahoma en Texas, había sido investigado por el FBI para intentar determinar si tenía nexos con grupos yihadistas.

Los dos hombres, que aparentemente compartían una vivienda, atacaron con fusiles de asalto el edificio donde se realizaba la exposición, un evento organizado por la asociación American Freedom Defense Initiative (AFDI), una entidad consideraba abiertamente anti islámica.

Aunque las autoridades se niegan a divulgar nombres de forma oficial, la prensa local coincidió en afirmar hoy que los atacantes fueron identificados como Elton Simpson, de 31 años, y Nadir Soofi, de 34.

Hace cinco años, Simpson había sido condenado a tres años de libertad condicional por haber mentido al FBI sobre la motivación de un supuesto viaje de estudios a África, aunque las autoridades sospechaban que estaba relacionado con su intención de sumarse a una red islamista de Somalia. En ese momento, la justicia de Phoenix, Arizona, consideró que no había pruebas sólidas en su contra y optó por dejarlo en libertad vigilada.

Además, el FBI y el Departamento de Policía de Phoenix abrieron hace meses otra investigación contra Simpson por la simpatía que expresaba hacia el Estado Islámico (EI) en las redes sociales.

Según un perfil de Soofi en las redes sociales, en 1998 se graduó en la Universidad Internacional de Islamabad y luego se mudó a Salt Lake City (EU) para seguir con sus estudios universitarios antes de trasladarse a Phoenix, donde vivía en el mismo complejo de apartamentos que Simpson, aunque no aparece su nacionalidad.

El presidente del Centro Islámico de Phoenix, Usama Shami, explicó hoy que los dos hombres habían asistido a la mezquita en el pasado, pero que ya hacía algún tiempo que no iban. Según Shami, Simpson era un converso al islam y explicó que no mostraba señales de politización, sino que sus dudas "eran bastante básicas y religiosas".

El padre de Simpson, Dunston Simpson, lamentó hoy, en declaraciones a la cadena ABC, que su hijo "tomara una mala decisión". "Somos estadounidenses -agregó- y creemos en Estados Unidos".

La Casa Blanca reaccionó hoy al ataque a través de su portavoz, Josh Earnest, quien subrayó que "ningún acto de expresión, incluso si es ofensivo, justifica un acto de violencia". También condenó el ataque el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien defendió que "las ideas solo deben defenderse a través del debate democrático y el diálogo".

Simpson y Soofi llegaron a las 18:50 hora local (23:50 hora GMT) del domingo a un aparcamiento cercano al centro donde se exhibía la muestra, que contaba con un dispositivo especial formado por agentes de la fuerza pública y de seguridad privada.

Entonces salieron de su vehículo armados con rifles de asalto y chalecos antibalas, hirieron en el tobillo a un miembro de la seguridad privada y dispararon contra un agente de la Policía de Garland, que repelió el ataque y logró abatir a los dos. El agente herido fue hospitalizado y dado de alta horas más tarde.

"Creemos que su estrategia era llegar al interior del centro de eventos", explicó hoy el portavoz del departamento de Policía de Garland, Joe Harn, en referencia al Centro Curtis Culwell, donde había cerca de 200 de personas.

Los equipos de desactivación de explosivos registraron durante horas el vehículo con el que los dos asaltantes llegaron al evento en busca de una bomba, pero tan solo encontraron más munición para los rifles de asalto y equipaje.

Las autoridades investigan una cuenta de Twitter que podría pertenecer a Simpson y en la que escribió, media hora antes del asalto: "Que Alá nos acepte como muyahidines", con la etiqueta "#TexasAttack" ("TexasAtaque").

Pese a eso, fuentes del FBI citadas por el diario The Washington Post aseguraron que los atacantes "no estaban directamente vinculados con ningún grupo terrorista de ámbito internacional".

El evento de Garland estaba auspiciado por el grupo Iniciativa Estadunidense en Defensa de la Libertad, que también usa el nombre "Detengan la islamización de Estados Unidos", y que ofrecía un premio de diez mil dólares a la caricatura ganadora.

"No será una investigación rápida"

Un portavoz de la policía de Garland, Joe Harn, dijo que los dos hombres fuertemente armados "obviamente estaban allí para hacer disparos sobre personas", pero fueron abatidos por un agente que participaba de la custodia del local.

"Seguiremos investigando. Esta no será una investigación rápida. Tenemos sospechosos. Seguimos observando redes sociales y juntando inteligencia para estar seguros que no hay nuevas amenazas", comentó. Por el momento "no conocemos las intenciones (de los ataques), más allá de que estaban dispuestos a usar sus armas y disparar contra la policía", añadió.

En el intercambio de disparos, un agente resultó herido en una pierna, dijo. Ante una consulta de la prensa sobre si las autoridades consideraban que se trató de un "ataque terrorista" se limitó a responder que "seguramente vamos a considerarlo, no lo hemos descartado".

Harn dijo que la policía tenía conocimiento de mensajes que fueron divulgados por redes sociales antes del ataque. "No sabemos si estas personas (los atacantes) colocaron los mensajes. Es una de las cosas que estamos investigando", comentó.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, dijo que los investigadores estaban concentrados en "los lazos de los asaltantes con actividades terroristas organizadas". En tanto, el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, apuntó "no hay ninguna forma de expresión, por más que sea ofensiva, que justifique un acto de violencia".

La organización SITE, que monitorea las comunicaciones de combatientes y grupos yihadistas, indicó que un hombre reivindicó el ataque en una cuenta de Twitter relacionada con el Estado Islámico (EI), señalando que había sido cometido por simpatizantes de esa agrupación radical.

"Dos de nuestros hermanos acaban de abrir fuego" contra la exposición artística en Texas, escribe en una serie de tuits con fecha del 3 de mayo, un hombre que se identifica como Abu Husain Al Britani, y que según SITE es el nombre de combate del yihadista británico del EI Junaid Husain.

Una cuenta de Twitter que podría haber sido utilizada por uno de los atacantes parecía hacer referencia al ataque antes de que ocurriera. La cuenta fue suspendida después por Twitter. La asociación American Freedom Defense Initiative (AFDI), organizadora del concurso de caricaturas, había invitado a participar como orador al líder ultra derechista holandés Geert Wilders.

AFDI es considerada una organización abiertamente anti islámica, y su presidente, Pamela Geller, es también titular del movimiento "Paren la islamización de América".

"No se puede comparar"

"No se puede hacer de ninguna manera una comparación" entre este ataque y el cometido por yihadistas contra la revista francesa Charlie Hebdo en París, en enero pasado, en el que murieron doce personas, entre ellas varios dibujantes, dijo Jean-Baptiste Thoret, crítico de cine de la revista.

"En Texas ustedes tienen un movimiento antiislamista y el problema de Charlie Hebdo no es para nada el mismo. Se trataba (para la revista francesa) de criticar todo tipo de religiones, sin mencionar a personas en particular. Realmente, no tiene nada que ver", insistió Thoret, en inglés, durante el programa de informaciones Charlie Rose en Estados Unidos.

"Nosotros no organizamos concursos. Sólo hacemos nuestro trabajo. Nosotros comentamos la información. Cuando Mahoma marca la información, dibujamos a Mahoma, y sino no. Combatimos el racismo y no tenemos nada que ver con esa gente", declaró a su vez Gérard Biard, redactor en jefe del semanario, según la transcripción de la entrevista, que debe ser difundida la noche del lunes.