Investigación anticorrupción salpica la campaña independentista en Cataluña

La policía española registró la sede en Barcelona del partido nacionalista conservador en el gobierno catalán y una fundación suya a traves de las cuales sospechan que cobraban comisiones ilegales ...
Policías españoles llegan a la fundación de CDC en Barcelona con archiveros preparados para incautarse documentos
Policías españoles llegan a la fundación de CDC en Barcelona con archiveros preparados para incautarse documentos (AFP)

Barcelona

Una investigación por presunta corrupción contra el partido del presidente nacionalista catalán Artur Mas salpicó este viernes a su coalición independentista a un mes de unas elecciones regionales cruciales que ésta quiere utilizar para iniciar la secesión de España.

La policía española registró este viernes la sede en Barcelona del partido nacionalista conservador Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), actualmente en el gobierno regional, y de una fundación suya a través de las cuales sospechan que la formación nacionalista cobró comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones públicas.

La operación, desplegada horas antes del primer gran acto de precampaña de la coalición independentista integrada por CDC, fue denunciada desde el partido conservador como un "espectáculo mediático antes de unas elecciones absolutamente trascendentes" el 27 de septiembre.

Para la coalición independentista, bautizada Junts pel Sí (Juntos por el Sí), estos comicios equivalen a un referéndum por lo que, si obtienen mayoría parlamentaria, pretenden iniciar un proceso de secesión del resto de España.

La justicia sospecha que a través de esa fundación CDC "podría haber cobrado el 3% por parte de empresas adjudicatarias de contratos en ayuntamientos gobernados por este partido", señaló una fuente judicial.

La investigación nace de la detención el pasado julio de un destacado empresario catalán, Jordi Sumarroca, muy vinculado a CDC, el principal partido de Cataluña desde 1980, porque una de sus compañías "habría pagado un 3% a cambio de recibir adjudicaciones públicas", añadió.

La policía también registró el domicilio del extesorero del partido, investigado en otros escándalos, y cuatro ayuntamientos de la región. Este caso puede generar tensión con el principal socio de CDC en la coalición independentista, los izquierdistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que siempre se han mostrado reticentes a pactar con la formación conservadora por sus escándalos de corrupción.

La formación de Artur Mas ya estaba siendo investigada por presunta financiación irregular en un macroescándalo de corrupción que estalló en 2009. Y su fundador, el ex presidente catalán Jordi Pujol (1980-2003), reconoció hace un año haber ocultado parte de su fortuna en el extranjero.

"La deriva separatista de Mas tiene un único objetivo, que no se hable de estos casos", opinó este viernes la candidata del partido antinacionalista de centroderecha Ciudadanos a la Generalitat, el gobierno catalán, Inés Arrimadas, en una entrevista radiofónica.

"Influir en las elecciones"

Sin embargo, el coordinador general de la formación nacionalista, Josep Rull, entendió el registro como un intento "de influir de manera inadecuada en un proceso democrático de cara al 27 de septiembre" y explicó que la operación se filtró a los medios antes de que diera comienzo. "Esta no es la primera vez que pasa", subrayó.

Desde CDC se recordó que antes de las elecciones regionales de 2012, cuando Mas apostó por el independentismo, se filtraron a la prensa unos informes policiales sobre unas presuntas cuentas en el extranjero del presidente que nunca fueron probadas.

También evocan el cerco judicial a Jordi Pujol y su familia --seis de sus siete hijos están siendo investigados--, que se desencadenó también una vez éste apostó por la independencia. "Le pediría a los líderes de Convergència y de la Generalitat (el gobierno catalán) que no busquen culpables fuera de sus filas", instó por su parte la número dos del gobierno español de Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría.

La operación policial supone un varapalo para el argumentario independentista, que presenta la secesión como una oportunidad para acabar con los numerosos escándalos de corrupción que en los últimos años de profunda crisis económica generaron un gran malestar entre la sociedad catalana y española.

Incluso, en un documento interno de campaña, la coalición defendía la "voluntad inequívoca de combatir la corrupción" por parte de Mas, que fue durante años el delfín político de Jordi Pujol.

El líder de la candidatura, Raul Romeva, insistió hoy en una entrevista televisiva que la lucha contra la corrupción requiere de "una respuesta estructural" y que ésta "pasa por hacer un país nuevo" tras las elecciones.